Cuando otro te llama

Cada hombre acaba descubriendo su identidad cuando otro le llama

Hay que llegar al misterio de la Iglesia: Todo se entiende desde la relación que Él tiene con el Padre y con el Espíritu Santo. Es una forma de entender nuestra relación con Dios Padre. Así lo entendemos, partiendo del diálogo de Cristo y su Padre en la oración sacerdotal: “Que todos sean Uno, como Tú y Yo somos Uno” (Jn 17, 21-23). 

Los que se incorporan a Cristo son su Cuerpo.

Estamos “llamados” a participar en la alegría de Dios, a sentarnos en la Mesa de Jesucristo. ¿Cómo? Sólo el futuro escatológico desvelará lo que es el hombre pero, hoy mismo, toda bondad es imagen del Espíritu Santo y; con el Espíritu, desde Cristo, para el Padre; es el Dios Trinitario que nos ayuda a interpretar cómo ha sido realizada la Alianza con la humanidad para formar parte de la divinidad.

ORACIÓN DE UNIÓN*

Esta lenta oración nada reclama, ni siquiera en palabras se formula; es el mudo latir de un pecho que ama y que en su Amor todo otro afán anula.

Es ante Dios un acto de presencia, un sentirme a su lado satisfecho, un arrastrar sin pena la inclemencia de la vida al abrigo de su techo, un dejarme en sus brazos lo que dure la aguda incertidumbre de la vida, sin pedirle palabras que asegure ni la final jornada tan temida, un decirle:

“Señor, tu eres testigo de mi vida que oculta se desgasta; y ves que no me quejo; estoy contigo y tu conmigo estás, y esto me basta…”

*SOSIEGO, de Aurelio Espinosa

Dentro del alma en íntimo sosiego
una oración perenne se repite;
no es que afligido este, ni que en mi ruego
gracia ninguna inquieto solicite.

Esta lenta oracion nada reclama,
ni siquiera en palabras se formula;
es el mudo latir de un pecho que ama
y que en su amor todo otro afán anula.

Es ante Dios un acto de presencia,
un sentirme a su lado satisfecho,
un arrostrar sin pena la inclemencia
de la vida al abrigo de su techo,

un dejarme en sus brazos lo que dure
la aguda incertidumbre de la vida,
sin pedirle palabra que asegure
ni la final jornada tan temida,

un decirle: ” Señor tu eres testigo
de mi vida que oculta se desgasta; 
y ves que no me quejo; estoy contigo
y tu conmigo estas, y esto me basta..”

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