El alma y sus retos

1510 – 1515. Óleo sobre tabla de madera de roble, 73 x 52,5 cm.

Las Tentaciones de san Antonio tenían en origen un remate de medio punto y mostraban un paisaje más abierto y con árboles menos frondosos. (ver mas)

El gran negocio de su vida es ganar el amor de Dios

Cuando el Papa ha hablado, los miembros de la Iglesia no deben tener más que un sólo movimiento para realizar la voluntad divina, manifestada por aquel que en la tierra es mi augusto Representante… ¿Pero quién ha de estar en el primer puesto de la vanguardia, sino la porción escogida de mi rebaño… estas almas llamadas a seguirme más de cerca, a formar parte de mis privilegiados y que para responder a esta gracia insigne se han consagrado a mí, a fin de no vivir sino para Mí?

Yo las he elegido entre mil y diez mil… Las he amado con un amor de predilección y señalado con mi sello sagrado… Oh almas religiosas, ¿habéis comprendido vuestra vocación? ¿habéis comprendido cuál es el plan divino sobre vosotras?… Si Yo os he arrancado de vuestros hogares, de los cuidados y de las solicitudes de la vida, desprendiendoos de los embarazos del siglo, no ha sido para que viváis en vuestros conventos con una vida aseglarada, con una vida de ocupaciones, ni tampoco como señoras de piso, o que se mantienen de sus modestas rentas, con una vida egoísta y personal… Vuestro gran negocio es el de María; es la oración. Habéis sido escogidas para ser mías, exclusivamente mías… Leed lo que dice el Apóstol respecto a las vírgenes: “la virgen tiene cuidado de las cosas del Señor a fin de ser santa de cuerpo y alma”  (1 Cor, 7, 34). Si habéis hecho voto de virginidad al Señor únicamente a fin de agradarle… y si no lo hacéis así, todo es en vano; pues entonces ¿para qué servir en el lugar santo?

2_ Cómo se agrada a Dios.

Y ¿cómo podéis agradar a Dios sino haciendo su voluntad, sacrificando todo por cumplirla?.. Esto es lo que os ha obligado a unir el voto de castidad el de obediencia, que os hace esencialmente religiosas.. Sabéis cuál es la materia positiva del voto, pero ¿habéis comprendido mi palabra que “aquel que quiere ser fiel en las cosas grandes debe serlo en las pequeñas” y “aquel que es infiel en las pequeñas lo será en las grandes”? (Lc 16, 10)

Así, habiéndome visto a Mí, vuestro Cristo, practicar la obediencia hasta la muerte y muerte de Cruz (Fil, 2, 8), os habéis lanzado por esta vía. Habéis visto que la desobediencia constituye el pecado, y bajo la inspiración de mi gracia habéis exclamado: “Para reparar el pecado… con mi Cristo que me llama y me atrae a Él… yo lo obedeceré. Obedeceré no sólo a los preceptos formales dados por su Iglesia y cuya infracción constituye para todo cristiano materia del pecado… sino para agradarle y reparar en nombre de toda la humanidad… obedeceré a las menores manifestaciones de sus deseos, me colocaré bajo una Regla que por amor suyo he de comprometerme a observar… y me mantendré bajo la dependencia de aquella a quien la Iglesia haya investido de autoridad para el cumplimiento de esta Regla, que miraré como voluntad divina… Así todo en mi vida estará marcado con el sello sagrado de la obediencia y mis menores actos serán una renuncia de mi voluntad”.

3_Vida de culto divino y de reparación.

¿Cuán profunda es la vida religiosa bien comprendida y practicada como debe serlo!.. Es una vida esencialmente de culto divino y de reparación…

Leed lo que dice el Apóstol san Pedro a los fieles, y de qué modo debéis portaros vosotras, sus privilegiadas y sus escogidas (almas): “Sois una raza escogida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios para anunciar las perfecciones de Aquel que os ha llamado a su admirable luz” (I San Pedro 11, 9).

Muchos entre los cristianos olvidan y desconocen estos grandes principios: ¿Tienen conciencia de que no están en la tierra sino para conocer, amar y servir a Dios, y mediante esto obtener la vida eterna?.. Y vosotras habéis sido escogidas para ser en Mí y conmigo las suplentes de la humanidad: no sois religiosas sino para esto… como Yo fui a este fin el religioso del Padre…

4._ Obediencia en espíritu5._ de fe.

Pero al haceros religiosas habéis permanecido siendo en el fondo lo que eráis: seres débiles, ciegos, impotentes, frágiles… Lo habéis comprendido… y entregándoos a Mí para glorificarme más, habéis hecho un íntimo y público acto de fe, me habéis dicho: “Señor, heme aquí… a Vos vengo y vengo para hacer vuestra voluntad. Y como por mí misma no puedo conocer esta voluntad y mi modo de ser puede extraviarme… dignaos dármela a conocer por medio de aquellas que al efecto habéis investido del poder, por la Superiora. Por amor vuestro la obedeceré como a Vos mismo”.

No olvidéis, almas religiosas, que no es a la Superiora a quien obedecéis: es a Dios mismo… Así, pues, ¡qué os importa el que os manden lo que es o no de vuestro gusto… y que tengáis simpatía natural hacia su persona o que haya diversidad de caracteres y apreciaciones!… Si comprendieseis bien la vida religiosa, en estas mismas circunstancias que os suministran materia de renunciamiento, seríais las más felices y os convenceríais  de que estos son para vosotras los momentos más preciosos, y que os debéis guardar muy bien de darlo a conocer con quejas y murmuraciones, que causaría mucho perjuicio a la Religión. ¿Para qué os habéis hecho religiosas… sino para practicar con más perfección este gran principio cristiano del renunciamiento?… Y ¿cómo podríais practicarlo si no viniese algo a poner obstáculo al movimiento de vuestra propia voluntad, de vuestras inclinaciones y juicio propio?..

5._ Por qué ha abrazado el alma la vida religiosa.

Anuncios