Lo que nos ofrece El Evangelio

 

¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es? 

Esta vez se trata de presentar una reflexión sobre la vida del hombre y su deseo más arraigado, la libertad. Tomamos como eje la lectura de Mateo 16, 13-19Hoy en día en que se vive una crisis de identidad de la persona y de la familia, fundamentalmente, en la idea que tenemos en cuanto al tema amor y/o libertad.

¿Juzgamos el amor de otros con el Corazón de Cristo?¿Creemos que tenemos la llave del mundo en nuestro pensamiento? Cristo habla a nuestro corazón y, ¿le escuchamos? Muchos trabajan para llenar de sentido su existencia con lo que creemos es una “escala” para el Cielo ¡Triste vida! ¿Cómo seguir a Cristo mirando a todos, a ver lo que hacen?

ConmigoPartimos de un camino de búsqueda de sentido cristiano. Los nuevos conceptos sobre la persona nos han llevado a confundir la relación amorosa con una mayor o menor pérdida de libertad personal, en el sentido de aceptar el estado de “enamoramiento” como de dependencia, que priva al hombre de su bien escaso, la libertad, puesto que ésta ha sido identificada en el día de hoy con el libre albedrío y, la fidelidad, a quedado como un poso de la memoria, con el consiguiente sentimiento de melancolía.

Esa libertad, que depositó su esperanza en la razón (diosa razón) y que se creyó conquistada en la Ilustración, por la que muchos dieron la propia vida, no ha solucionado el problema del hombre, no le ha dado paz y ha deteriorado el camino de la relación amorosa.

Ante las falsas pruebas de libertad conquistada, hoy en día el hombre ha renunciado a casi todo: a su “identidad” sexual, a la familia, a la fe y al amor. Todo lo ha puesto en la mesa para que le “devuelvan” esa libertad que cree merecida. Al final, ese hombre que ha entregado todo, siente el vacío en su alma, en su entorno próximo, y recurre a un Dios desconocido, como buscando a quién echarle la culpa de su fracaso, proyectando su mismo rostro sobre el espejo y dejándose llevar por la desesperanza que él cree que es víctima. ¿En qué momento de su vida ese hombre fue seducido por ese doble sentido moral que promete lo que no puede conceder? De esta memoria surgieron movimientos pseudo-religiosos, como los gnósticos que pretenden adquirir desordenadamente lo que sólo puede pertenecer a Dios.

Tanto nuestros sentidos como nuestros pensamientos tienen dos características que sin duda se corresponden pero que son puestas en evidencia por las emociones y los actos. Con nuestros sentidos percibimos las cosas y con el pensamiento las asimilamos para actuar, pero la emoción habla de nuestras necesidades; el hombre busca el bien como fuente de la libertad y conocimiento de la verdad, ese bien se posee en el amor en sentido pleno. Cada pensamiento, como cada amor, surge como verdadero y nos hace cuestionarnos con el sentido de aquello donde hemos puesto nuestra seguridad y dirigimos nuestros pasos hacia el encuentro con la plenitud que se nos muestra, que nos busca. Los valores son múltiples, pero la moral cristiana toca el centro más profundo del hombre, el verdadero sentido de nuestra libertad y necesita la luz de la fe para encontrar lo que busca.

La Revelación ha venido para todos, pero no todos querían recibirla. Dios se reveló al Pueblo judío por medio de un profeta, Moisés; pero hoy ya nadie escucha a los profetas. Dios ha venido en Persona y su Palabra habla por mediación de su Iglesia.

DIÁLOGO DE UNA PERSONA QUE BUSCA A CRISTO

El Relato del Joven rico. “Maestro, ¿qué he de hacer de bueno?” (Mt 19,18).

Nº 7_:“Es una pregunta moral, es decir: una pregunta por el pleno significado para la vida, dice J. Pablo II: es la búsqueda secreta de todo hombre porque esconde el impulso íntimo que mueve la libertad; la llamada de Dios está impresa en nuestro corazón. Para tener ese encuentro con Cristo, y Dios ha querido su Iglesia: para que todo hombre pueda encontrar a Cristo, de modo que Cristo pueda recorrer con cada uno el camino de la vida”.

_ Una persona requiere del “conocer” para ser persona, pero este sentimiento llega al corazón puro en su humildad, aunque ese “conocer” quede como inconsciente pues siempre es finito. La expresión “conocer” indica conocer a nivel de “actuar …”. La persona o “su actuar” humano no se reduce ni a una naturaleza humana, ni tampoco a la esencia humana. Esta explicación nos aclara que la pregunta del Joven a Jesús está referida a qué debo “hacer” puesto que necesita del “acto” para sentirse persona “buena” y conocer lo que es bueno. Esta es la pregunta que, dice Juan Pablo II, sólo Dios puede responder.

¿Cómo expresamos nuestro deseo de libertad?

Decía San Pablo a los corintios: “… os he hablado con sinceridad y nuestro corazón se ha ensanchado” (2 Cor 6, 11) Quiere decir el apóstol que, cuando nos expresamos con el corazón, cuando lo hacemos con sinceridad y lo sentimos así, experimentamos que el corazón “se ensancha”. Es una expresión de plenitud. El corazón concuerda con la boca, nos expresamos con plena libertad y es como si fuera toda la voz “el alma” que sale al encuentro del otro.

La pregunta del joven es, en realidad, una pregunta religiosa y que la bondad, que atrae y al mismo tiempo vincula al hombre, tiene su fuente en Dios, más aún, es Dios mismo: el Único que es digno de ser amado «con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente» (cf. Mt 22, 37), Aquel que es la fuente de la felicidad del hombre. Jesús relaciona la cuestión de la acción moralmente buena con sus raíces religiosas. Pues, como dice Juan Pablo II:” Es necesario que el hombre de hoy se dirija nuevamente a Cristo para obtener de Él la respuesta sobre lo que es bueno y lo que es malo”. Porque, “sólo Dios puede responder a la pregunta sobre el Bien. En efecto, interrogarse sobre el bien significa, en último término, dirigirse a Dios”; “Aquello que es el hombre y lo que debe hacer se manifiesta en el momento en el cual Dios se revela a sí mismo”.

  • “Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos” (Mt 19, 17)

Jesús entra en la realidad personal del joven que le explica qué ha de hacer, “conocer” personalmente, ha abierto una pregunta entre su propia conciencia y la ley como revelación del Bien. El joven también quiere ir más allá de lo conocido hasta ese momento y el significado de “qué he de hacer” le dejó pensando en todo lo que había “conocido” hasta ese momento, los mandamientos los había cumplido.

Los apóstoles sintieron “abierto el corazón” cuando recibieron el Espíritu Santo en Pentecostés. La Herida del Costado de Cristo fue un signo de Amor, también en ellos. Fue Tomás, el único ausente el día de la manifestación del Espíritu, quien necesito tocar la carne de Jesús para creer en la plenitud del Amor. Amar plenamente es tener el corazón “abierto” con Cristo y su Iglesia. Por eso la pregunta del joven es una pregunta de “sentido”: “¿qué he de hacer?”. Jesús responde:

  • “Si quieres ser perfecto” (Mt 19, 20)

“Ser perfecto” no es sólo un acto, un “conocer”; es una “potencia”. No es un aspecto físico, hay que esforzarse y entrenarse hasta conseguirlo. Aparentemente el joven era perfecto porque cumplía con todos los Mandamientos y queda poco explicado en el Evangelio pues dice que el joven se fue triste porque era muy rico. Parece una contradicción.

Vemos la vida a la que Jesús le llamaba. En el Evangelio se dice que había amado a los suyos de un modo total y absoluto, con todas sus fuerzas. El amor que pide el principal Mandamiento, lo había cumplido sin medida, sin límite. Sin embargo, como dice San Juan; “cuando cae la noche en la ciudad, Cristo se levanta de la mesa, se quita el manto, toma una toalla y se la pone en la cintura. Después echa agua en una jofaina y empieza a lavar los pies a los discípulos” (Jn 13). En otro Libro dice San Pablo: “Para mí la vida es Cristo” (Flp 1, 21) San Pablo deja claro qué le llevó a seguir a Jesús. El amor no es algo que se “conoce”, no es un bien sólo físico, es principalmente una “potencia” que hace al hombre, le transforma en persona. Y la Persona que nos sirve de modelo es Jesucristo. Pero nuestra “inteligencia”, el intelecto agente (Kant), también va más allá de lo físicamente percibido, no se queda en lo físico, y toca lo trascendente que hay en el seguimiento de Jesús. Pero el Joven rico no ve lo que Jesús le está ofreciendo y no le sigue, aunque dice que sintió tristeza por ello.

Jesús pide pureza, apertura, entrega. La pureza es una “afirmación gozosa”, decía San Josemaría Escrivá, conquistadora, porque es incompatible con el buscarse a sí mismo, conduce a una auténtica apertura a los demás. Una apertura al amor, al amor verdadero, a un gran amor que se expresa en la entrega. Así responde Jesús al joven rico porque la persona humana se desarrolla plenamente en la donación desinteresada de sí misma.

“Los problemas humanos más debatidos y resueltos de manera diversa en la reflexión moral contemporánea se relacionan, aunque sea de modo distinto, con un problema crucial: la libertad del hombre. No hay duda de que hoy día existe una concienciación particularmente viva sobre la libertad. “Los hombres de nuestro tiempo tienen una conciencia cada vez mayor de la dignidad de la persona humana”, como constataba ya la declaración conciliar “Dignitatis humanae” sobre la libertad.

La pureza de corazón es el reflejo que expresa lo que los ojos y los oídos experimentan.

“En algunas corrientes del pensamiento moderno se ha llegado a exaltar la libertad hasta el extremo de considerarla como un absoluto, que sería la fuente de los valores”.

La vista es un don que permite admirar la belleza de la creación y de las obras humanas, pero es una ventana, igualmente, para la vigilancia. La vista empaña el alma cuando se busca el placer por y para sí mismo. Todo es bueno, porque Dios lo creó para el hombre y puso en ello su sello de Bondad. Pero nuestro egoísmo hace que la belleza se transforme en algo indigno del hombre. Desear un bien ajeno, es robar el don de Dios en otra persona. Eso se realiza con la vista. La identificación con Jesús en el “seguirle” nos enseña a dirigir sobre las personas una mirada diferente, la mirada de Dios.

Los ámbitos de realidades desde donde percibimos los valores que perseguimos son múltiples. Según la filosofía medieval, los valores trascendentales son las perfecciones puras que existen en la realidad; el ser, la verdad, el bien, la belleza, son los valores de los griegos. Pero su perfección no es común a toda realidad que vemos como “puras”, sino que la belleza es difícil de captar y definir. Parece corresponder a unas realidades personales e intransferibles que adquiere unos valores en base al uso de un potencial que se debe a su “conocer” personal.

Juan Pablo II, escribió la obra: “Hombre y mujer los creó”. Ablando sobre la actividad artística, dice que la mirada del hombre no es indiferente cuando observa “un cuerpo objetivado”, al mismo tiempo que, como hombre y cuerpo vivo, está profundamente unido al significado del modelo que contempla. “Este mirar, por su naturaleza “estético”, no puede, en la conciencia subjetiva del hombre, estar totalmente aislado de aquel “mirar” del que habla Cristo en el Sermón de la Montaña, poniendo en guardia contra la concupiscencia”. Juan Pablo II lo denomina “ethos de la visión”, la moralidad de la mirada, paralela a un “ethos de la imagen”. Saber mirar es dejar la mirada en el Corazón de Cristo. Es decir, conducirla de acuerdo con la dignidad de la persona humana, creada para sí misma por Dios y para su plenitud en Él. La persona es un don de Dios, no para un egoísmo que se queda en un sentimiento de tristeza, como la del “joven rico”, que incapaz de mirar como mira Jesús, se queda con sus propias “riquezas” y no es capaz de seguirle.

Parece que ser bueno forma parte de seguir a Jesús. La Persona de Jesús ejerce un “atractivo” permanente en quienes le siguen y, en el seguimiento, se transforma la misma naturaleza de la persona. La propia mirada de la persona actúa sobre su misma naturaleza: y “actúa”, es persona en una forma particular de “actuar”, de crear camino y ese “actuar” con Cristo es lo que constituye ser apóstol de Jesús. No significa “formar parte” de sus apóstoles solamente; ni tampoco es un desarrollo evolutivo, psicológicamente hablando, que paso a paso en el tiempo. Cada persona va imprimiendo en su vida la “esencia” de Jesús. Es un “hacer-se” junto con Él que nos va haciendo “ver”, nos va dando forma, divinizando nuestra naturaleza humana hasta llegar a ser “otro Cristo”, si nos dejamos hacer. No es un trabajo personal y solitario del que forma parte “cumplir” la ley.

“Algunas tendencias culturales contemporáneas, abogan por determinadas orientaciones éticas que tienen como centro de su pensamiento un pretendido conflicto entre la libertad y la ley. Son las doctrinas que atribuyen a cada individuo o a los grupos sociales la facultad de decidir sobre el bien y sobre el mal: la libertad humana podría “crear los valores” y gozaría de una primacía sobre la verdad, hasta el punto de que la verdad misma sería considerada una creación de la libertad; la cual reivindicaría tal grado de autonomía moral que, prácticamente, significaría su soberanía absoluta”.

Lo que dice Juan Pablo II hoy se cumple con las pretensiones soberanistas de algunas autonomías. Lo que en realidad están demandando es una “autonomía moral” sobre la verdad. Además de las explicaciones semánticas que habría que atender para comprender este concepto, hay que recordar algunas observaciones para entender el tema de verdad y libertad. El hombre es creado, por ello entendemos que hay una complejidad frente a él cuando se le presenta comprender la verdad que es pura, sin mezcla de “verdades”. Dice la filosofía griega que la verdad es un “acto puro”, “Ipsum ese” o ser simple, como dice la creencia medieval. En cambio, el hombre es naturaleza compuesta de “esencia” y “acto de ser” y éstos son, igualmente, compuestos. Por una parte, la naturaleza humana se forma de hombre-mujer, cuerpo-sentidos, … y también la esencia es compuesta; hábitos de acciones, operaciones del conocimiento, voluntades, inteligencias múltiples, … El acto de ser también es compuesto, pero es más difícil de separar y describir. La mente es frágil y no es capaz de describir todos sus movimientos y partes que actúan. No hay un orden jerárquico en esas partes, algunas trabajan simultáneamente. Sin embargo, el hombre tiene la pretensión de tener “razones” sin verdad. La libertad humana tiende a buscar la verdad, el “acto puro” de su ser, pero la libertad en acción es compleja pues se percibe desde el movimiento del proceso de conocer, de estar compuesta su actuación de variables diferentes que forman parte de un “método cognoscitivo” y el tema a conocer depende de las propias potencias de su naturaleza.

¿Cómo se llega a conocer la realidad personal? Ahí está el drama humano. El conocerse a uno mismo frente a la totalidad, la verdad. El hombre no está solo ante esa tarea. Dios sale al encuentro y nos pide actuar “con el otro”, semejante y no idéntico a nosotros mismos. El hombre necesita amar y ser amado para conocerse y conocer la verdad. Somos más de lo que percibimos de nosotros mismos. Por ello, no podemos crear la verdad a partir de un acto propio y aparentemente libre, porque estamos condicionados por la fragilidad de lo que desconocemos y no podemos descubrirlo solos. Somos “acto de ser” pero que se desenvuelve hacia “delante” con “lo otro”. Coexistimos con una naturaleza abierta, sin terminar. El hombre es un ser inacabado. Se completa en la relación con “el otro”.

Ha sido introducida por algunos teólogos moralistas una clara distinción, contraria a la doctrina católica, entre un orden ético —que tendría origen humano y valor solamente mundano—, y un orden de la salvación, para el cual tendrían importancia sólo algunas intenciones y actitudes interiores ante Dios y el prójimo. En consecuencia, se ha llegado hasta el punto de negar la existencia, en la divina Revelación, de un contenido moral específico y determinado, universalmente válido y permanente: la Palabra de Dios se limitaría a proponer una exhortación, una parénesis genérica, que luego sólo la razón autónoma tendría el cometido de llenar de determinaciones normativas verdaderamente “objetivas”, es decir, adecuadas a la situación histórica concreta.

También “la mirada” tendrá necesidad de purificación para aprender a relegar a segundo plano lo que es solamente para seguirnos a nosotros mismos y no a Cristo. La preservación de deseos más eminentes por vivir un sentido más pleno de libertada exige un dominio de sí que conserve el intelecto capaz de “seguir” a Jesús, de buscar lo bueno. Es una ayuda indispensable para la pureza de corazón y obtener un bien espiritual mayor.

Sólo las intenciones del hombre separan lo objetivo de lo subjetivo, valorando sólo lo subjetivo como principio ordenador de la realidad y dar autoría a una verdad cualificada para representar el verdadero “acto puro”, la verdad, que no encuentra la contaminación con “lo otro” en una “co-existencia” de varias naturalezas. La intención que encuentra la verdad, el “acto puro” está envuelto en el amor. El amor descontamina la naturaleza que ha co-existido con otras naturalezas que no son reales, sino creadas por el intelecto o por una voluntad desordenada. Es el hábito de la sabiduría, el saber acerca de uno mismo ante la totalidad de lo real. Es buscar la verdad con todas nuestras fuerzas y potencialidades.

Puede parecer como si la moral cristiana fuese en sí misma demasiado difícil: ardua para ser comprendida y casi imposible de practicarse. Esto es falso, porque —en términos de sencillez evangélica— consiste fundamentalmente en el seguimiento de Jesucristo, en el abandonarse a él, en el dejarse transformar por su gracia y ser renovados por su misericordia, que se alcanzan en la vida de comunión de su Iglesia. “Quien quiera vivir —nos recuerda san Agustín—, tiene en donde vivir, tiene de donde vivir. Que se acerque, que crea, que se deje incorporar para ser vivificado. No rehúya la compañía de los miembros” (182). Con la luz del Espíritu, cualquier persona puede entenderlo, incluso la menos erudita, sobre todo quien sabe conservar un “corazón entero” (Sal 86, 11). Por otra parte, esta sencillez evangélica no exime de afrontar la complejidad de la realidad, pero puede conducir a su comprensión más verdadera porque el seguimiento de Cristo clarificará progresivamente las características de la auténtica moralidad cristiana y dará, al mismo tiempo, la fuerza vital para su realización. Vigilar para que el dinamismo del seguimiento de Cristo se desarrolle de modo orgánico, sin que sean falsificadas o soslayadas sus exigencias morales —con todas las consecuencias que ello comporta— es tarea del Magisterio de la Iglesia. Quien ama a Cristo observa sus mandamientos (cf. Jn 14, 15).

“Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por los amigos” (Jn 15, 13)

Encontramos el modelo de nuestra libertad personal en la imitación de Jesucristo.

Todo bien superior exige renuncia, hasta el bien supremo que es el amor de Dios y del prójimo por Dios. La repetición de actos virtuosos fortalece esa voluntad de “seguir” a Jesucristo, en los esfuerzos por el dominio de sí mismo se alcanza la libertad de amar con mayor amplitud de corazón.

CONCLUSIÓN

Profundizar en la moral cristiana como fundada en las enseñanzas mismas de Jesucristo es comprender aquello que nos lleva a una verdad mayor, en plenitud y libertad personal, frente a los engaños de algunas actitudes que prometen una libertad engañosa, en la idea del “sin compromiso”. En favor del “compromiso” está la vocación, sacerdotal o familiar, el amor correspondido y fiel, amor fraternal y/o amor conyugal, porque son fuente de conocimiento que nos construyen desde “dentro”; como “actos de ser” verdaderos que no se cierran, sino que co-existen en un potencial creativo de la persona. El “acto de ser” con “el otro” es cognoscitivo y amante. La relación con Cristo es un con-prometer-se a seguirle hasta el final. La Iglesia abre las puertas a ese compromiso con Dios desde la consagración, o “hacer sagrado el compromiso”, para vencerse a uno mismo y sus limitaciones. La moral cristiana bebe directamente de la Fuente de la Sabiduría.

La alianza matrimonial es el modo como Dios mismo se unió con su Pueblo, al que eligió entre todos los pueblos y le dono sus Bienes y se donó a sí Mismo. Exige un “sacrificio”, no de sangre, sino de vida. El sacrifico, en un moralismo falso, se entiende como todo lo contrario a la felicidad. Pero Dios no salvó a su Pueblo para hacerle esclavo de otro, ni para hacerle infeliz. La alianza que bendice Dios es para llevar a plenitud de vida, es para donarse Él Mismo.

Se trata de aprender a ser feliz, es un proyecto común, de unidad. Ese proyecto se realiza progresivamente y no sólo en el momento de la consumación del matrimonio, cuando ni siquiera se puede decir que ambas personas se amen plenamente, pues no se han dado cuenta del plan de Dios en ellos, no han recibido plenamente los dones de Dios. Los hijos son dones muy grandes, porque exigen una nueva entrega del uno en el otro y, esa entrega no terminará hasta que el amor es pleno y se abandona el “sí mismo” para el “otro”. Es una escuela que prepara para ver a Dios cara a cara y “seguirle” sin mirar atrás. Dios tiene sus tiempos, su propia “didáctica” en su amor al hombre. Nos enseña la paciencia para ver más allá del momento presente; la castidad, que armoniza y orienta el amor; la comunicación interpersonal, que supone la búsqueda de tiempo para hablar y para escuchar, y que exige un esfuerzo continuo por comprender. El hecho de hablarse es un ejercicio de caridad, que exige paciencia y vencer la comodidad.

Es evidente que, en la vida, el amor conyugal, el matrimonio, no lo es todo. Es un medio muy profundo en su significado para alcanzar la plenitud y conocer verdaderamente el amor de Dios. Para ello es necesario sentirse amado, sentirse comprendido, confiar en el otro, mirar juntos un proyecto común, tener seguridad en el apoyo del otro en todas las circunstancias. Pero es fundamental tener a Jesucristo delante siempre, “seguirle” con nuestra mirada, con nuestro deseo. Sin Él, somos humanos, solamente.

*S. Juan Pablo II, Hombre y mujer los creó, 1981. P. 338
M. Esperanza Outón, jueves 22 febrero
Anuncios

Cuarenta-días, qué son?

Mc 1, 12-13; Jesús, arrojado al desierto

A continuación, el Espíritu le empuja al desierto, y permaneció en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás. Estaba entre los animales del campo y los ángeles le servían

… “ekballei”; el Espíritu le arroja… El Espíritu ya está en Jesús y, desde todo su ser, le lleva al desierto, connaturalmente le encamina hacia la soledad para orar, pero es tentado. Igual que Adán fue arrojado del Paraíso y se sintió solo, con las fieras que ya no le obedecían. Jesús va a tocar la humanidad del hombre con todo su drama. Pero, dice, los ángeles le servían. No es el hombre que ha rechazado a Dios (Adán), sino que se retira al desierto para encontrarse con Dios y, entonces, los ángeles le acompañan… como cuando Abrahán salió al desierto con su hijo y en el desierto iba a ofrecer un sacrificio a Dios según la religión cananea de ofrecer al primogénito (el chivo expiatorio). Pero YAHVÉ salió al encuentro por medio del ángel que sujetó la mano de Abrahán y le mostró un cabrito enredado en unas zarzas; el sacrificio que Dios quería no era la vida de su hijo Isaac, sino la fe, la confianza firme puesta en Dios. Un Dios que no pide sacrificios humanos, ni quiere sangre vertida, quiere que le miremos y confiemos en Él. Abrahán va a confiar en Dios y se convierte en el “Padre de la fe”; en el modelo de fe en el único Dios. Para ello, Dios le llevó al desierto, para enseñarle la verdad de Su Corazón, su Amor.

Después de esos cuarenta días en el desierto…

La Cuarenta son los días del diluvio universal, cuarenta días que Moisés estuvo en el Sinaí, cuarenta días de arrepentimiento de los ninivitas tras la advertencia de Jonás, cuarenta días del ayuno de Cristo y cuarenta años que los judíos deambularon en el desierto,.. El cuatro es el número de la verdadera conversión.

Después de cuarenta días y cuarenta noches de lluvia, con Noé, el mundo fue otro, nació una nueva vida. Moisés estuvo cuarenta días en el Sinaí hablando con YAHVÉ y recibió la Ley, la Alianza con Dios para recibir la Tierra Prometida. Después, el Pueblo elegido pasó cuarenta años en el desierto siendo guiado y enseñado por YAHVÉ, hasta que le convirtió en un Pueblo sabio e invencible. También Jesús ayunó cuarenta días en el desierto antes de empezar su vida pública. En ese tiempo fue tentado por el diablo y venció.

A los cuarenta años las personas dan vuelta a su vida, se plantean cómo han vivido hasta ese momento y comienzan a vivir de otra manera,..

Jesús comenzó a predicar el Reino de Dios: “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva”. (Mc 1, 14-15)

¿Qué experiencia vivió Jesús esos cuarenta días? ¿Cómo empezó a predicar una Novedad, radicalmente, como si hubiera recibido una misión de urgencia? A partir de ese momento, la actividad de Jesús va a ser incansable y de tal autoridad, que nada le va a parar. Los cuarenta días suponen un tiempo de crecimiento y de recibir un don que nos va a llevar a una plenitud en nuestra vida, a un convencimiento de lo que tenemos que hacer. Pero esos cuarenta días pueden ser infructuosos sin “desierto”, es decir; sin verdadera auto-reflexión sobre nuestra vida anterior; sin vivirlos buscando; sin expresar nuestro interior, sacarlo afuera y “expulsar” (ekballei) aquello que no nos lleva hacia el camino correcto…

M. Esperanza

Cuaresma 2018, mensaje del Papa

Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría (Mt 24,12)

Queridos hermanos y hermanas Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada año la Cuaresma, «signo sacramental de nuestra conversión», que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida. Como todos los años, con este mensaje deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia; y lo hago inspirándome en una expresión de Jesús en el Evangelio de Mateo:

«Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (Mt 24,12).

Esta frase se encuentra en el discurso que habla del fin de los tiempos y que está ambientado en Jerusalén, en el Monte de los Olivos, precisamente allí donde tendrá comienzo la pasión del Señor. Jesús, respondiendo a una pregunta de sus discípulos, anuncia una gran tribulación y describe la situación en la que podría encontrarse la comunidad de los fieles: frente a acontecimientos dolorosos, algunos falsos profetas engañarán a mucha gente hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el Evangelio.

Escuchemos este pasaje y preguntémonos: ¿qué formas asumen los falsos profetas?

Son como «encantadores de serpientes», o sea, se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas y llevarlas adonde ellos quieren. Cuántos hijos de Dios se dejan fascinar por las lisonjas de un placer momentáneo, al que se le confunde con la felicidad. Cuántos hombres y mujeres viven como encantados por la ilusión del dinero, que los hace en realidad esclavos del lucro o de intereses mezquinos. Cuántos viven pensando que se bastan a sí mismos y caen presa de la soledad. Otros falsos profetas son esos «charlatanes» que ofrecen soluciones sencillas e inmediatas para los sufrimientos, remedios que sin embargo resultan ser completamente inútiles: cuántos son los jóvenes a los que se les ofrece el falso remedio de la droga, de unas relaciones de «usar y tirar», de ganancias fáciles pero deshonestas. Cuántos se dejan cautivar por una vida completamente virtual, en que las relaciones parecen más sencillas y rápidas pero que después resultan dramáticamente sin sentido. Estos estafadores no sólo ofrecen cosas sin valor sino que quitan lo más valioso, como la dignidad, la libertad y la capacidad de amar. Es el engaño de la vanidad, que nos lleva a pavonearnos… haciéndonos caer en el ridículo; y el ridículo no tiene vuelta atrás. No es una sorpresa: desde siempre el demonio, que es «mentiroso y padre de la mentira» (Jn 8,44), presenta el mal como bien y lo falso como verdadero, para confundir el corazón del hombre.

Cada uno de nosotros, por tanto, está llamado a discernir y a examinar en su corazón si se siente amenazado por las mentiras de estos falsos profetas. Tenemos que aprender a no quedarnos en un nivel inmediato, superficial, sino a reconocer qué cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y más duradera, porque vienen de Dios y ciertamente sirven para nuestro bien. 

Un corazón frío 

Dante Alighieri, en su descripción del infierno, se imagina al diablo sentado en un trono de hielo; su morada es el hielo del amor extinguido. Preguntémonos entonces: ¿cómo se enfría en nosotros la caridad? ¿Cuáles son las señales que nos indican que el amor corre el riesgo de apagarse en nosotros? Lo que apaga la caridad es ante todo la avidez por el dinero, «raíz de todos los males» (1 Tm 6,10); a esta le sigue el rechazo de Dios y, por tanto, el no querer buscar consuelo en él, prefiriendo quedarnos con nuestra desolación antes que sentirnos confortados por su Palabra y sus Sacramentos. Todo esto se transforma en violencia que se dirige contra aquellos que consideramos una amenaza para nuestras “certezas”: el niño por nacer, el anciano enfermo, el huésped de paso, el extranjero, así como el prójimo que no corresponde a nuestras expectativas. 

También la creación es un testigo silencioso de este enfriamiento de la caridad: la tierra está envenenada a causa de los desechos arrojados por negligencia e interés; los mares, también contaminados, tienen que recubrir por desgracia los restos de tantos náufragos de las migraciones forzadas; los cielos —que en el designio de Dios cantan su gloria— se ven surcados por máquinas que hacen llover instrumentos de muerte.

El amor se enfría también en nuestras comunidades: en la Exhortación apostólica Evangelii gaudium traté de describir las señales más evidentes de esta falta de amor. estas son: la acedia egoísta, el pesimismo estéril, la tentación de aislarse y de entablar continuas guerras fratricidas, la mentalidad mundana que induce a ocuparse sólo de lo aparente, disminuyendo de este modo el entusiasmo misionero.

¿Qué podemos hacer?

Si vemos dentro de nosotros y a nuestro alrededor los signos que antes he descrito, la Iglesia, nuestra madre y maestra, además de la medicina a veces amarga de la verdad, nos ofrece en este tiempo de Cuaresma el dulce remedio de la oración, la limosna y el ayuno. 

El hecho de dedicar más tiempo a la oración hace que nuestro corazón descubra las mentiras secretas con las cuales nos engañamos a nosotros mismos, para buscar finalmente el consuelo en Dios. Él es nuestro Padre y desea para nosotros la vida.

El ejercicio de la limosna nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano: nunca lo que tengo es sólo mío. Cuánto desearía que la limosna se convirtiera para todos en un auténtico estilo de vida. Al igual que, como cristianos, me gustaría que siguiésemos el ejemplo de los Apóstoles y viésemos en la posibilidad de compartir nuestros bienes con los demás un testimonio concreto de la comunión que vivimos en la Iglesia. A este propósito hago mía la exhortación de san Pablo, cuando invitaba a los corintios a participar en la colecta para la comunidad de Jerusalén: «Os conviene» (2 Co 8,10). Esto vale especialmente en Cuaresma, un tiempo en el que muchos organismos realizan colectas en favor de iglesias y poblaciones que pasan por dificultades. Y cuánto querría que también en nuestras relaciones cotidianas, ante cada hermano que nos pide ayuda, pensáramos que se trata de una llamada de la divina Providencia: cada limosna es una ocasión para participar en la Providencia de Dios hacia sus hijos; y si él hoy se sirve de mí para ayudar a un hermano, ¿no va a proveer también mañana a mis necesidades, él, que no se deja ganar por nadie en generosidad? 

El ayuno, por último, debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasión para crecer. Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguijón del hambre; por otra, expresa la condición de nuestro espíritu, hambriento de bondad y sediento de la vida de Dios. El ayuno nos despierta, nos hace estar más atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre. Querría que mi voz traspasara las fronteras de la Iglesia Católica, para que llegara a todos ustedes, hombres y mujeres de buena voluntad, dispuestos a escuchar a Dios. Si se sienten afligidos como nosotros, porque en el mundo se extiende la iniquidad, si les preocupa la frialdad que paraliza el corazón y las obras, si ven que se debilita el sentido de una misma humanidad, únanse a nosotros para invocar juntos a Dios, para ayunar juntos y entregar juntos lo que podamos como ayuda para nuestros hermanos.

El fuego de la Pascua 

Invito especialmente a los miembros de la Iglesia a emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oración. Si en muchos corazones a veces da la impresión de que la caridad se ha apagado, en el corazón de Dios no se apaga. Él siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo.

Una ocasión propicia será la iniciativa “24 horas para el Señor”, que este año nos invita nuevamente a celebrar el Sacramento de la Reconciliación en un contexto de adoración eucarística. En el 2018 tendrá lugar el viernes 9 y el sábado 10 de marzo, inspirándose en las palabras del Salmo 130,4: «De ti procede el perdón». En cada diócesis, al menos una iglesia permanecerá abierta durante 24 horas seguidas, para permitir la oración de adoración y la confesión sacramental.

En la noche de Pascua reviviremos el sugestivo rito de encender el cirio pascual: la luz que proviene del «fuego nuevo» poco a poco disipará la oscuridad e iluminará la asamblea litúrgica.

“Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu”, para que todos podamos vivir la misma experiencia de los discípulos de Emaús: después de escuchar la Palabra del Señor y de alimentarnos con el Pan eucarístico nuestro corazón volverá a arder de fe, esperanza y caridad.

Los bendigo de todo corazón y rezo por ustedes.

No se olviden de rezar por mi.

Papa Francisco

Libertad, sentido y amor

El hombre necesita amar y ser amado para conocerse y conocer la verdad. Somos más de lo que percibimos de nosotros mismos. Por ello, no podemos crear la verdad a partir de un acto propio y aparentemente libre, porque estamos condicionados por la fragilidad de lo que desconocemos y no podemos descubrirlo solos.

Tu voto:

Maestro, ¿qué he de hacer de bueno?” (Mt 19,18).

La pregunta del “Joven rico” a Jesús está referida a qué debo “hacer” puesto que necesita del “acto” para sentirse persona “buena” y conocer lo que es bueno. Esta es la pregunta que, dice Juan Pablo II, sólo Dios puede responder.

Aparentemente el joven era perfecto porque cumplía con todos los Mandamientos y, queda poco explicado en el Evangelio, pues dice que el joven se fue triste porque era muy rico. Parece una contradicción.

Reflexionar cada día o momento de hoy, en que se vive una crisis de identidad en el aspecto más íntimo de la relación en la idea amor-libertad.

Comprender aquello que nos lleva a una verdad mayor, en plenitud y libertad personal, frente a los engaños de algunas actitudes que prometen una libertad engañosa, en la idea del “sin compromiso”. En favor del “compromiso” está la vocación, sacerdotal o familiar, el amor correspondido y fiel, amor fraternal y/o amor conyugal, porque son fuente de conocimiento que nos construyen desde “dentro”; como “actos de ser” verdaderos que no se cierran, sino que co-existe en un potencial creativo de la persona. El “acto de ser” con “el otro” es cognoscitivo y amante. La relación con Cristo es un con-prometer-se a seguirle hasta el final. La Iglesia abre las puertas a ese compromiso con Dios desde la consagración, o “hacer sagrado el compromiso”, para vencerse a uno mismo y sus limitaciones. La moral cristiana bebe directamente de la Fuente de la Sabiduría.

hombre y mujer los creóJuan Pablo II, en su obra: “Hombre y mujer los creó”. Ablando sobre la actividad artística, dice que la mirada del hombre no es indiferente cuando observa “un cuerpo objetivado”, al mismo tiempo que, como hombre y cuerpo vivo, está profundamente unido al significado del modelo que contempla. “Este mirar, por su naturaleza “estético”, no puede, en la conciencia subjetiva del hombre, estar totalmente aislado de aquel “mirar” del que habla Cristo en el Sermón de la Montaña, poniendo en guardia contra la concupiscencia”.  (1) Juan Pablo II lo denomina “ethos de la visión”, la moralidad de la mirada, paralela a un “ethos de la imagen”. Saber mirar es dejar la mirada en el Corazón de Cristo. Es decir, conducirla de acuerdo con la dignidad de la persona humana, creada para sí misma por Dios y para su plenitud en Él. La persona es un don de Dios, no para un egoísmo que se queda en un sentimiento de tristeza, como la del “joven rico”, que incapaz de mirar como mira Jesús, se queda con sus propias “riquezas” y no es capaz de seguirle.

Parece que ser bueno forma parte de seguir a Jesús. Jesús ejerce un “atractivo” permanente en quienes le siguen y, en el seguimiento, se transforma la misma naturaleza de la persona. 

La repetición de actos virtuosos fortalece esa voluntad de “seguir” a Jesucristo, en los esfuerzos por el dominio de sí mismo se alcanza la libertad de amar con mayor amplitud de corazón.
[1] S. Juan Pablo II, Hombre y mujer los creó, 1981. P. 338

Conclusión

La alianza matrimonial es el modo como Dios mismo se unió con su Pueblo, al que eligió entre todos los pueblos y le dono sus Bienes y se donó a si Mismo. Exige un “sacrificio”, no de sangre, sino de vida. El sacrifico, en un “moralismo” falso, se entiende como todo lo contrario a la felicidad. Pero Dios no salvó a su Pueblo para hacerle esclavo de otro, ni para hacerle infeliz. La alianza que bendice Dios es para llevar a plenitud de vida, es para donarse Él Mismo.

Se trata de aprender a ser feliz, es un proyecto común, de unidad. Ese proyecto se realiza progresivamente y no sólo en el momento de la consumación del matrimonio, cuando ni siquiera se puede decir que ambas personas se amen plenamente, pues no se han dado cuenta del plan de Dios en ellos, no han recibido plenamente los dones de Dios. Los hijos son dones muy grandes, porque exigen una nueva entrega del uno en el otro y, esa entrega no terminará hasta que el amor es pleno y se abandona el “si mismo” para el “otro”. Es una escuela que prepara para ver a Dios cara a cara y “seguirle” sin mirar atrás. Dios tiene sus tiempos, su propia “didáctica” en su amor al hombre. Nos enseña la paciencia para ver más allá del momento presente; la castidad, que armoniza y orienta el amor; la comunicación interpersonal, que supone la búsqueda de tiempo para hablar y para escuchar, y que exige un esfuerzo continuo por comprender. El hecho de hablarse es un ejercicio de caridad, que exige paciencia y vencer la comodidad.

Es evidente que, en la vida, el amor conyugal, el matrimonio, no lo es todo. Es un medio muy profundo en su significado para alcanzar la plenitud y conocer verdaderamente el amor de Dios. Para ello es necesario sentirse amado, sentirse comprendido, confiar en el otro, mirar juntos un proyecto común, tener seguridad en el apoyo del otro en todas las circunstancias. Pero es fundamental tener a Jesucristo delante siempre, “seguirle” con nuestra mirada, con nuestro deseo. Sin Él, somos humanos, solamente.

 

 

Eternidad significa Comenzar

Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos: la Palabra de la vida (pues la vida se hizo visible), nosotros la hemos visto, os damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba con el Padre y se nos manifestó. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que estéis unidos con nosotros en esa unión que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto, para que nuestra alegría sea completa. (Jn 1, 4)

Tu voto:

Es tiempo de preparar el camino. La Navidad es un Tiempo Litúrgico donde encontrarnos con el Salvador, que como un Niño, habla un lenguaje sencillo para los sencillos  e incomprensible para los complicados de corazón. Porque todo estaba oscurecido y vino como una luz en nuestra propia noche. Su humildad fue la señal de la rotundidad de sus palabras, para que nadie quedara excluido de su Anuncio. Todos fueron llamados a buscarle en esa estrella que vino de lo alto y se posó en un lugar en el mundo donde nadie le supo entender y donde es necesario todo un camino de la Iglesia para estudiar su legado, sus palabras y su vida, que nos siguen explicando un Misterio de Salvación eterna.

La sombra de nuestro cuerpo, la identidad de nuestra persona, nos acompaña siempre en el camino de la vida, pero, ¿qué pasa cuando vemos que el sol se oculta en el horizonte? ¿cuándo termina un camino y nuestra identidad personal se siente sin fuerzas para innovarse, para levantarse de nuevo? Hay momentos que invitan especialmente a preguntar a Dios, ¿y, ahora qué? cuando el tiempo se para, ante la enfermedad, ante la pérdida,.. y Dios responde con un profundo silencio. Un silencio que nos devuelve la misma pregunta ¿Qué has hecho con tu vida? ¿Dónde posaste tus ojos al caminar? Dios sí responde. Toda nuestra vida está iluminada con sus respuestas, más ahora es cuando sabemos entender el lenguaje con el que ha escrito en nuestra vida; es un lenguaje lleno de sentimientos, lleno de amor. En algunos momentos podemos ver que aquello que importa es el amor que hemos dado, el que hemos recibido. Que nadie nos puede cambiar esa experiencia por otra cosa; ni por dinero, ni por fama, ni por méritos. Es un sentimiento que no se puede explicar porque está grabado en lo más profundo de nuestro ser, está en el alma.

Es el famoso “ka” de los egipcios quedaba impresa en las estatuas de los que se iban a la eternidad. Los egipcios visualizaban el alma, “ka”, como una sombra; una sombra clara, de una proyección coloreada, pero etérea. A su lado, la sombra negra era “khaïbit”, considerada como su doble. Mientras el hombre vive, se exterioriza en su sombra negra; al desaparecer en el instante de su muerte, la función del doble es recogida por el “ka” y por la memoria.

Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos: la Palabra de la vida (pues la vida se hizo visible), nosotros la hemos visto, os damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba con el Padre y se nos manifestó. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que estéis unidos con nosotros en esa unión que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto, para que nuestra alegría sea completa. (Jn 1, 4)

El cristianismo ha conocido la Revelación de Dios, la salvación eterna es para quien se acoge al Mensaje que nos dejó Jesucristo. Pero, ninguna generación tiene el mismo horizonte de comprensión, ninguna época está conmovida por las mismas preocupaciones, ninguna cultura plantea las mismas preguntas que la anterior, ni todos los hombres manifiestan su espíritu por las mismas cosas. Aún así, el Misterio de Cristo supera todas nuestras formas de pensar la vida y de plantearnos el conocimiento del mundo. La fe en Jesucristo se caracteriza porque nos invita a ir más allá de todos estos límites y buscar respuestas nuevas en los problemas nuevos.

Hoy estamos ante una crisis de identidad, quizás por haber encontrado lo que creemos que es un criterio de “libertad”. Una “libertad” para decidir cómo queremos vivir esa “sombra” o vida, “khaïbit” según los egipcios de la Antigüedad. Si nos preguntamos cuál era la función que tenía el hombre en ese tiempo que representa su “sombra”, la cultura antigua nos hablaría de “aquella que asegura una gloria imperecedera y que mantendrá siempre en la memoria las generaciones sucesivas su recuerdo vivo”; “kalos thanatos”, “bella muerte”. “Sombra” denominaban a la vida los egipcios, porque ésta define el tiempo ya que marca exactamente el paso de la luz perfilando nuestra silueta según el recorrido del sol, mientras que la noche carece de sombra y se identifica con la muerte, pues ya no hay tiempo, nuestra sombra no aparece cuando caminamos. En la Antigüedad, el hombre estaba sujeto al tiempo, al movimiento del cosmos y el sometimiento de su naturaleza a ese tiempo que se leía en los astros, donde los griegos habían puesto a sus dioses. La Revelación irrumpe en el tiempo con el movimiento de un astro que deja una estela luminosa y viene a cambiar el destino esclavo del hombre, que vivía como una sombra, como “khaïbit”. El hombre se había fabricado “eidolon”, una imagen sin sustancia; ídolos a los que ganar sus favores y ganar algo de felicidad en ese tiempo efímero que terminaba en un vacío. La historia estaba llena de relatos etiológicos que ofrecían una alternativa metafísica a la vida del hombre. La magia, las leyendas de “colossos”, imágenes fabricadas para ser animadas por un poder temible, venía a completar el vacío que tenía el hombre sobre su destino. 

La Cruz de Cristo reveló a los seres humanos, a menudo desventurados, que el Hijo de Dios nos habla de eternidad. Cuando se encarnó en María, pudo y quiso sufrir en su vida para manifestarnos su amor y mostrarnos el camino de la verdadera libertad. Nos mostró al Padre como la existencia verdadera de un Padre Bueno y Eterno, que es todo Amor, y nos dejó la Luz en el corazón, señal de su camino, para alcanzar esa Vida que el hombre no había conocido, que nos llamaba a ser libres en una Voluntad que no es la de nuestra capacidad, sino la Suya propia, como la mano que se tiende a un amigo.

“Habéis recibido el espíritu de hijos adoptivos”

Se trata de una nueva generación, de una nueva vida. Dios Padre nos comunica Su Mismo Ser, Su Misma naturaleza.

Tu voto:

San Pablo; Romanos 8, 15

“Ved el amor de Dios, que nos ha concedido llamarnos, y ser hijos suyos”.

1 Jn 3, 1

“Te aseguro que si uno no nace de nuevo… de agua y espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne. Lo que nace del Espíritu es espíritu… Para esto Dios ha entregado al mundo su Hijo único, para que todo el que crea en Él… tenga vida eterna”.

Jn 3, 3-16

Se trata de una nueva generación, de una vida nueva. Dios Padre nos comunica su mismo Ser, su misma naturaleza. Al salir del pecado y hacernos hijos suyos somos sellados, recibimos en nosotros mismos algo real y físico, esa nueva naturaleza; todavía a modo de semilla, que brotará después de la muerte y la llamamos “gracia santificante”:

“En todo el que ha nacido de Dios… su semilla permanece en él”. (Jn 3, 9)

“Nos ha sellado y ha puesto en nuestros corazones la prenda del Espíritu Santo”. (2 Cor 1, 22)

Espiritualidad del Corazón de Jesús

cropped-cristo1.jpg

Diferenciar la palabra “culto”; “devoción” y; “espiritualidad”.

El culto es honor con sumisión, latría o adoración, fundado en la excelencia infinita de Dios; la devoción viene de “dovere”: entregarse. Es el verbo que empleaban los soldados romanos para significar su aislamiento en las legiones: entrega a Dios.

Espiritualidad es una norma de vida; una manera de vivir que “es la mejor”, que “no se debe equiparar a las demás”, que “no se puede libremente escoger en vez de otra, ni estimar en poco. Por eso, en ella “lo más importante no son las prácticas externas de piedad, ni el motivo de aceptarla han de ser las promesas”.

La espiritualidad del amor divino consiste en crear, desde la base de mis pensamientos, las condiciones para ver y persuadirme que Jesús es el Amor y experimentar ese Amor desde una conciencia diferente que transforme aquellas circunstancias en un proceso de crecimiento hasta llegar a la unión con Cristo que vive en mí y se me da de muchas formas, y más concretamente en la Eucaristía. Es vivir en un estado de “enamoramiento” con el espíritu de Dios, creador de todas las cosas que, en sintonía con Él, soy capaz de vivir de “otra manera”; sintiendo el servicio y la entrega como el vínculo que me une más a Él.

El Sagrado Corazón es el símbolo de esta Verdad y este Amor.

Esta experiencia está explicada en las escrituras, más expresamente en el Evangelio de San juan, el discípulo amado que “acogió a la Madre de Jesús en su casa y, desde allí, fundó las bases de las siguientes comunidades de cristianos.

San Juan Evangelista explicó cómo es posible esta unión sustancial con Jesucristo ya que la divinidad y la humanidad se completan hasta la plenitud en la persona de Jesús. San Juan habla del Verbo como esa esencia o Principio que lo crea todo y que “en Él todo es posible”. Él es la realidad fundante de todo origen.

Los Sinópticos nos ofrecen formas distintas del misterio de Jesús; Marcos, Jesús es la única realidad; Mateo, lo conexiona con el mundo judío; Lucas, con la humanidad. Pero Juan irá más al fondo. Jesús es la única explicación auténtica de Dios; el Hijo es Quien lo ha visto y lo ha contado. Dentro del hombre se oculta el Verbo. Ese es el Misterio que intuyó Pilato: “¿De dónde eres tú?” (19,9) Jesús ha estado siempre en la mente y en el corazón del Padre.

El protagonista del Prólogo es el Logos, es Jesús entendido como el “proyecto” de Dios (concepto de Logos según el mundo griego).

Juan ha visto la gloria de Dios en la humanidad que desborda Jesús, que la trasciende. Transfigurado plenamente, el Verbo se ha hecho carne, historia, tiempo. Así se manifiesta el Absoluto, en lo contingente: la Sabiduría en la carne; la Luz en las tinieblas; el Amor en la inconsistencia.

San Juan, con la Luz Pascual, el mundo queda en la esfera de la Luz de Jesús; los hijos de Dios han asumido los rasgos de lo divino y el dualismo ha desaparecido en la vinculación a lo humano: a “los que creen en Su Nombre”; aquellos que le han prestado su adhesión incondicional. Dios Padre revela el poder de Su Palabra hecha existencia, pues les hace verdaderos hijos.

“Quienes así nacen, nacen de Dios”. El Evangelio de Juan pone de manifiesto la Paternidad de Dios y su amor, por la dinamis del Espíritu.

(Jn 15, 9) “Como el Padre me ha amado, así os he amado yo”.

“… y se hace hombre para ofrecerme un Corazón que me comprende”. P, José Luís de Urrutia, S. J.

(ver más…)

  • Prof. Secundino Castro

Disciplina

Si se exige justicia, se debe satisfacer también las exigencias de la Justicia

Tu voto:

¿Qué es la disciplina? Una forma específica entre derechos y deberes, una forma de “solidaridad” moral con uno mismo.

Es acto de la voluntad y asume un carácter moral. Hay una “solidaridad natural”, la de los lobos y, hay una “solidaridad moral”, a la cual deben conformarse las relaciones entre hombres y entre naciones. La solidaridad existe en el mundo animal, en sus relaciones físicas y biológicas. Pero en el mundo de lo humano, la solidaridad es un reflejo de la voluntad y, por ello, decimos que es “moral”.

No es solo solidaridad de hecho, sino que es también, solidaridad de deber.

Para tener un carácter de justicia, debe haber una disciplina con el deber de solidaridad. La justicia es una forma específica de interdependencia entre derechos y deberes, una forma de solidaridad moral. Si una nación quiere ser justa, es necesario, ante todo, que a cada nación le sea dado lo suyo, debe ser guiada por el principio de la cooperación, según la solidaridad moral. La justicia proporciona un criterio que da primacía moral a las ideas que surgen en torno a la solidaridad, da un equilibrio ético entre los derechos y deberes en el mutuo respeto de los derechos. Un orden moral es el fin de la solidaridad natural.

She is the bearer of “All grace”

A new dimension of Christian liturgy, says Pope Emeritus in his book. The Christian liturgy is the liturgy of the promise fulfilled, but it remains the liturgy of hope.

Tu voto:

“In those days Mary set out and went quickly to the hill country” (Lk 1:39)

Assumption 15 / 08 / 17
In the Old Testament (Gen. 3:15), in the protoevangelium, Mary is present in a literal, eminent sense; In the Annunciation of the Angel, Mary is the “Cradle of the Savior” and; In the Apocalypse of John (Ap 12, 1-17), Mary appears giving Light to a son persecuted by the Dragon.
In the Gospel of Luke we are told the announcement of two events, one followed by the other: The birth of John the Baptist and the Annunciation (Lk 1: 26-38). Both are preceded by the announcement of the angel of the Lord and his greeting contains words that repeat: “Do not fear …” But to Mary, the greeting is addressed to someone who will be Queen: “Rejoice, full of grace, the Lord is With you, “the whole message of the Old Testament culminates in this instant, the promise of messianic hope. Israel was waiting for its true liberation and the arrival of a new Moses that would definitely free him. They did not expect a prophet to tell them how to free themselves from their enemies, but a new Moses because he spoke face to face with God. No one had seen God and only Moses had spoken with him as with a friend. Only by this relationship could the actions he performed and this conversation, the Law that should teach the people the way through history to “prepare” the arrival of the Messiah.
The first announcement came from Moses, a prophet. The term prophet does not mean a diviner, he does not have the task of announcing the events of tomorrow or the day after tomorrow, thus putting himself in the service of curiosity or the need for security of men. A prophet “shows us the face of God” and, with it, the way we must take.
The whole Gospel is that “in all the vicissitudes of history we must seek and find the path that leads to God as the true orientation,” says J. Ratzinger.
“The faith of Israel in one God is their transformation into the concrete life of a community before God and on the way to Him.”
The way is Jesus Christ, is the true Messiah who taught us to treat God “face to face”, as a friend who speaks with the friend. Its distinguishing feature is immediate access to God. He transmitted the Will and the Word of God first hand.
DSC_0040Moses spoke to God and asked, “Let me see your glory” (Exodus 33:18). But God responds: “My face you can not see” (33, 20), “You can see my back, but you will not see my face” (33, 23). But Jesus said to us, “He who has seen me has seen the Father” (Jn 14: 9). We are given the gift that was denied to Moses: To see the face of God real and immediately. The figure of His face, says the Gospel, was printed on Veronica’s cloth (Jn 19: 25-27). Jesus lived before the face of God as Son, in the most intimate union with the Father. And Jesus has made us with him, sons of God: “But as many as received him, he gave them power to be children of God” (Jn 1:12).
The doctrine of Jesus does not come from human teachings, but from immediate contact with the Father, from face to face dialogue. It is the Word of the Son. We have his promise to be able to have his own relationship with God, looking at Jesus, we see God “face to face”. But how did Jesus seek the Father to speak with Him? He retired to the mountain and there prayed whole nights, alone with the Father. We know that the Gospel always refers to the Mount as the “place where God appears”. Since Abraham ascended the mount with his son Isaac (Gen 22: 1-19), the Sacrifice is linked to that first test that God puts into the faithfulness of who would be the first father of His People and spiritual guide.
Our prayer on the Mount is the Adoration we offer before Jesus himself in the Eucharist, it is “face to face” contemplation and participation in the communion of the Son with the Father.
There is a thesis of a German exegete, quoted by J. Ratzinger, Adolf von Harnack, according to which the announcement of Jesus would be an announcement of the Father and the Son, as revelation of the Father, what would be is that the communion of Jesus with the Father understands the human soul of Jesus in the act of prayer.
Therefore, prayer has the gift of getting everything from the Father, is to see Him in communion with the Son and, the Son in communion with us and this action is what really saves: transcending the limits of the human being, and Predisposed from the womb of Mary, like Hope, because we were created in the likeness with God.
The life full of bliss is the song of the Magnificat and it is a spontaneous psalm that Mary sang when she felt the joy of God within her body.
God Himself embodies Himself in the body of a Woman and blesses her, fills her with grace.
Could Mary by herself fill herself with God? Was it not God Himself who arranged for the salvation of mankind? Did not God love mankind and became a man of flesh and blood, with a human soul?
The Mystery is hidden in the heart of Mary. She knew him and lived united to God from the moment of “Yes” to God. She gave her will to God for the miracle to happen and no one could prevent it from being fulfilled.
What do we have to know more?
Jesus promises to stay with us and for this he taught his apostles to celebrate communion with God by offering Himself as the Victim for all our faults.
Man of today has lost this sensibility. The custom of celebrating the transformation of the bread into the Body and Blood of Jesus for a real communion with God took place from the beginning and was celebrated on the tombs of the martyrs, since the martyrs make present the sacrifice of Christ. The altar, the “mountain” is the life of those who became members of the body of Christ and thus express the new cult from his death. Sacrifice is the humanity that with Christ is transformed into love.
Is not Mary the first altar where God was worshiped? She carried him, with her blood, for nine months. He gave his love in sacrifice with his Son, God the Father. She offered herself to death. She teaches us to be the living altar of Jesus at this time, in all times.
It is difficult to build altars where God is not known, as worship was lived in Jesus’ time. The pagans worshiped the Roman gods and other foreign gods. And God chose Mary as the Mother of Jesus. With She learned to read, to pray, to look with love (how would Jesus look at His Mother?) And She also lived in communion with the Father, because Mary had the Holy Spirit with her that would infuse those things that were a mystery , Which he would have to solve with wisdom.
Meanwhile, the Jews were expecting a new Messiah like Moses, “out of the waters,” for the waters have a meaning of birth. But not from a birth like all men, so humble. This simplicity of God for us shows us how He is, who does not want us to be so scrupulous as to reject anyone because of his origin, or because he does not have a higher rank. The Wisdom of Jesus was in the authority of His Word that should offend those who had the power to judge by the Law.
Mary, “Queen of the Sacred Eucharistic Heart” means a new time.
The fulfillment of the prophecy of the Eucharist which was fulfilled at the time of the Resurrection of Jesus, as Benedict XVI says in his book “On the Essence of the Liturgy”, page 64: “The mystery of the body of Christ immolated is announced. A living body offered to us that is offered to us, thus introducing us into real communion with the living God … The outer destruction of the temple is now attained and true worship introduces us into the reality of the union of the Man with the living God. “
“With the destruction of the temple opens the new universalism of worship” in spirit and truth “(Jn 4:23)
We are truly children of God if, together with Mary, we see the face of God “face to face” in Jesus Christ. That relationship, as a Father, a friend, taught us the same Jesus and He lived with His Mother and his apostles.
What history do we have of this spiritual cult? The community of the Essenes in Qumran already retired to the desert to worship God with a “spiritual cult” after the destruction of the Temple. It is thought that John the Baptist belonged to this community and even, Jesus. He might have learned this form of worship from them and lived from his childhood the relationship of Son with his Father, God.
The Letter to Romans 12: 3 is the Christian response to the crisis of the cult of the whole ancient world, says (p.66) Joseph Ratzinger. I beseech you therefore, brethren, by the mercy of God, to offer your bodies as a living, holy victim, pleasing to God: such shall be your spiritual worship. The function of the body in communion with God breaks the word, which St. Paul says; It is the sacrifice, the prayer that comes out of man and carries within him the whole existence, converting it into “word” (logos). The man who takes the form of logos and becomes logos through prayer; That is the sacrifice, the true glory of God in the world which, the Greek spirit, would later elevate to the idea of ​​mystical union with the Logos considered as the very meaning of all things. The sacrifice of the Logos is only fulfilled in the Logos incarnatus, in the word that has become flesh and that drags all the flesh towards the adoration to God.

“Now it has entered the flesh itself, it has become the body.”
The Logos assumes our sufferings and our hopes, the expectation of creation, and everything presents to God … The Eucharist is since the Incarnation happens in the body of the Virgin Mary and then, from the Cross and the Resurrection of Jesus, Surrender to His Mother as His children, the meeting point of all the lines of the Old Covenant; The true worship, always awaited and that always surpasses our possibilities, the adoration in “spirit and truth”.
In the Sacred Heart pierced by Jesus is born this new cult, which is prepared from the Beginning and in which God has been marking the way, preparing us to see him “face to face”, to treat him as a friend, a Merciful Father. In His open Heart, like the torn veil of the Temple, we see what God is like and who He is. Heaven is open where He is, in the body and in the blood.

CONCLUSIONS
Christian worship, the liturgy of the Christian faith, can not remain closed as a form of worship in a synagogue, even if it were its beginning. Its place is the Body of the Risen Christ. The prayer of Jesus, his love for the Father, his surrender with open arms, has made a single identity of the Christian. The sacrifice of the New Covenant is “spiritual worship” (Rom 12: 1).
This means the freedom and universality of Christian worship that does not close to the community that meets in a certain place. Mankind comes out to meet Christ. It is the scene of the Visitation: Mary, our Mother, goes out to look for her cousin, also pregnant, and our children jump for joy in their wombs. That is the message of the Magnificat; The “visitation” represents that we bring Jesus alive in our body and is happy to meet the other who always blesses and gives the good news of salvation. Because it is filial union with God, through Jesus Christ. It is the only Church, the assembly of all men around God.
Finally, all this gives us a new dimension of the Christian liturgy, says Pope Emeritus in his book. The Christian liturgy is the liturgy of the promise fulfilled, but it remains the liturgy of hope. The new temple is present, but in “construction”. It is a liturgy that we expect with the new coming of Jesus Christ, when God is “all in all.” That message remains in the hands of Mary, because She is the bearer of “All grace.” Without Him, Jesus is not with us. We must understand the model of mother that God has chosen to lead Humanity together with His Son to salvation. It is She who day-logs with Jesus and intercedes to change our hearts so that, open with His Son, let us one day see God face to face.
BIBLIOGRAPHY
Ratzinger: The spirit of the liturgy and Jesus of Nazareth, book 1.
Gospels: Lk 1; Jn 29; Acts 1 and 2

Qué ofrecer al Corazón de Jesús

“No puede ser pagada con oro refinado, con ónice precioso ni con zafiro. No se le pueden comparar el oro ni el diamante, ni se la cambiará por alhajas de oro fino. ¿Y qué decir del coral o de las perlas? ¡La sabiduría vale más que las piedras preciosas!”. Job 28, 18

Tu voto:

“Ciertamente la plata tiene sus criaderos, y el oro, lugar donde se refina. El hierro se saca del polvo y de la piedra se funde el cobre. Los hombres ponen término a las tinieblas, lo examinan todo perfectamente, hasta las piedras que hay en oscuridad y en sombra de muerte”.

Poema de la Creación, Libro de Job, 28

Si todo lo que existe lo ha creado Dios ¿cómo vamos a ofrecerle algo valioso? ¿No es todo suyo? Hasta nuestra vida le pertenece. ¿Cómo vamos ha ofrecer a Dios algo para agradarle a Sus ojos? Todo en nosotros es pobreza, de Él depende que nosotros vivamos.

El hombre posee una cosa preciosa para Dios, algo que le pertenece pero que nos lo dio como un Don muy valioso, es la voluntad. Nos creó libres para amarle o para abandonarle, para que Su Poder no fuera una carga para el hombre, sino un medio de salvación. Nuestra voluntad, ofrecida a Dios, lleva el nombre de “abandono” en Él, confiar plenamente todo en Él.

Dice San Francisco de Sales: Más excelente que las demás es esta virtud del abandono, porque es la crema de la caridad, el aroma de la humildad, el mérito de la paciencia y el fruto de la perseverancia; grande es esta virtud y sólo ella digna de ser practicada por los hijos más queridos de Dios. Dijo Nuestro Salvador: “Padre mío, entre tus manos entrego mi Espíritu; haced de Él lo que os plazca”. Igual deberíamos hacer nosotros, mis queridas Hermanas, en toda ocasión. Sea que suframos o gocemos, repitamos: “Padre mío, entre tus manos entrego mi espíritu, haced de mí lo que queráis”, dejándonos, de este modo, conducir por la voluntad divina, sin jamás tener en cuenta nuestra propia voluntad.
Nuestro Señor tiene un amor extremadamente tierno para con aquellos que son tan dichosos de abandonarse enteramente a sus cuidados paternales y que se dejan gobernar por su divina Providencia como a ella le place, sin entretenerse a considerar sobre si los efectos de esta Providencia les son útiles, provechosos o perjudiciales; con la seguridad de que nada nos será enviado por ese Corazón paternal y amable, ni permitirá que nos suceda nada, de lo cual Dios no pueda sacar un bien y un provecho, siempre que nosotros hayamos puesto toda nuestra confianza en Él diciéndole con toda el alma: “A tus manos entrego mi espíritu”. Y no solamente mi espíritu, sino mi alma, mi cuerpo y todo cuanto tengo, para que hagáis de todo ello lo que os plazca. Puesto que Él es nuestro Rey, hemos de someter todo cuanto tenemos a su servicio. Le debemos nuestro corazón, cuerpo y espíritu, para que Él los trate como cosa suya y nosotros nunca los empleemos sino en su servicio. Él desea que, por medio de este abandono, le testimoniemos nuestro amor y nuestra fidelidad, ya que practicándolo, Él mismo es, como nos ha demostrado, la excelencia y el ardor de su amor hacia nosotros.

(Sermón 17-4-1620. OEuvres IX, 283)

Sólo abandonándonos en Dios encontraremos la Sabiduría porque Él conoce lo más profundo de nuestro corazón y nos dará aquello que nos haga un bien espiritual, un lugar en la Tierra prometida, donde nada perece y donde seremos más felices que viviendo según nuestros gustos. Dice Job en el versículo 15: “No se dará a cambio de oro ni su precio será a peso de plata”. Nadie puede poseer la verdadera sabiduría sino cuando Dios se la ha enseñado, por Su divina Pedagogía.

 

Struktura Straży Honorowej / Estructura

Struktura Straży Honorowej

Z tej formy pobożności, członkowie Bractwa tworzą swoje życie wewnętrzne, dzięki czemu codziennie powołanie do świętości i pomóc uratować świat i nową ewangelizację.

Tu voto:

Versión en español y polaco / Wersja w języku hiszpańskim i polskim

cropped-cropped-alfombra-en-bour-en-bresse.jpg

ESTRUCTURA:

La Guardia de Honor es una organización que está presente, prácticamente en todo el mundo.

En la actualidad, desde el año 2013, el Centro Internacional está ubicado en España; en el Primer Monasterio de la Visitación de Santa María (Madrid).

El cuidado espiritual de la Comunidad lo dirige el Director, D. Juan José Infantes Barroso. Habitualmente, él se ocupa de las cuestiones de la organización; otras ocupaciones son las de los celadores, la secretaría y la tesorería. En los centros con un gran número de miembros también son designados un celador auxiliar. Todos los celadores están autorizados a aceptar a los candidatos para la Guardia y la organización de nuevos centros. Éstos también deben distribuir la formación y los materiales informativos, enviando desde la Dirección de la Archicofradía en Madrid.

La Hora de Presencia en el Corazón de Jesús se inició en la segunda mitad del siglo XIX. En un convento francés de las Hermanas de la Visitación en Bourg-en-Bresse. Hermandad y Archicofradía se desarrollaron de forma muy dinámica, creando nuevas comunidades en las parroquias, seminarios y congregaciones religiosas. En 1949, se registraron más de 700 durante la Segunda Guerra Mundial que, junto a los años de gobierno comunista, han obstaculizado el desarrollo de la organización. La renovación de las estructuras y de las misiones de la Archicofradía ha sido posible a partir de 1990.

Polonia ocupa el primer lugar en el mundo en cuanto al número de miembros, y por lo tanto la Guardia de Honor tiene centros NSPJ. Es el resultado del hecho de que desde sus comienzos fue penetrando y enraizándose en las horas de práctica de la oración de cada persona.

La Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús es una Asociación (Archicofradía) de personas que quieren responder a la queja de Jesús en el huerto de Getsemaní. Donde el Señor dice a Santa Margarita que busca quién podría velar una hora con Él; “busqué quien me consolara y no lo encontré!”. Sus miembros están tratando de reparar a su Amor y dar consuelo Corazón de Jesús, lleno de dolor por el olvido y la ingratitud humana. Ese Corazón, herido una vez por el centurión con la lanza en la cruz, aún sigue herido por nuestros pecados, a pesar de que es una fuente de poder y de esperanza cristiana. La Archicofradía tiene como lema: honor, amor, y gloria al Corazón de Jesús.

Con este fin, los miembros de la guardia escogen una hora durante al día durante una de las actividades diarias, unidos en la mente y por el corazón, para acompañar a Jesús presente en el tabernáculo, adorarlo, y ofrecerle su vida. Y, sobre todo, un amor fiel.

en el mundo (2005)
católicos en el mundo
http://www.age-of-the-sage.org/mysticism/world_religions_populations.html
Identidades religiosas en el mundo (link)
polskim

relojPolska plasuje się na czołowym miejscu na świecie co do liczebności członków, a tym samym ośrodków Straży Honorowej NSPJ. Wynika to między innymi z faktu, iż dość wcześnie przeniknęła i zakorzeniła się u nas praktyka Godziny

Obecności przy Sercu Jezusa, zainicjowana w drugiej połowie XIX w. we francuskim klasztorze Sióstr Wizytek w Bourg-en-Bresse. Bractwo, a następnie Arcybractwo  rozwijało się bardzo dynamicznie, tworząc nowe wspólnoty w parafiach, seminariach i zgromadzeniach zakonnych. W roku 1949 zanotowano ich już ponad 700. II wojna światowa, a także lata rządów komunistycznych zahamowały rozwój organizacji. O odnowieniu struktur i misji Arcybractwa można było pomyśleć dopiero w 1990 r.

Honor Straż Najświętszego Serca Jezusa jest stowarzyszeniem ludzi, którzy chcą, aby reagować na skargi Pana Jezusa w Ogrójcu: „Nie mogliśmy oglądać jedną godzinę ze mną?”.

Jego członkowie starają się wynagrodzić swoją miłość i komfort Serce Jezusa, pełne bólu i zapomnienie ludzkiej niewdzięczności. Że serce, zranione raz w setnika uruchamia krzyż, i wciąż zraniony przez nasze grzechy, mimo że jest źródłem mocy i nadziei chrześcijańskiej. Archicofradía motto to: cześć, miłość, pensja Serce Jezusa.

W tym celu członkowie golpeador sobie godzinę w ciągu dnia do jednego z codziennych czynności w umyśle i sercu, aby towarzyszyć Jezusa w tabernakulum, wielbią go, oferując nagrodę za jego życie, a przede wszystkim wiernej miłości.

Dlatego zadaniem Bractwa jest:

rozwój nabożeństwa do Bożego Serca środek, który nie tylko leczyć, ale również zapobiega sekularyzacji, w celu wyeliminowania widoczne oznaki wiary chrześcijańskiej;

Łączna nabożeństwo do Serca Bożego, tak aby można było dokonać gojenie życia moralnego człowieka, rozwoju ich cnót i różnych darów Ducha Świętego.

poprzez pogłębienie wiary życia apostolskiego i wzmocnienie realizacji obowiązków rodzinnych i zawodowych w uświęcającą miłość Chrystusa;

Świadome przebudzenie miłość bliźniego biorąc prac własnych sercach, synowska miłość Boga łączy się z braterską miłością.

Z tej formy pobożności, członkowie Bractwa tworzą swoje życie wewnętrzne, dzięki czemu codziennie powołanie do świętości i pomóc uratować świat i nową ewangelizację.

http://www.strazhonorowa.pl/charyzmat-i-misja

The Guard of Honor

The love of God is not a gift that is won by merit, or by human efforts.

Tu voto:

08 / 08 / 2017

“Surely silver hath its breeding places, and gold, where it is refined. The iron is taken out of the dust and the stone melts the copper. Men put an end to the darkness, examine everything perfectly, even the stones that are in darkness and shadow of death. “
POEM OF THE CREATION, JOB BOOK, 28

If all that exists has been created by God, how are we going to offer him something valuable? Is not it all yours? Even our life belongs to him. How are we going to offer God something to please His eyes? Everything in us is poverty, it depends on Him that we live.
MAN HAS A PRECIOUS THING FOR GOD, SOMETHING THAT BELONGS TO HIM, BUT HE GAVE HIM AS A VERY VALUABLE GIFT, IS WILL. WE CREATED FREE TO LOVE IT OR TO LEAVE IT, SO THAT YOUR POWER WAS NOT A CHARGE FOR MAN, BUT A MEANS OF SALVATION. OUR WILL, OFFERED TO GOD, TAKES THE NAME OF “ABANDON” IN HIM, FULLY TRUST ALL IN HIM.

regalosSt. Francis de Sales says: “This virtue of abandonment is more excellent than the others, because it is the cream of charity, the aroma of humility, the merit of patience and the fruit of perseverance; Great is this virtue and only it worthy of being practiced by the dearest children of God. Said Our Savior: “My Father, into your hands I commend my Spirit; Do with Him as you please. ” We should do, my dear Sisters, on every occasion. Whether we suffer or rejoice, let us repeat: “My Father, in your hands I surrender my spirit, do with me what you will,” leaving us, in this way, to lead by the divine will, without ever taking into account our own will. Our Lord has an extremely tender love for those who are so happy to abandon themselves entirely to their paternal care and who let themselves be governed by their Divine Providence as they please, without entertaining to consider whether the effects of this Providence are useful to them , Profitable or harmful; With the assurance that nothing will be sent to us by that paternal and kind Heart, nor will it allow anything to happen to us, from which God can not obtain a good and a profit, provided that we have put all our trust in Him saying with all Soul: “I give my hands to my spirit.” And not only my spirit, but my soul, my body and all that I have, that you may do all that pleases you. Since He is our King, we must submit everything we have at His service. We owe our heart, body and spirit, so that He treats them as His own and we never use them except in His service. He desires that through this abandonment we witness to him our love and our fidelity, since by practicing it, he himself is, as he has shown, the excellence and ardor of his love for us.
(SERMON 17-4-1620, OVERSEAS IX, 283)

Only by abandoning ourselves to God will we find Wisdom because He knows the depths of our heart and will give us that which makes us a spiritual good, a place in the Promised Land, where nothing perishes and where we will be happier than living according to our tastes. Job says in verse 15, “It shall not be given for gold, nor shall its price be for silver.” No one can possess true wisdom except when God has taught it, by His Divine Pedagogy.

3 / 08 / 2017

“THE RELIGIOUS SOUL, IT WILL BE THE LINEN IN WHICH I WILL PRINT ITSELF BY APPLICATION, MY DIFFERENT DIFFERENCES”. Jesus to St. Margaret Mary of Alacoque.
“The fire burns; So a soul full of God’s love burns without knowing it. “
The Guard of Honor of the Sacred Heart of Jesus (Hour of Presence at the Heart of Jesus) is a Universal Public Association of Faithful, erected by the Apostolic See. Born March 13, 1863 in the monastery of the Visitation of St. Mary of Bourg in Bresse (France).
Its founder and promoter was Sister María del Sagrado Corazón Bernaud who, inspired by the lament of the Lord: “I sought who would comfort me and did not find it”, gathered a group of people who in turns of time gave themselves to the love and repair of the Heart of Jesus.
“Every religious soul is a sanctuary of the Sacred Heart of Jesus; Because the religious profession is a consecration; But this is not enough: it is necessary for love to renew this consecration every day, every moment, every second … “
“In a second there may be a thought of love that will last for eternity …”
“The Guard of Honor has its starting point on Calvary; His base in the wound of the Heart of Jesus; His models in the first “honor guards” who surrounded the solitary Cross when that Heart was opened by the spear, the Blessed Virgin Mary, St. John the Evangelist and St. Mary Magdalene.

People who can be part of the Honor Guarduna-comunidad

Each and every person who wishes to enter, to know and to deepen in the love to arrive at a greater knowledge of the Mystery of the Redemption of Jesus Christ. Thus, to understand the infinite value of the Cross for our salvation and, in the fullness of our being, to love, honor and glorify Him, now and in eternity.
In this work they can start from the children, to the most in-depth ones in the religion. From those who can not believe but desire it, even the most convinced of the faith. For it is not a matter of devotion but of the Center itself of our union with God which is carried out through the intermediary of Jesus Christ. Who, in offering his life, won it for all those who will love him, honor and glorify him for all eternity. It is the mystery of the filiation of man with God that never ceases to be announced by His Word to the chosen souls, as was Saint Margaret Mary of Alacoque, so that all may be saved and live forever.
The love of God is not a gift that is won by merit, or by human efforts. The Gift is greater than the creature and what is less can not encompass what transcends it and can know before, during and after his life. Therefore, the sense of loving God is not reasoned, it is asked. It is not something that man knows and dominates, that is formed as “expert” in it, that can remain in a state of love with only its own forces. The community of religious sisters, of contemplative prayer, supports this work and raises our strength so that the prayer that each soul makes is heard in the communion of all the saints, as our Creed says. That is the mission that justifies a religious association, that of joining in prayer and interceding for all those who are or who ask for the grace necessary.
By loving God, we commit ourselves to love our brothers as ourselves, because the love of God is divine and we are on a path of self-improvement, where we learn to see what separates us from God as a challenge that we must overcome. Thus, forgiving and loving are the “right foot” and the “left foot” of our walking. Whoever has anything against his “brother”, that he turns and becomes. Who judges another as if he knew something, to convert again. Let him return to being “like a child” who knows himself needed and does not despise what he does not know. If God was a slave and a prisoner of the blind, he let himself be reviled and died by being meek, leaving himself in the Father’s Will, not by human reasoning; Was not a failure in the unjust trial of which he did not know how to defend himself. He was a slave for His greatness of Soul, to save a whole humanity and embrace it in a Love that we can reach one day, already begun in this world, and full in the new Life. It is not something we could understand or get by our blind understanding, we have needed the Light that illuminates everything with new hope. Man lives in darkness as he does not approach this Light that flows from the side opened by the spear. It is the mystery that must be contemplated until their secrets are revealed. We must insist, call, open our heart and wait.
Is not it a safe enough way to reach our fullness? If it is easy, it will not be for our merits, but for those of His Death. Let us love the Love that saves us and which has the power to give us to drink from His open side as medicine to get healthy in the bosom of the Father!

How would you like to register in our community? Only sending your data to write in the Oratorio Quadrant and send the material to deepen your devotion. Download attachment bulletin and fill out mail grdhonorcoriesu@gmail.com User comments:

Choose your time guard …
Choose your time of mercy for a friend …
What is your full name …
Your complete mailing address …
A contact phone number …
E-mail……………………
The date of your birth …
When would you like to devote yourself to receiving the Brotherhood Medal

Honor Straż Najświętszego Serca Jezusowego

„Religijne SOUL, będziemy płótno, na którym będę drukować Tailor aplikacji, Funkcji Mój Niebieskiego”

Tu voto:

08 / 08 / 2017

„To z pewnością ma swój hodowlany srebra i złota, gdzie jest oczyszczany. Żelaza usuwa się z proszku i kamienia stopów miedzi. Mężczyźni położyć kres ciemności, sprawdzić wszystko doskonale, nawet kamienie ciemności i cieniu śmierci “.
Poemat stworzenia, Księga Hioba 28

Jeśli wszystko, co istnieje, stworzył Bóg, jak idziemy do zaoferowania coś cennego? Nie wszystkie twoje? Nawet nasze życie należy. Jak możemy dać Bóg ma coś do zadowolić jego oczach? Wszystko w nas jest bieda, określa nam żyć.
Człowiek ma jedną rzeczą cenną Bogu, coś co należy ale daliśmy jako bardzo cenny dar, jest wola. Stworzyliśmy za darmo rzucić go kochać lub na swój zasilaniu nie ciężarem dla człowieka, ale środkiem do zbawienia. Naszej woli, oferowane do Boga, nosi nazwę „porzucenia” na niego, wszystko w niej pełne zaufanie.

regalosSan Francisco de Sales mówi: bardziej doskonałe niż inni jest cnotą porzucenia, ponieważ jest to krem ​​z miłości, zapach pokory, cierpliwości i zasługę owocu wytrwałości; wielka jest ta sama cnota i godna praktykowane przez najbardziej umiłowanych dzieci Bożych. Nasz Zbawiciel powiedział: „Ojcze, w Twoje ręce powierzam ducha mojego; Uczynić go, co będzie. ” Jak powinniśmy zrobić, drodzy Siostry, na każdą okazję. Czy mamy cierpieć lub radować, powtórzmy: „Ojcze, w Twoje ręce powierzam ducha mojego, zrób ze mną co chcesz”, pozostawiając w ten sposób obniżając boskiej woli, nigdy nie brać pod uwagę naszą własną wolę.
Nasz Pan ma niezwykle czułej miłości do tych, którzy są tak szczęśliwi, że całkowicie opuszczone do jego ojcowską opieką i którzy pozwalają rządzić przez Opatrzność, jak jej się podoba, nie tracąc czasu, aby rozważyć, czy skutki tego Opatrzności są one użyteczne , pomocne lub szkodliwe; z zapewnieniem, że będzie cokolwiek my wysyłają ojcowskiego i dobrego serca, ani na to pozwolić nam nic, czego Bóg nie może przynieść dobre i korzyści, pod warunkiem, że przygotowaliśmy całą naszą ufność w Nim mówią wszystko dusza: „W ręce Twoje powierzam ducha mojego”. I to nie tylko mój duch, ale moja dusza, moje ciało i wszystko, co mam, tak, że robisz to wszystko, co zechcesz. Ponieważ On jest naszym Królem, możemy przedstawić wszystko, co mamy do Państwa dyspozycji. Zawdzięczamy nasze serce, ciało i ducha, które traktuje jak własną rzecz i nigdy go zatrudnić w swojej służbie. Chce przez to zaniedbanie, my testimoniemos naszą miłość i wierność, ponieważ ćwiczenia, on sam jest, jak pokazało nam, doskonałości i żar miłości do nas.
(Wydanym 17.04.1620. Oeuvres IX, 283)

Tylko Bóg porzucenie find mądrości, ponieważ On zna głębi naszych serc i dają nam, co mamy czynić dobro duchowe miejsce w Ziemi Obiecanej, gdzie nic nie ginie i gdzie będziemy szczęśliwsi niż żyć według naszych upodobań. Job mówi w wersecie 15: „Nie będzie powrotu do złota, a jego cena będzie waga srebra.” Nikt nie może posiadać prawdziwej mądrości, ale kiedy Bóg uczy, przez Jego boskiej pedagogii.

03 / 08 / 2017

„Religijne SOUL, będziemy płótno, na którym będę drukować Tailor aplikacji, Funkcji Mój Niebieskiego”. Jezus do św Małgorzaty Marii.
CJ „ogień płonie; a dusza wypełniona miłością Boga, spala nie wiedząc o tym. “

Sagrado Corazón (Cracovia)

Honor Straż Najświętszego Serca Jezusowego (Czas Serca Jezusa Obecności) jest uniwersalna Publiczne Stowarzyszenie Wiernych, wzniesiony przez Stolicę Apostolską. Urodził się 13 marca 1863 roku przy nawiedzeniu klasztoru Santa Maria de Bourg en Bresse (Francja).
Jej założycielem i promotorem był Siostra Maria od Najświętszego Serca Bernaud że zainspirowany lament Pana: „Szukałem który pocieszał mnie i go nie znaleźliśmy”, zebrał grupę ludzi przesunąć czas będą się kochać i naprawa serce Jezus.
„Wszystko religijna dusza jest sanktuarium Najświętszego Serca Jezusowego; ponieważ profesja zakonna jest poświęcenie; ale to nie wystarczy: konieczne jest odnowienie tego poświęcenia miłości na co dzień, każda chwila, każda sekunda … “
„W drugim myśli o miłości, która trwa może wystąpić całą wieczność …”
„Honor Straż ma swój punkt wyjścia na Kalwarii; Opiera się on na ranę Serca Jezusowego; jej modele w pierwszej „gwardii honorowej”, który otoczony samotny krzyż gdy to Serce zostało otwarte przez lancę, NMP, św Jana Ewangelisty i św Marii Magdaleny “.
Ludzie, którzy mogą być częścią Gwardii Honorowej
Każda i każdy z tych ludzi, którzy chcą wejść, poznać i pogłębić miłość do uzyskania lepszego zrozumienia tajemnicy Odkupienia Jezusa Chrystusa. Więc zrozumieć nieskończoną wartość krzyżu dla naszego zbawienia iw pełni powód naszego istnienia, miłość, honor i chwalić Go, teraz iw wieczności.
W tej pracy mogą zacząć od dzieci, nawet najbardziej głęboko w religii. Z których nie mogą uwierzyć, ale chcą, nawet największy przekonany wiary. Ponieważ nie jest to poświęcenie więcej, ale w samym centrum naszego zjednoczenia z Bogiem, która jest wykonywana przez Jezusa Chrystusa. Kto, oferując swoje życie zdobył dla wszystkich, którzy Go miłują, honoru i uwielbić Go przez całą wieczność. Jest to tajemnica synostwa człowieka do Boga, który nie przestaje być ogłoszone przez Jego słowo do wybranych dusz, podobnie jak św Małgorzata Maria Alacoque, aby wszyscy ludzie zostali zbawieni i żyć wiecznie.
Boża miłość nie jest darem, który wygrał przez zasługi, a nie przez ludzkie wysiłki. Don jest większa niż w stworzeniu i co jest niższa nie może obejmować to, co przerasta i może wiedzieć przed, w trakcie i po jego życia. W związku z tym poczucie kochający Bóg nie powód, nazywa. To nie jest coś, co człowiek wie i dominuje, która powstaje jako „eksperta” na to, co może pozostawać w stanie miłości tylko własnymi siłami. Salesas wspólnoty religijnej modlitwy kontemplacyjnej, wspiera tę pracę i podnieść nasze siły tak, że każda dusza, że ​​modlitwa jest słyszalny w komunii ze wszystkimi świętymi, jak mówi nasz Creed. To jest misja, która uzasadnia związek wyznaniowy, łącząc się w modlitwie i wstawiennictwie dla wszystkich tych, którzy są lub którzy proszą o łaskę niezbędną.
Kochając Boga, zobowiązujemy się kochać naszych braci jak samego siebie, ponieważ miłość Boga jest boska i jesteśmy na ścieżce doskonalenia, gdzie dowiadujemy się, aby zobaczyć, co oddziela nas od Boga jako wyzwanie do pokonania. Więc wybacz i miłość są „prawa stopa” i „lewa stopa” naszej podróży. Kto ma coś przeciwko jego „brat”, to odwraca się i staje. Kto sądzi inny jakby wiedział coś, aby stać się ponownie. Znowu być „jak dziecko” znany potrzebujących i nie gardzisz, co nieznane. Gdyby Bóg był niewolnikiem i więźniem ślepy, dozwolonych injuriar cichym i zmarł, pozostawiając w Ojca, nie było przez ludzkiego rozumowania; To nie była awaria w niesprawiedliwym procesie, który nie był w stanie się bronić. I został zniewolony przez swoją wielkoduszność, za uratowanie ludzkości i objąć całość w miłości, że możemy osiągnąć już rozpoczął dzień na tym świecie, a całości w nowym życiu. To nie jest coś, co możemy zrozumieć lub uzyskać zaślepiony przez naszego zrozumienia, co potrzebne światło, które oświetla wszystko z nową nadzieją. Człowiek żyje w ciemności, gdyż nie podejść do tego światła, które wypływa z przebitego boku włócznią. Jest tajemnicą kontemplować dopóki twoje tajemnice odkryła. Musimy nalegać, zadzwoń, otwórz nasze serca i czekać.
Czy to nie jest wystarczająco bezpieczny sposób, aby dotrzeć do naszego pełnię? Jeśli jest to łatwe, to nie będzie nasze zasługi, ale przez swoją śmierć. Miłujmy Miłość, która nas zbawia i ma moc dać nam do picia z boku otwartego jako lek, aby uzyskać zdrowy na łono Ojca!

Jak i zarejestrować się w naszej społeczności? Tylko wysłać swoje dane do zapisu w Quadrant Oratorium i wysłać materiał do pogłębienia oddanie. Pobierz załączony formularz i wysłać kompletne grdhonorcoriesu@gmail.com Komentarze użytkowników:

  1. Wybierz swój czas połączenia …………………….
  2. Wybierz swój czas miłosierdzia dla przyjaciela …
  3. Jaki jest Twój pełna nazwa …………………………….
  4. Twój pełny adres pocztowy …………………………
  5. Numer telefonu kontaktowego ……………………
  6. Emalia ……………………………………………………………………
  7. Data urodzenia …………………………………

Kiedy chcesz poświęcić siebie, aby otrzymać Medal Bractwa

cropped-capilla-de-la-visitacic3b3n.jpg

Guardia d’Onore

“La guardia d’onore ha il suo punto di partenza al Calvario; E ‘basato sulla ferita del Cuore di Gesù; i suoi modelli nel primo “guardia d’onore”

Tu voto:

08 / 08 / 2017

“E ha certamente il suo argento di allevamento, e l’oro, dove si è raffinato. Il ferro viene rimosso dalla polvere e pietra fusi rame. Uomini porre fine alle tenebre, ispezionare tutto alla perfezione, anche le pietre delle tenebre e nell’ombra di morte “.
POESIA DELLA CREAZIONE, Libro di Giobbe, 28

Se tutto ciò che esiste ha creato Dio come faremo ad offrire qualcosa di prezioso? Non tutti i tuoi? Anche la nostra vita appartiene. Come possiamo dare a Dio ha qualcosa da accontentare i suoi occhi? Tutto in noi è la povertà, che ci determina a vivere.
L’uomo ha una cosa preziosa davanti a Dio, qualcosa che appartiene ma abbiamo dato come un dono molto prezioso, è la volontà. Che abbiamo creato per LIBERI DI USCIRE amarlo o alla vostra alimentazione non è stata ONERE per l’uomo, ma un mezzo di salvezza. Nostra volontà, offerto a Dio, porta il nome di “abbandono” su di esso, tutto ciò che contiene completamente la fiducia.

regalosSan Francisco de Sales dice: più eccellente rispetto ad altri è la virtù di abbandono, perché è la crema della carità, il profumo di umiltà, la pazienza e il merito del frutto della perseveranza; grande è questa virtù ed è la sola degna di essere praticata dai più amati figli di Dio. Il nostro Salvatore disse: “Padre, nelle tue mani consegno il mio spirito; fare di lui quello che vuoi “. Come dovremmo fare, mie care sorelle, in ogni occasione. Sia soffriamo o gioiamo, ripetiamo: “Padre, nelle tue mani consegno il mio spirito, che fare con me ciò che vuoi”, lasciando, quindi guidando lungo la volontà divina, mai prendere in considerazione la nostra volontà.
Nostro Signore ha un amore estremamente tenera a coloro che sono così felice di essere abbandonato del tutto alla sua cura paterna e che si lasciano governare dalla divina provvidenza a suo piacimento, senza perdere tempo a valutare se gli effetti di questa Provvidenza sono utili , utile o dannoso; con la certezza che tutto ciò saremo spedetti dalla paterna e cuore gentile, e non lasciamo che ci accada nulla, di cui Dio non può portare un buon vantaggio e, a condizione che abbiamo messo tutta la nostra fiducia in Lui dicendo tutta la l’anima: “Nelle tue mani affido il mio spirito”. E non solo lo spirito, ma la mia anima, il mio corpo e tutto quello che ho, in modo da fare tutto questo quello che vuoi. Poiché Egli è il nostro Re, sottoponiamo tutto quello che abbiamo al vostro servizio. Dobbiamo il nostro cuore, corpo e spirito, che egli tratta come le sue cose e non abbiamo mai impieghiamo nel vostro servizio. Egli vuole, attraverso questa negligenza, abbiamo testimoniemos il nostro amore e la fedeltà, dal momento che la pratica, egli stesso è, come si è mostrato a noi, l’eccellenza e l’ardore del suo amore per noi.
(Consegnato 1620/04/17. OEUVRES IX, 283)

Solo Dio abbandonando troveranno saggezza perché Egli conosce le profondità del nostro cuore e ci danno quello che facciamo bene spirituale, un posto nella Terra Promessa, dove nulla perisce e dove ci sarà più felice di vivere secondo i nostri gusti. Giobbe dice nel versetto 15: “Non tornerà per l’oro e il suo prezzo sarà un peso d’argento.” Nessuno può possedere la vera saggezza, ma quando Dio ha insegnato, con la sua pedagogia divina.

03 / 08 / 2017

Chi siamo? Noi siamo laici, religiosi e religiose, siamo una comunità dedicata del Sacro Cuore di Gesù, e fanno parte del convento delle Suore Salesiane dell’Ordine della Visitazione.
Chi è il Guardia d’Onore? Guardia d’Onore del Sacro Cuore di Gesù (Tempo del Cuore di Gesù Presence) è un’associazione pubblica universale dei fedeli eretta dalla Sede Apostolica. Nato 13 marzo 1863 presso il Monastero della Visitazione di Bourg en Bresse (Francia).
Il suo fondatore e promotore era la sorella Marie del Cuore Sacro Bernaud che, ispirato dal lamento del Signore: “Ho provato che mi ha confortato e non lo ha trovato”, ha raccolto un gruppo di persone che passano il tempo sarà dato l’amore e la riparazione del cuore di Gesù.
“Ogni anima religiosa è un santuario del Sacro Cuore di Gesù; perché professione religiosa è una consacrazione; ma questo non basta: è necessario rinnovare la consacrazione d’amore ogni giorno, ogni momento, ogni secondo … “
“In un secondo un pensiero d’amore che dura per sempre può succedere …”
“La guardia d’onore ha il suo punto di partenza al Calvario; E ‘basato sulla ferita del Cuore di Gesù; i suoi modelli nel primo “guardia d’onore” che circondava la croce solitaria quando il cuore è stato aperto dalla lancia, la Vergine Maria, San Giovanni Evangelista e Santa Maria Maddalena. “
Le persone che possono far parte della guardia d’onore
Ognuno di coloro che desiderano entrare, conoscere e approfondire l’amore per ottenere una migliore comprensione del mistero della redenzione di Gesù Cristo. Quindi capire il valore infinito della Croce per la nostra salvezza e per intero a causa del nostro essere, di amare, onorare e glorificare lui, ora e nell’eternità.
In questo lavoro, si può iniziare con i bambini, ancora più profondo nella religione. Da cui non possono credere, ma lo desiderano, anche la fede più convinto. Perché non c’è più la devozione, ma al centro della nostra unione con Dio è per mezzo di Gesù Cristo. Chi, offrendo la sua vita ha vinto per tutti coloro che amano, onore e glorificarlo per tutta l’eternità. E ‘il mistero della origine dell’uomo a Dio che non cessa mai di essere annunciato dalla sua Parola a scelta anime, come Santa Margherita Maria Alacoque, per tutti di essere salvato e vivere per sempre.
L’amore di Dio non è un dono che si guadagna per merito, non per gli sforzi umani. Don è più grande della creatura, che è al di sotto non è in grado di coprire ciò che trascende e può prima, durante e dopo la sua vita. Pertanto, il significato dell’amore di Dio ragione è necessario. Non è qualcosa che l’uomo conosce e domina, che è formato come un “esperto”, che può rimanere in uno stato di amore solo con le proprie forze. Salesas comunità religiosa della preghiera contemplativa, sostiene questo lavoro e aumentare la nostra forza in modo che ogni preghiera dell’anima si intende nella comunione dei santi, come ha detto il nostro Credo. Questa è la missione che giustifica un’associazione religiosa, ad unirsi nella preghiera e intercessione per tutti coloro che ne facciano richiesta o la grazia necessaria.
Amando Dio, ci impegniamo ad amare i nostri fratelli come noi stessi, perché l’amore di Dio è Dio e noi siamo su un percorso di miglioramento, dove si impara a vedere ciò che ci separa da Dio come una sfida per superare. Così, perdonare e amore sono il “piede” e “piede sinistro” del nostro viaggio. Chi ha qualche cosa contro il suo “fratello”, si gira e si trasforma. Che giudicano gli altri, come se sapesse qualcosa, di diventare di nuovo. Per essere di nuovo “come un bambino” conosciuto nel bisogno e non disprezzare l’ignoto. Se Dio fosse uno schiavo e prigioniero cieco, ha permesso injuriar dolce e morì, lasciando il Padre, non a ragione umana; Non è stato un mancato processo iniquo, che non era in grado di difendersi. Egli era uno schiavo dalla sua magnanimità, per salvare l’umanità e abbracciare un intero in un amore che possa un giorno approdare già in questo mondo, e molti nella nuova vita. Non è qualcosa che abbiamo potuto capire o ottenere accecati dalla nostra comprensione, abbiamo bisogno della luce che illumina ogni cosa con una nuova speranza. L’uomo vive al buio, perché non si avvicina questa luce che scorre dal lato trafitto dalla lancia. E ‘il mistero di contemplare fino a quando i segreti sono scoperti. Dobbiamo insistere, chiamata, aprire i nostri cuori e aspettare.
Non è un modo abbastanza sicuro per raggiungere la nostra pienezza? Se è facile, non sarà i nostri meriti, ma con la sua morte. Amiamo l’Amore che ci salva e ha il potere di darci a bere dal suo lato aperto come una droga per ottenere in buona salute nel Padre!
Come sarebbe e registrare nella nostra comunità? Solo inviare i dati scrivere sul quadrante Oratorio e inviare il materiale per approfondire la vostra devozione. Scarica il modulo allegato e mail completo grdhonorcoriesu@gmail.com Commenti utenti:

  • Scegli il tuo tempo di chiamata …………………….
  • Scegli la tua misericordia di tempo per un amico ………
  • Qual è il suo nome completo …………………………….
  • Il tuo indirizzo postale completo ……………………
  • Il numero di telefono ……………………
  • Smalto ……………………………………………
  • La data di nascita …………………………

Quando volete dedicarvi a ricevere la Medaglia della Confraternita

La garde d’honneur

Qui sommes nous? Nous sommes laïcs, les religieux et les femmes, nous sommes une communauté dévouée du Sacré-Cœur de Jésus, et font partie du monastère des salésiens Sœurs de l’Ordre de la Visitation.

Qui est la garde d’honneur? Garde d’honneur du Sacré-Cœur de Jésus (Temps du Coeur de Jésus Présence) est une association publique universelle des fidèles, érigée par le Siège apostolique. Né le 13 Mars, 1863 au Monastère de la Visitation Sainte-Marie de Bourg en Bresse (France).
Son fondateur et promoteur était Sœur Marie du Cœur Bernaud sacré qui, inspiré par la complainte du Seigneur: « Je cherchai qui m’a consolé et n’a pas trouvé lui, » il a rassemblé un groupe de personnes passer le temps sera donnée à l’amour et la réparation de coeur de Jésus.
« Toute âme religieuse est un sanctuaire du Sacré-Cœur de Jésus; parce que la profession religieuse est une consécration; mais cela ne suffit pas: il est nécessaire de renouveler cet amour de consécration chaque jour, chaque instant, chaque seconde … “
« Dans une seconde une pensée d’amour qui dure toute l’éternité peut se produire … »
« La garde d’honneur a son point de départ au Calvaire; Il basée sur la plaie du Cœur de Jésus; ses modèles dans la première « garde d’honneur » qui entourait la croix solitaire quand ce coeur a été ouvert par la lance, la Sainte Vierge Marie, Saint-Jean l’Evangéliste et Saint María Magdalena. “
Les gens qui peuvent faire partie de la garde d’honneur
Chacune et chacun de ceux qui souhaitent entrer, connaître et approfondir l’amour pour obtenir une meilleure compréhension du mystère de la Rédemption de Jésus-Christ. Ainsi, comprendre la valeur infinie de la Croix pour notre salut et en pleine raison de notre être, à l’amour, l’honneur et le glorifier, maintenant et dans l’éternité.
Dans ce travail, ils peuvent commencer par les enfants, même les plus profondes dans la religion. À partir de laquelle ils ne peuvent pas croire, mais ils le souhaitent, même la plus grande foi convaincu. Parce qu’il ya une dévotion plus, mais le centre même de notre union avec Dieu qui se fait par Jésus-Christ. Qui, en offrant sa vie gagné pour tous ceux qui l’aiment, l’honneur et le glorifier pour toute l’éternité. Il est le mystère de la Filiation de l’homme à Dieu qui ne cesse d’être annoncé par Sa Parole aux âmes choisies, tout comme sainte Marguerite-Marie Alacoque, pour tout le monde soit sauvé et vivre pour toujours.
L’amour de Dieu n’est pas un cadeau qui est gagné par le mérite, et non par les efforts humains. Don est supérieure à la créature et ce qui est inférieur ne peut pas couvrir ce qui transcende et peut savoir avant, pendant et après sa vie. Par conséquent, le sens de l’amour de Dieu ne raison, est nécessaire. Il est pas quelque chose que l’homme connaît et domine, qui est formé comme un « expert », ce qui peut rester dans un état d’amour avec seulement leurs propres forces. Salesas communauté religieuse de la prière contemplative, soutient ce travail et augmenter nos forces afin que chaque prière de l’âme que l’on entend dans la communion de tous les saints, comme le dit notre Credo. Telle est la mission qui justifie une association religieuse, se joindre dans la prière et l’intercession pour tous ceux qui sont ou qui demandent la grâce nécessaire.
En aimant Dieu, nous nous engageons à aimer nos frères comme nous-mêmes, parce que l’amour de Dieu est divin et nous sommes sur une voie d’amélioration, où nous apprenons à voir ce qui nous sépare de Dieu comme un défi à surmonter. Alors, pardonne et l’amour sont le « pied » et « pied gauche » de notre voyage. Qui a quelque chose contre son « frère », il se retourne et devient. Qui juge une autre comme s’il savait quelque chose, pour devenir à nouveau. Pour être à nouveau « comme un enfant » connu dans le besoin et ne méprise pas ce qui inconnu. Si Dieu était un esclave et prisonnier d’aveugle, a permis injuriar doux et il est mort, laissant le Père, il n’a pas été par le raisonnement humain; Ce ne fut pas un échec au procès inéquitable dont il était incapable de se défendre. Il était esclave par sa magnanimité, pour sauver l’humanité et embrasser son ensemble dans un amour que l’on peut atteindre un jour déjà commencé dans ce monde, et plein dans la nouvelle vie. Il n’est pas quelque chose que nous pourrions comprendre ou d’obtenir aveuglés par notre compréhension, nous avions besoin de la lumière qui éclaire tout avec un nouvel espoir. L’homme vit dans l’obscurité, car il ne se rapproche pas cette lumière qui jaillit du côté transpercé par la lance. Il est le mystère de contempler jusqu’à ce que vos secrets sont découverts. Nous devons insister, appeler, ouvrir nos cœurs et attendre.
Est-il pas un moyen assez sûr pour atteindre notre plénitude? S’il est facile, il ne sera pas nos mérites, mais par sa mort. Aimons-nous l’Amour qui nous sauve et a le pouvoir de nous donner à boire de son côté ouvert en tant que médicament pour obtenir en bonne santé au sein du Père!

Comment souhaitez et vous inscrire dans notre communauté? Seul l’envoi de vos données à écrire dans le Quadrant Oratorio et envoyer le matériel pour approfondir votre dévotion. Télécharger la pièce jointe bulletin et remplir courrier grdhonorcoriesu@gmail.com Commentaires de l’utilisateur:

  1. Choisissez votre garde de temps…………………….
  2. Choisissez votre temps de miséricorde pour un ami…………………
  3. Quel est votre nom complet…………………………….
  4. Votre adresse postale complète…………………………..
  5. Un numéro de téléphone de contact……………………
  6. Émail……………………………………………………………………..
  7. La date de votre naissance…………………………………..

Quand souhaitez-vous vous consacrer à recevoir la Médaille de la Confrérie

 

BOLETÍN DE INSCRIPCIÓN

Patrón de la Hispanidad

De muy poco servirían los tan necesarios resortes técnicos de la política y del derecho internacional, si la reconstrucción no estuviera animada por un espíritu nuevo, capaz de iluminar las conciencias, disciplinar las voluntades e influir renovada vida en las desgastadas instituciones internacionales. Escribió Pío XII

Tu voto:

¿Cómo se combate el odio?

No se reforma el sistema de las relaciones entre los pueblos sin antes reformar el espíritu de los hombres; no se reforman las leyes sin antes reformar las costumbres.

Vida y misión de un Apóstol

La de Santiago de Zebedeo, conocido como Santiago el Mayor, patrón de numerosos pueblos y ciudades en todo el mundo, pero ante todo el patrón de España. Desembarcó en la Bética Romana, siguió caminando por la vía romana que unía la Itálica con Mérida, continuó hacia Coimbra y Braga y terminó en Iria-Flavia, Padrón, en Galicia. Tras un largo periplo por la Península Ibérica, Santiago regresó a Jerusalén y en el año 44 fue decapitado con una espada. Sus discípulos recogieron su cadáver y lo embarcaron con dirección a la Hispania Romana. Según la tradición, la nave desembarcó en la costa marítima gallega hasta el lugar donde se construirá la catedral compostelana. Más sobre el tema: Sánchez Albornoz en su obra «En los albores del culto jacobeo».

Victoria sobre el odio

A principios del siglo XX, el Papa Pío XII decía: Hay cinco luchas a sostener y cinco victorias a lograr: victoria sobre el odio; sobre la desconfianza; sobre el mezquino utilitarismo; sobre la fuerza que oprime el derecho; sobre el egoísmo que destruye la solidaridad,.. Escala que debe ser sustituido por el amor, la fe, la justicia, el derecho, la solidaridad. 

El hombre ha de saber que su vida es grande y digna sólo cuando es entendida como permanente milicia.

Contra el odio que hoy separa a los pueblos, renunciar a sistemas y prácticas de los que el odio recibe siempre su alimento; su objetivo es siempre dividir; sus armas, la mentira, la falsedad, el ultraje. ¿Cómo se combate el odio? Dice Pío XII: Con la veracidad, la justicia, la cortesía, la cooperación y el amor a Cristo.

No se dejen perder en el pensamiento y en el sentimiento de los hombres los ideales naturales de la veracidad, de la justicia, de la cortesía y de la cooperación en el bien, y, sobre todo, el sublime ideal sobrenatural del amor fraternal, traído al mundo por Cristo… El mito de la violencia, flor predilecta del odio, hizo creer a los pueblos que la regeneración puede derivar del hierro, del fuego y de la sangre, mientras que renovadas y desalentadoras experiencias han confirmado que con tales medios, no solo no se detiene, sino que se favorece la hemorragia de las linfas vitales de la civilización. _Mensaje de Navidad, 1939

Un arrogante y desordenado amor a la ciudad terrenal, de la que el hombre no es más que huésped (Hb 13, 14), ha alimentado el viento salvaje del odio, contribuyendo a desalentar el amor a la ciudad del espíritu, del que cada hombre es artífice, por cuanto tal ciudad tiene sus cimientos en la conciencia moral del hombre.

“El odio es ilógico, antes aún que inmoral; es absurdo, antes que ilícito; es una enfermedad de la mente, antes que una ponzoña del corazón”.

Comprender que el hombre es uno, y que es una esfera en la forma fundamental norma moral, tanto de sus intenciones como de sus acciones, de la acción individual como de la acción social, de la acción privada como de la pública.

PARA COMPRENDER: Las virtudes y los vicios se reflejan en la familia; los del ciudadano en el Estado y; los del Estado, en la Comunidad de los Estados. Ya que las relaciones entre Estados son relaciones entre hombres y, la moral de los Estados, es la moral de los hombres.

  • Seductora es la sensación de considerar las relaciones entre los estados como libres de las normas de la ética. Como la insolente respuesta del pirata de Alejandro Magno: Nuestras conductas son parecidas, haces tú en grande lo que yo hago en pequeño. El mal “en grande” no es disolución del mal.

Vladimiro Soloviev: “La justificación del bien”

¿El programa político que se inspira en el “divide e impera” no conduce a formas de “maldad” con que, consciente e intencionalmente, se tiende a destruir el bien ajeno, a fin de afirmar la propia excelencia? Se condena a los demás pueblos a no tener más fe en sí mismos, para poder extender sobre ellos el propio dominio.

CADA NACIÓN POSEE SU PERSONALIDAD MORAL

“¿Existen los odios internacionales? Ciertamente. Existen como una vez existió el canibalismo, cual hecho zoológico, condenado por la conciencia de los pueblos en lo que ella tiene de mejor. Llevado a un principio abstracto, este hecho pesa sobre la vida de los pueblos, perturba su sentido, detiene su pujanza, porque el sentido y la pujanza de cada pueblo depende de su acuerdo con los demás”. 

“¿Cuán nación pudiera presumir que está tan inmune de culpa o tan exenta de errores como para no tener que empezar por odiarse a sí misma?”. El odio entre las Naciones induce fácilmente a ver culpas donde sólo hay errores, o enfermedades que sólo necesitan curación, no pena”.

“La ley, aún cuando castiga, lo hace sin ira, ni pasión; es razón, no sentimiento”.

¿Odia, acaso, el juez al reo? ¿el cirujano al paciente? No toda intervención es criatura del odio. Un desdichado médico, contagiado y contagioso, a quien la sociedad sana no puede menos que exigirle, trate de curarse a sí mismo antes de pretender curar a los demás. “omnis fratrem suum homicida est” (1 Jn 3, 15).

El mal es el no-ser, “defectum boni”. Es justamente por amor al pecador que se odia su pecado (S. Tom., Sum. theol., 2-2 g. 34 a. 3).

La moral cristiana es heroica, pues el amor al enemigo es el más alto heroísmo

Los fomentadores del odio entre las naciones olvidan o niegan las múltiples razones de solidaridad y amor entre los pueblos. La unidad de la naturaleza es la primera razón del amor universal, que celebra la fraternidad de los hombres, que son imagen y semejanza de un mismo modelo. Son éstas las premisas ontológicas de la “universalidad e imperatividad” del deber moral de ayuda recíproca.

La ley moral es universal

Es absurdo pretender amar al hombre, mientras se odia lo que él tiene el derecho y el deber de amar. Sólo con el amor a lo que otro hombre ama legítimamente se podrá superar el exasperado y exasperante antagonismo de las nacionalidades que es una consecuencia del egoísmo de las naciones.

El amor es la necesaria integración de la justicia

El amor disgrega las fuerzas del mal, revelando a las naciones las posibilidades y los recursos innumerables de la concordia. La renuncia, bien entendida, no es debilidad sino fuerza, por cuanto sabe sugerir sabiamente también el sacrificio de algún derecho. Tal capacidad de renuncia no es propia de los espíritus débiles; es, en cambio, familiar para los que saben ser generosos y magnánimos, para los que no ignoran el heroísmo de la caridad.

La Presencia del Corazón de Jesús en nosotros

Entronizar al Sagrado Corazón de Jesús en nuestra familia para atraer la paz y la comunión.

Tu voto:

La gracia es eficaz y nos ayuda a seguir lo que nos beneficia a cada uno para salvarse, ya aquí en esta vida. Nos protege del enemigo, nos da paz, aclara el entendimiento para resolver los problemas según Dios, no como el mundo hace llenando de egoísmo la actividad del hombre; permite que perduren y prosperen nuestras obras y las relaciones humanas, dispersando la confusión y las complicaciones.

Es importante la Promesa de Jesús a Santa Margarita María que lo ha experimentado en su vida: “Estableced vuestra morada en el Corazón de Jesús; en Él encontraréis una paz inalterable y la fuerza para hacer realidad los buenos deseos que Él nos inspire y para no cometer faltas voluntarias”.¹

Jesús, durante su vida pública, anunció la Buena Noticia: la venida del Reino de Dios e instituyó su Iglesia con sus apóstoles a los que dio el poder de administrar siete sacramentos en memoria suya y hasta que Él vuelva. La Sagrada Escritura nos dice cómo fue la institución de ellos:
 Bautismo (Mt 28, 19),
 Eucaristía (Lc 22, 19-20); 1 Cor 11,
23-26)
 Penitencia (Jn 20, 22-23);
 Confirmación (Hecho 8, 15-17);
 Unción de los enfermos (Stgo 5, 14-15);
 Matrimonio (1 Cor 7, 39; Ef 5, 31-32);
 Orden Sagrado, por la cual algunos reciben poderes sacerdotales (He 6, 6;
1 Tim 4,14; 5,22; 2 Tim 1, 6-7).

Ésta es la obra de Salvación que vino Jesús a mostrarnos. Para ser efectiva, Él se quedó con nosotros en la Sagrada Eucaristía. Los sacramentos son administrados en la Iglesia por los consagrados: los obispos, sacerdotes y diáconos. En el caso del bautismo, si existe peligro de muerte de un no bautizado también el laico puede administrarlo, y en el matrimonio son los futuros esposos quienes administran el sacramento que van a recibir, sin embargo en cada uno de ellos actúa Cristo mismo, a través de “sus ministros”
Cristo “está presente con su fuerza en los sacramentos, de modo que, cuando alguien bautiza, es Cristo quien bautiza” (Sacr. Conc. 7). Lo mismo ha de decirse de los demás sacramentos. El sacramento no sólo es signo, sino, al mismo tiempo, es medio que trasmite al hombre la gracia y produce en él la salvación.
Cristo mismo es el autor de los siete sacramentos. En ellos, Él, que es el Sacramento primordial, extiende su acción salvífica, en la Iglesia y por medio de ella, a los fieles de todos los tiempos.

El ministro, así se llama a quién administra un sacramento, actúa como instrumento en la mano de Jesús, y las palabras que expresa llamadas ”formulas” las dice en nombre de Jesús y en primera persona para que tengamos bien presente, que lo que realiza externamente, Jesús lo está haciendo realmente en nosotros.² 

Un sacramental que nos ayuda a traer paz en nuestras familias es la Entronización del Sagrado Corazón de Jesús en nuestra casa: “La Santa Madre Iglesia instituyó, además, los sacramentales. Estos son signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Por ellos, los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida”

El icono del corazón de Jesús de Issoudun
Juan 20, 19-23

Los Iconos ortodoxos son sacramentales, los rosarios bendecidos, medallas e imágenes bendecidas para la devoción. A través de ellas entramos en un espacio espiritual de comunión con el Espíritu Santo y Dios mismo que pone tanto su Amor como los medios para que crezcamos en devoción y amplitud de nuestra alma para recibir la gracia.

No hay Viernes Santo sin Pascua! La señal del costado perforado recibe su fuerza salvadora recién el día de la Resurrección. Para anunciarnos que El nos ama sin límites, Jesús nos da primero la señal del corazón traspasado. Y después de la resurrección nos da la explicación de este signo. En la teología de San Juan resulta ser el último de todos los signos – y así el mas importante!

A razón de las heridas los discípulos consternados llegan a identificar el Señor Resucitado. Recuerdan la vida en común y hacen presente la muerte sufrida por Jesús. Con este gesto está conectado de saludo de la paz que es pronunciado dos veces. No es solo un decir, sino realiza lo que expresa, como todas las palabras de poder de Jesús. Con la experiencia del Resucitado, con la afirmación de la fe que „El vive“, con la verdadera conversión, reciben los discípulos la verdadera paz interior.

No es un asunto particular o sólo personal, es la base para su misión. Por eso sigue inmediatamente comunicación del Espíritu Santo y el envío.

“Bendeciré los hogares donde la imagen de mi Corazón sea expuesta sea expuesta y venerada”, prometió Jesús a Santa Margarita María. Para ello se solicita la Imagen bendecida con este propósito en los Centros autorizados, es decir, en los Monasterios de la Visitación. Donde se guarda este Tesoro espiritual que forma parte de las Promesas de Jesús a todo el que se consagre a Él. También se pueden llevar imágenes particulares a las misas de Consagración para que sean bendecidas. En este caso, avisar para preparar el pergamino donde se redacta la Consagración y la autorización de las bendiciones.

Más información:
¹ Juan José Infantes Barroso; “Junto al Corazón de Cristo”, p. 18.
Juan 20, 19-23: El icono del corazón de Jesús de Issoudun
Tuvo su origen en una búsqueda y trabajo en común: El Padre Henri Caldelari dio la inspiración para esta representación y la explicación teológica. En el monte de los Olivos en Jerusalén tuvo la ocasión de conocer a una religiosa benedictina que pinta iconos y que supo transformar en colores y dibujar las ideas del Padre. – Iconos no son pintados sino escritos. Su meta es la traducción de la Biblia de palabras en imágenes. Desde que Cristo se hizo hombre, no somos orientados y dependientes solo de la palabra, sino también de imágenes y meditaciones. Así dice la Escritura: „Y mirarán al que traspasaron.“ 
² http://www.accioncatolica.org.ar / http://www.vatican.va

Consagración al Inmaculado Corazón de María

“Oh, Jesús, es por Vuestro Amor, por la conversión de los pecadores y en reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María”.

Tu voto:

Juan Pablo II, pidió el sobre con la tercera parte del « secreto » después del atentado del 13 de mayo de 1981.S. E. Card.Franjo Seper, Prefecto de la Congregación, entregó el 18 de julio de 1981 a S. E. Mons. Martínez Somalo, Sustituto de la Secretaría de Estado, dos sobres: uno blanco, con el texto original de Sor Lucía en portugués, y otro de color naranja con la traducción del « secreto » en italiano. El 11 de agosto siguiente, Mons. Martínez devolvió los dos sobres al Archivo del Santo Oficio.2

Como es sabido, el Papa Juan Pablo II pensó inmediatamente en la consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María y compuso él mismo una oración para lo que definió « Acto de consagración », que se celebraría en la Basílica de Santa María la Mayor el 7 de junio de 1981, solemnidad de Pentecostés, día elegido para recordar el 1600° aniversario del primer Concilio Constantinopolitano y el 1550° aniversario del Concilio de Éfeso. Estando ausente el Papa por fuerza mayor, se transmitió su alocución grabada. Citamos el texto que se refiere exactamente al acto de consagración:

« Madre de los hombres y de los pueblos,Tú conoces todos sus sufrimientos y sus esperanzas, Tú sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas que sacuden al mundo, acoge nuestro grito dirigido en el Espíritu Santo directamente a tu Corazón y abraza con el amor de la Madre y de la Esclava del Señor a los que más esperan este abrazo, y, al mismo tiempo, a aquellos cuya entrega Tú esperas de modo especial. Toma bajo tu protección materna a toda la familia humana a la que, con todo afecto a ti, Madre, confiamos. Que se acerque para todos el tiempo de la paz y de la libertad, el tiempo de la verdad, de la justicia y de la esperanza ».

Al recordar el fiat pronunciado por María en el momento de la Anunciación, en la plaza de San Pedro el 25 de marzo de 1984, en unión espiritual con todos los Obispos del mundo, precedentemente « convocados », el Papa consagra a todos los hombres y pueblos al Corazón Inmaculado de María, en un tono que evoca las angustiadas palabras pronunciadas en 1981.

« Y por eso, oh Madre de los hombres y de los pueblos, Tú que conoces todos sus sufrimientos y esperanzas, tú que sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas que invaden el mundo contemporáneo, acoge nuestro grito que, movidos por el Espíritu Santo, elevamos directamente a tu corazón: abraza con amor de Madre y de Sierva del Señor a este mundo humano nuestro, que te confiamos y consagramos, llenos de inquietud por la suerte terrena y eterna de los hombres y de los pueblos.

De modo especial confiamos y consagramos a aquellos hombres y aquellas naciones, que tienen necesidad particular de esta entrega y de esta consagración.

¡“Nos acogemos a tu protección, Santa Madre de Dios”!

¡No deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades! ».

Acto seguido, el Papa continúa con mayor fuerza y con referencias más concretas, comentando casi el triste cumplimiento del Mensaje de Fátima:

« He aquí que, encontrándonos hoy ante ti, Madre de Cristo, ante tu Corazón Inmaculado, deseamos, junto con toda la Iglesia, unirnos a la consagración que, por amor nuestro, tu Hijo hizo de sí mismo al Padre cuando dijo: “Yo por ellos me santifico, para que ellos sean santificados en la verdad” (Jn 17, 19). Queremos unirnos a nuestro Redentor en esta consagración por el mundo y por los hombres, la cual, en su Corazón divino tiene el poder de conseguir el perdón y de procurar la reparación.

El poder de esta consagracióndura por siempre, abarca a todos los hombres, pueblos y naciones, y supera todo el mal que el espíritu de las tinieblas es capaz de sembrar en el corazón del hombre y en su historia; y que, de hecho, ha sembrado en nuestro tiempo.

¡Oh, cuán profundamente sentimos la necesidad de consagración para la humanidad y para el mundo: para nuestro mundo contemporáneo, en unión con Cristo mismo! En efecto, la obra redentora de Cristo debe ser participada por el mundo a través de la Iglesia.

Lo manifiesta el presente Año de la Redención, el Jubileo extraordinario de toda la Iglesia.

En este Año Santo, bendita seas por encima de todas las creaturas, tú, Sierva del Señor, que de la manera más plena obedeciste a la llamada divina.

Te saludamos a ti, que estás totalmente unida a la consagración redentora de tu Hijo.

Madre de la Iglesia: ilumina al Pueblo de Dios en los caminos de la fe, de la esperanza y de la caridad. Ilumina especialmente a los pueblos de los que tú esperas nuestra consagración y nuestro ofrecimiento. Ayúdanos a vivir en la verdad de la consagración de Cristo por toda la familia humana del mundo actual.

Al encomendarte, oh Madre, el mundo, todos los hombres y pueblos, te confiamos también la misma consagración del mundo, poniéndola en tu corazón maternal.

¡Corazón Inmaculado! Ayúdanos a vencer la amenaza del mal, que tan fácilmente se arraiga en los corazones de los hombres de hoy y que con sus efectos inconmensurables pesa ya sobre la vida presente y da la impresión de cerrar el camino hacia el futuro.

¡Del hambre y de la guerra, líbranos!

¡De la guerra nuclear, de una autodestrucción incalculable y de todo tipo de guerra, líbranos!

¡De los pecados contra la vida del hombre desde su primer instante, líbranos!

¡Del odio y del envilecimiento de la dignidad de los hijos de Dios, líbranos!

¡De toda clase de injusticias en la vida social, nacional e internacional, líbranos!

¡De la facilidad de pisotear los mandamientos de Dios, líbranos!

¡De la tentativa de ofuscar en los corazones humanos la verdad misma de Dios, líbranos!

¡Del extravío de la conciencia del bien y del mal, líbranos!

¡De los pecados contra el Espíritu Santo, líbranos!¡líbranos!

Acoge, oh Madre de Cristo, este grito lleno de sufrimiento de todos los hombres. Lleno del sufrimiento de sociedades enteras.

Ayúdanos con el poder del Espíritu Santo a vencer todo pecado, el pecado del hombre y el « pecado del mundo », el pecado en todas sus manifestaciones.

Aparezca, una vez más, en la historia del mundo el infinito poder salvador de la Redención: poder del Amor misericordioso. Que éste detenga el mal.Que transforme las conciencias.Que en tu Corazón Inmaculado se abra a todos la luz de la Esperanza».

El secreto consta de tres partes distintas

La primera fue, pues, la visión del infierno.

Nuestra Señora nos mostró un gran mar de fuego que parecía estar debajo de la tierra. Sumergidos en ese fuego, los demonios y las almas, como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas, con forma humana que fluctuaban en el incendio, llevadas por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo que caían hacia todos los lados, parecidas al caer de las pavesas en los grandes incendios, sin equilibrio ni peso, entre gritos de dolor y gemidos de desesperación que horrorizaba y hacía estremecer de pavor. Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros.

Esta visión fue durante un momento, y ¡gracias a nuestra Buena Madre del Cielo, que antes nos había prevenido con la promesa de llevarnos al Cielo! (en la primera aparición). De no haber sido así, creo que hubiésemos muerto de susto y pavor.

Inmediatamente levantamos los ojos hacia Nuestra Señora que nos dijo con bondad y tristeza:

— Visteis el infierno a donde van las almas de los pobres pecadores; para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si se hace lo que os voy a decir, se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra pronto terminará. Pero si no dejaren de ofender a Dios, en el pontificado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre. Para impedirla, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los Primeros Sábados. Si se atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados y el Santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán aniquiladas. Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz.

 J.M.J.

“Tercera parte del secreto revelado el 13 de julio de 1917 en la Cueva de Iria-Fátima.

Escribo en obediencia a Vos, Dios mío, que lo ordenáis por medio de Su Excelencia Reverendísima el Señor Obispo de Leiria y de la Santísima Madre vuestra y mía.

Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡PenitenciaPenitenciaPenitencia! Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: « algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él » a un Obispo vestido de Blanco « hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre ». También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios”.

Tuy-3-1-1944

INTERPRETACIÓN DEL « SECRETO » CARTA DE JUAN PABLO II A SOR LUCÍA

Es necesaria la oración?

Interceder por quienes necesitan ayuda, hacernos pequeños para ver la grandeza de Dios

Tu voto:

Corazón de Jesús, es necesario que arda nuestro corazón. ¿Dónde podemos ir con un corazón apagado? Necesitamos el fuego de Tu Corazón que incendie el nuestro en caridad, una caridad basada en la generosidad y en la entrega. Una caridad que no haga cálculos. Que el encuentro con Tu Corazón encendido en el Amor nos ayude a vivir prendiendo fuego de caridad en el mundo.

Juan José Infantes Barroso, “Junto al Corazón de Cristo”

Una vez alguien me preguntó ¿Qué es orar? ¿Cómo hacer mejor la oración? 

La mejor oración es aquella que se hace por los demás, por aquellos que no pueden orar o que están lejos de Dios.

La oración es un gesto y actitud de la persona hacia Dios. Es una razón de su “ser” persona, ser humano que se sabe necesitado y que interiormente conoce que no está solo, que su inteligencia se eleva sobre su naturaleza sencilla, de su cuerpo y condición, para formar parte del Amor de Dios.

Desde los comienzos de la Humanidad se sabe que el hombre ha orado mirando al infinito. Desde los descubrimientos arqueológicos de mayor antigüedad, sabemos que el hombre enterraba a sus muertos con sus enseres más personales. Son, precisamente, estos campos de tumbas lo que nos ha quedado de testimonio de las primeras comunidades formadas por el hombre. Creemos, por tanto, que ese primer hombre, lo era por ese gesto y actitud de venerar a sus seres queridos y esperar que algún dios los recogiera en otra vida. Cada vez estamos más cerca de saber de ese primer hombre que recibe el espíritu, razona, se comunica, ama y ora.

Pero, ¿ desde cuándo se ora? Quién lo inventó?

¹Un equipo de científicos del Instituto Max Plank ha encontrado en la localidad de Jebel Irhoud, Marruecos, los restos más antiguos de Homo sapiens registrados hasta la fecha. Con una antigüedad de entre 300.000 y 350.000 años. El hallazgo evidencia el origen del hombre moderno fuera del África subsahariana y antes de lo que se pensaba… El punto de división entre el Homo sapiens y el neandertal o el hombre de Denisova ocurrió hace 500.000 años.

Orante

En mi opinión, “no orar” es una imprudencia. Pero en opinión de los científicos, orar es poner en actividad la parte del pensamiento más profunda. Creo que la que más se acerca a la eternidad, a aquello de donde venimos y a Aquel de quien somos imagen y semejanza. Orar es algo que surge de nuestro interior y que tiene relación con la razón que busca; nuestro origen, el principio y el fin, el sentido de nuestra vida. Un origen que se basa en recorrer las huellas, mirar a “nuestros semejantes” hasta dar con el primero, ese gesto, esa primera “voz” que se elevó a Dios, se diferenció de aquello que es común a otras especies animales, condicionadas por su entorno próximo, que sus acciones son antagónicas a nuestra manera de interactuar con el medio y con los otros. En el hombre, es la semejanza la que nos une, en aquello que compartimos es donde encontramos el otro “yo”.

Por tanto, orar es buscarme a mí mismo primeramente en el “otro” pero no quedarse ahí. El “otro” me ayuda a ser yo mismo plenamente y, supuestamente, feliz. La oración verdadera se cumple en el encuentro con Aquel que me conoce, que sabe de mí y que me ama. Es un camino de búsqueda de Aquel que me conoce y donde somos seducidos por el Amor de Dios. Él mismo nos sale al encuentro y se nos manifiesta como el Salvador; se hace uno con nosotros en nuestra vida y, como el Buen Pastor, nos “toma sobre sus hombros” para conducirnos allí, a la Tienda del encuentro (Mc 9, 5).

La Historia del amor de Dios por el hombre se encuentra cuando se leen detenidamente las Sagradas Escrituras, allí se nos describe tántas veces cómo Dios se dirige al hombre y le perdona para salvarle de nuevo. La unidad que se percibe es ese “hilo” de amor, tan providencial y tan misterioso que nos sorprende. Allí se cuenta que donde hay un hombre orando, allí desciende Dios con su ángel. Desde el Principio Dios hace una Alianza con el hombre para encontrarse con él en el lugar donde ora:

Libro del Génesis (35, 9-15)‘Elohim se apareció de nuevo a Jacob a su regreso de Paddán ‘Aram y le bendijo. Después díjole ‘Elohim: “Tu nombre es Jacob; pero ya no se te llamará con el nombre de Jacob, sino que Israel será tu nombre”. Púsole, pues, por nombre Israel. Después ‘Elohim dijo: “Yo soy ‘El-Sadday; sé fecundo y multiplicaté; un pueblo y una muchedumbre de pueblos procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos. El país que di a Abraham y a Isaac, a tí lo daré; y a tu descendencia después de ti daré el país”. Entonces retiróse ‘Elohim de junto a él <en el lugar donde con él había hablado>, Jacob erigió una “massebah” en el sitio donde (‘Elohim) había hablado con él, una “massebah” de piedra. Sobre ella vertió una libación y derramó sobre ella aceite. Y llamó Jacob al lugar donde ‘Elohim había hablado con él Bet-‘El (Belén. Que antes se llamaba Luz).

Los ángeles son seres reales en las Escrituras; son servidores, mensajeros, de Dios _ άγγελος (mensajero)_. San Agustín dice de ellos: “El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel”. Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios, porque contemplan “constantemente el rostro de mi Padre que están en los cielos” (Mt. 18, 10), son “agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra” (Sal. 103, 20). Y Santo Tomás de Aquino, dice en la “Suma Teológica”, I, q. 50, a.1: “Es necesario admitir la existencia de algunas criaturas incorpóreas. Lo que sobre todo se propone Dios en las criaturas es el bien, que consiste en parecerse a Dios. Pero la perfecta semejanza del efecto con la causa es tal cuando el efecto la imita en aquello por lo que la causa produce su efecto, como el calor produce lo caliente. Pero Dios produce a la criatura por su entendimiento y su voluntad […]. Por lo tanto, para la perfección del universo, se requiere que haya algunas criaturas intelectuales”. Explica además que: debido a que el entendimiento no puede ser una facultad física ya que todos los cuerpos materiales están limitados al tiempo y al espacio, concluye el Doctor Angélico (como le llamaban), “para que el universo sea perfecto, es necesario que exista alguna criatura incorpórea”.

Muchos filósofos ignoraron la existencia de la capacidad intelectual, y debido a ello, no supieron explicar la diferencia entre el entendimiento y el sentido. Por eso, concluyen algunos que no puede existir nada que no sea percibido por los sentidos y por la imaginación. Y como en el campo de la imaginación no cabe más que el cuerpo, estimaron que no había más ser que el cuerpo físico. En esto coinciden los modernos materialistas con los antiguos pensadores saduceos, quienes decían que no había espíritu (Hch. 23,8). Pero, dijo Santo Tomás: “sólo por el hecho de que el entendimiento es superior a los sentidos, se demuestra razonablemente la existencia de algunas realidades incorpóreas, comprehensibles sólo por el entendimiento”.

La realidad de estos seres incorpóreos se vive cuando oramos, nos acompaña un sentido “más razonable” que la mera imaginación pues hacemos la función de ángeles (mensajeros). La oración intercede el favor de Dios de unos a otros. El entendimiento es el que percibe aquello que es materia y también aquello que se les escapa a los sentidos, hace entender que el gesto de adoración y la elevación del pensamiento hacia Dios le cambia por dentro al que ora porque le da paz y le hace sentir armonía con aquello que pronuncia. En estados de gran profundidad en la oración, el que ora siente que Dios está presente y, en el estado de abandono, él siente que Dios le habla.

Puede la cultura hablarnos de la vida o de la muerte?

“Entonces Melquisedec, Rey de Salem, sacó pan y vino; era el sacerdote de ‘El-‘Elyón, y le bendijo diciendo: “¡Bendito sea Abram de ‘El-‘Elyón, creador del cielo y tierra, y bendito sea ‘El-‘Elyón, que entregó a tus enemigos en tu mano!”. (Gn14, 18-20)

Tu voto:

“Después de estos sucesos Yahveh dirigió la palabra a Abram en una visión, diciendo: “No temas, Abram; soy para tí un escudo; tú galardón será sobremanera grande”… (Gn 15, 1)

Desde el siglo XV a. C., Dios escoge a un hombre para darle su Palabra y su Promesa de salvación. Dios mismo mostró a Abraham que su fe era lo único que le hacía merecer su favor y por ella fue enseñado y conducido a través del desierto y de todos los acontecimientos que pronosticaban más un fracaso que un éxito, para mostrarle que Dios ama al hombre y le concede una heredad que él jamás podría pensar ni conseguir por sí mismo. Dios salva a un pueblo para hacerlo merecer la Vida y se lo va mostrando con una pedagogía divina que nos ha sido transmitida por las Escrituras. Estudiadas y contrastadas con todos los documentos que han podido dar más información sobre los hechos que allí se narran. Es el único pueblo, con conciencia de Pueblo elegido, que conserva su historia narrada en forma de unidad testimoniada hasta nuestros días. La tradición oral y escrita de oriente destaca por la importancia de la “fidelidad”. La palabra era un acto de fe sobre aquello que se afirmaba; los tratos comerciales y sociales se sellaban con la palabra y, de ella, se respondía con la vida. Este gesto puede darnos una idea aproximada lo que significaba la palabra con respecto a la verdad. La mentira era castigada con la más dura muerte, ¡blasfemia! era si contradecía la Tradición. El pueblo judío, puede decirse, es el que mayor importancia concede a la “palabra de un hombre” y, posteriormente, la cultura griega se lo concedió a “la verdad”.

Hoy en día, el espectáculo, las artes, la mezcla de culturas, nos ha llevado a aceptar medias verdades o “verdades a medias”. Todo favorece la curiosidad y ésta favorece el mercado de testimonios que nos distraen y no nos informan. En la cultura antigua eso estaba diferenciado por los géneros literarios y esa modalidad bastaba para saber ante qué forma lingüística nos hallábamos. Todo menos la mentira. La mentira era asociada a traición y se pagaba con la vida. El principal genio de la mentira se representaba como el diablo, avanzado persuasor de voluntades.

La cultura surge cuando la Academia fundada por Platón reúne en su aula de Atenas a todas aquellas facultades que se asociaban con la Sabiduría, por amor a la diosa reina del Olimpo. Esa cultura era fiel a la verdad y todo su esfuerzo era despejar la duda, encontrar los principios de todo.

Hoy, el móvil de la cultura no es tanto la verdad como el dar vida a ideas y aspectos que dan forma a estructuras sociales, mayormente controlables desde el reclamo de un “slogan” o una forma concreta de dirigirse al resto de la humanidad. Poder y Cultura se han transformado en sinónimos cuando se trata de persuadir a una sociedad hacia un cambio, un giro de una norma o una implantación de una nueva ley.

Todo es perfecto excepto que observamos que hay una inclinación del plano donde oscila toda una serie de ideologías, culturas, creencias. Como cuando decimos “¡si a la vida!” y, anteriormente, nadie dudaba de ello. No se daba como “slogan”, no convivía con un “derecho a la autodeterminación”. Me refiero a la cuestión de llamar “cultura de la vida” y “cultura de la muerte” a unos aspectos fundamentales de nuestras creencias y que parecen darse como alternativa “cultural”. 

Dios escogió a Abraham por capacidad de ver certeza en lo aquello que le pedía, por su docilidad a la voluntad de Dios que era, precisamente, el don de la vida, la descendencia y la tierra: el vino y el pan (Gn 15, 1) que fueron bendecidos por Melquisedec, sacerdote del Dios altísimo. Es el vino el símbolo de la sangre, la vida del hombre y, el pan, el símbolo del alimento de la tierra para la Vida eterna. Cuando decimos “cultura de la vida” no nos estamos refiriendo al rito sacerdotal de la bendición del vino y el pan; estamos defendiendo los derechos de la persona al don que Dios mismo nos ha otorgado. Cuando decimos “cultura de la muerte”, no sabemos realmente que se trata de sesgos de las religiones arcaicas que ignoraban a Dios y practicaban ritos de sacrificios humanos para atraer sobre sí aquello que creían les otorgaba poder y superioridad frente a sus miedos. Esas costumbres se celebraban en la oscuridad de la noche, embriagados con drogas y gestos de adoración a ídolos, frecuentemente con forma de animales (Gn 19). La muerte estaba en la mente del hombre fratricida ya en las primeras generaciones. Y la muerte fratricida es condenada por Dios, como todos esos ritos y costumbres idolátricas.

La muerte de Cristo fue el culminar de todo sacrificio humano para salvar a toda la humanidad de la muerte y llevarla, por medio del seguimiento de su Evangelio, a la resurrección y la Vida eterna. Es la Promesa del Hijo de Dios, es el cumplimiento de aquella primera promesa de la descendencia de Abraham, de la Tierra prometida.

Hoy quieren hacernos creer que hay “costumbres” culturales que hay que adoptar y, de ahí, nos señalan como escándalo por no solidarizarnos con ellas. Acaban siendo ley e imponiéndose de forma absoluta, como medida preventiva. Como la “costumbre” de ser “socialmente homosexual”, sin razón que justifique que el hombre tenga por naturaleza la “opción” de su sexo y que se promueva la educación dando esa alternativa; como la “costumbre” de indicar el camino de anular un embarazo “no deseado” cuando todas las explicaciones que se argumentan pesan sobre el lado de la aniquilación del embrión en desarrollo; como la “costumbre” de entender la vida como una serie de procesos de maduración para luego ejercer una voluntad desorientada y fascinada por el éxito en todo.

Todas esas “costumbres” no fortalecen la cadena de relaciones que son necesarias para vivir plenamente la vida, la vida de una persona humana que su ánimo está puesto en conquistar lo que nos ha sido prometido,en agradecer lo que hemos obtenido de forma gratuita y en ofrecer el fruto de nuestro esfuerzo como un don devuelto al que es Dueño y Señor nuestro y de todo lo creado. Dueño es lo que nos ha costado entender cuando hemos vivido la tiranía del poder humano. No es ese “dueño” el que nos da la Vida. Dios es el Dueño de toda la Creación que puso al hombre en el centro de todo para que lo dominara y su Señorío no es el de un déspota, sino el de un Padre que primero enseña a su hijo los pasos que debe dar antes de ponerle en el camino.

Más información:

http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p3s2c2a5_sp.html

Sed pequeños!

“Se trata de una purificación, de una liberación de la suciedad del pasado… se trata de un renacer”. J. Ratzinger

Tu voto:

“Una voz clama en el desierto: «¡Preparad el camino al Señor! ¡Allanadle los caminos!» (Is 40, 3). Son palabras que tienen un significado profético, Dios interviene en nuestra vida y nos pone un camino por delante, nos hace seguirle para salvar nuestra vida. “Yo envío a mi mensajero delante de tí para que te prepare el camino” (Mc 1, 2). ¿Significa eso que no hacemos nosotros nuestra vida? ¿Qué tenemos un camino que “nos espera”? ¿Qué debemos olvidar nuestros sueños?

¡Sed pequeños!

Significa eso: esperad siempre lo mejor de quien nos ama y “confiar”. Ponerse las sandalias cuando eres un niño es una tarea difícil que requiere de que nos ayuden para abrocharla. Empezar a caminar sin esa ayuda es muy difícil.

Cuando “Jesús de Nazaret” empieza a andar por la vida pública, le ayudó Juan el Bautista. Él era el Hijo de Dios y necesitó, quiso tener la necesidad de un niño; que alguien le ayudara a “abrocharse las sandalias”. Juan el Bautista venía a anunciar algo muy importante, eran palabras de esperanza, de alegría; el camino del Señor empezaba y hay que “Allanarle los caminos”, ayudarle; abrirle la puerta, calzarle la sandalia. Se anunciaba la acción de Dios en nuestra historia, en nuestra vida; venía nuestro Padre para guiarnos en el Camino. ¿Cómo no íbamos a confiar en Él? ¿Qué iba a ser difícil?… ¿Qué íbamos a tropezar y a caer? No sabemos, nadie nos ha dado un mapa, una guía de viaje, pero cada herida nos iba a señalar una enseñanza, una parada y nuevos amigos a quien ayudar y conocer. Ese es el viaje más apasionante, nuestra vida de caminante; haciendo camino. Con nuestros pies y con los de otro que nos lleva la delantera. Jesús también se calzó sus sandalias y pidió ayuda a Juan el Bautista. 

Juan vivía al borde del río Jordán y bautizaba con agua a aquellos que empezaban el camino. Ellos confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán, dice san Marcos (1, 5). Incluía una conversión, decir los pecados. ¿Qué importancia tendrá para caminar el decir los pecados? Mucha!!

¡Se trata de empezar una vida nueva!

Ser diferente a como se ha sido antes, cambiar. Un viaje necesita ponerse pilas y ser alguien dispuesto a cambiar para encontrar algo nuevo, bueno y definitivo. Esto se simboliza en el bautismo de agua que hacía Juan: representa la muerte, el agua que inunda todo y lo que surge de nuevo es la vida, como en el diluvio de tiempos de Noé. Cuando nacemos, lo hacemos “rompiendo aguas” en el útero de nuestra madre. Pero el río Jordán representa agua que fluye, es un torrente, es vida nueva. Allí se acercó Jesús y pidió a Juan que le bautizara, que iba a empezar su camino y quería ser “pequeño”, como cada uno de nosotros. Iba a caminar delante para dejar señales en el camino a quienes quisieran ponerse a caminar con Él.

“Ser pequeño” es fundamental para aprender a andar un camino nuevo y necesitamos ayuda, como Jesús. Quién nos escuche decir aquello que hemos vivido y que dejamos atrás; quién nos ayude a abrocharnos las sandalias; quién nos de la mano,..

M. O., “Jóvenes de la Guardia de Honor”

3 junio 2017

Jesús de Nazaret

Nazaret representa la juventud de Jesucristo, el tiempo que vivió dependiendo de sus padres

Tu voto:

¡CHAIRE! … ¡Alégrate!

El Ángel Gabriel anuncia así a María que Jesús va a nacer. En griego, significa que, lo que está diciendo, la palabra “alégrate”, se va a cumplir en su plenitud. Cuando el Ángel pronuncia chaire, ¡María se llenó de alegría!

¿Hemos pensado lo que eso significa? El Ángel es el mensajero de Dios y lo que Él dice por su boca se cumple en cada uno de nosotros. La Palabra de Dios no hay que temerla en el sentido de “castigo”, sino en el sentido que “se cumple”, que transforma todo. Cuando Dios pone su Palabra en manos de los apóstoles, se cumple lo que Ella dice, transforma a quien le llega el Mensaje. Así también hace el Ángel, pone la Palabra de Dios en el seno de María y transforma todo su ser y la hace Madre por la Palabra y para Él. Ella se convierte toda en Palabra de Dios porque se ha cumplido sobre su naturaleza la Naturaleza de Dios que viene al mundo para ser comprendida, para darse y que todos podamos escucharla. Es, metafóricamente hablando, como si el seno de María se hace como un Libro santo y allí, Dios “escribe” su Mensaje. No es como nosotros escribimos, que lo hacemos pensando. Dios “escribe” creando; ¡dando vida! Así hizo el mundo y sigue llamando a sus creaturas a transformarnos, a abrirnos al Espíritu Santo como hizo María. Ella lo entendió, creyó lo que escuchaba y, ¡se hizo!

Hoy decimos a un niño: ¿eres tonto? ¡si sigues así te quedarás tonto!… y se cumple en ese niño/a la incapacidad de ser mejor, o le costará mucho trabajo. En cambio, si decimos: ¡tú puedes ser eso que deseas!, todos estamos convencidos que lo conseguirá tarde o temprano. Un animal no puede ser “proyectado” así, no contiene en sí una capacidad de transformar su naturaleza en algo diferente, grande o pleno. Su desarrollo está limitado en sus genes, no nos va a sorprender con una actuación nueva, diferente a su raza. Esto lo pensamos y observamos, pero cuando se trata de Dios, no damos el valor que hay en el Don de Su Palabra. Y, como no creemos, seguimos atascados. No es un poder mundano y no está en nuestra altura utilizar este Don, servirnos de él. Es un Don gratuito que vino al mundo gracias a Jesucristo y, conocer su historia es seguirlo a Él. Y seguirlo, es amarle. Porque no seguimos a nadie que no nos atrae, que nos produce fascinación.

¿Cómo se sigue al alguien que vivió hace más de 2000 años?… Pues hay quien sigue los pasos de un general famoso que ya murió; incluso a un grupo musical que sólo es conocida una canción… En la vida seguimos a muchas personas que ni siquiera conocemos y las hacemos formar parte de nuestra vida; nos vestimos como ella/el; hablamos los mismos dichos; creemos sus mismos ideales. Seguir a Jesucristo es más que eso, porque Él sigue vivo, como aquella Palabra que trajo el Ángel por mandato de Dios. Lo que Él hizo, sigue haciéndose; lo que Él habló, sigue construyendo el corazón de las personas y las llena de esa “Alegría”,..  Alégremonos entonces, ¡χαίρο πυλύ!

 

Novena del SCJ

Esta es mi voluntad irrevocable: ser todo suyo y hacerlo todo por su amor.

Tu voto:

  1. Saludo
  2. Canto
  3. Oración para todos los días
  4. Lectura Bíblica
  5. Invocaciones de Santa Margarita María al Sagrado Corazón
  6. Consagración de Santa Margarita María al Sagrado Corazón
  7. Oración final
  8. Canto

3. Oración:

Señor Jesucristo, Redentor y Salvador del género humano, en esta novena, con humildad y confianza, dirigimos nuestra mente, nuestros ojos, nuestro corazón a tu Sagrado Corazón. Queremos alabarte y darte gracias por todo lo que eres y lo que haces. Queremos agradecerte, especialmente, el inmenso amor que nos revelas a través de Tu Corazón traspasado por nosotros y por todos los hombres, es manantial de nueva vida y de nuevo amor. Reunidos en Tu Nombre, a Él nos entregamos y consagramos. Enséñanos a aprender de tu amor y no nos separes de ti. En ti confiamos. Haz que podamos alabarte siempre en unión del Padre y del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

5. Invocaciones:

Corazón de Jesús…. Sálvame!__ Corazón de mi Creador…. Perfeccionamé!__Corazón de mi Padre….Cuídame!__Corazón de mi Esposo….Ámame!__Corazón de mi Maestro…. Enséñame!__Corazón de mi Rey….Reina en mí!__Corazón de mi Dios….Hazme cumplir siempre tu voluntad!__Corazón de mi Salvador…. Líbrame!__Corazón de mi Juez…. Perdóname!___Corazón de mi Pastor….Guárdame!__Corazón de mi Amigo….Acompáñame!__Corazón de mi Hermano….Ayúdamé!__Corazón Misericordioso…. Compadécete de mí!__Corazón humildísimo….Hazme humilde como Tú!__Corazón pacientísimo…. Ten paciencia conmigo!__ Corazón, fuente de paz…. Cálmame!__ Corazón, Médico y remedio de mis males…. Cúrame!__ Corazón, alivio de los afligidos…. Consuélame!__ Corazón, Fuerza de los débiles…. Fortaléceme!__ Corazón lleno de Caridad…. Enséñame a amar como Tú!_  

Pedir al Sagrado Corazón de Jesús la gracia que se desee alcanzar…………………….

6. Consagración compuesta por Santa Margarita María:

Yo consagro al Corazón de nuestro Señor Jesucristo mi persona y mi vida, mis acciones, penas y sufrimientos, para no servirme de mi ser más que para honrarle, amarle y glorificarle. Esta es mi voluntad irrevocable: ser todo suyo y hacerlo todo por su amor.

Dios sea bendito

Primer Monasterio de la Visitación de Santa María de Madrid

 

Cédula

Es el Corazón de Jesús abierto y traspasado en la Cruz por la lanza del soldado. Un Corazón que sigue vivo y que continúa siendo herido por nuestros pecados, por nuestra falta de amor

Tu voto:

La Guardia de Honor del Sagrado Corazón

SU ORIGEN
“La Guardia de Honor tiene su punto de partida en el Calvario, su base en la Herida del Corazón de Jesús, sus modelos en los primeros “guardias de honor” que rodeaban la Cruz solitaria cuando ese Corazón fue abierto por la lanza: la Santísima Virgen, san Juan y santa Magdalena”. ( Beata María de Jesús D-Martiny, primera celadora de la Guardia de Honor)

Como asociación, la Guardia de Honor del Sagrado Corazón nació en el Monasterio de la Visitación de Santa María de Bourg-en-Bresse (Francia), el 13 de marzo de 1863, gracias a la Hna. María del Sagrado Corazón Bernaud y pronto se extendió por todo el mundo.

SU OBJETO 

Es el Corazón de Jesús abierto y traspasado en la Cruz por la lanza del soldado. Un Corazón que sigue vivo y que continúa siendo herido por nuestros pecados, por nuestra falta de amor.

“En Cristo, Dios ha asumido verdaderamente un «corazón de carne». Cristo no solamente tiene un corazón divino , rico en misericordia y perdón, sino también un corazón humano , capaz de todas las expresiones de afecto.” ( Juan Pablo II. Rosarium Virginis Mariae)

SU FIN
Responder al Amor de Jesús, un amor hasta el extremo y que no es correspondido.

Busqué quien me consolara y no lo hallé”.
Hna. María del Sagrado Corazón se sintió impulsada a responder a esa “queja” del Maestro reuniendo a personas que, por turno, de hora en hora, se ofrecieran a continuar la misión de la primera “Guardia de Honor” del Calvario, reparando esa falta de amor, compartiendo sus sufrimientos, para consolarle . Simbólicamente, los nombres de los asociados se escriben en la hora correspondiente en un “cuadrante” horario, en torno al Corazón de Cristo, emblema de la Obra.

¿Y CÓMO RESPONDER?
Es muy fácil: Ofreciendo con amor al Corazón de Jesús una hora de nuestra jornada, escogida por cada uno . Durante este tiempo el asociado no tiene que cambiar de ocupación.

La “hora de guardia o de presencia” consiste en ofrecer el deber de estado de cada uno, el trabajo, estudio, descanso, deporte, oración, sana diversión, en unión a la ofrenda de Cristo al Padre, para su gloria y salvación de nuestros hermanos.
Vivir la “hora de guardia” hace que, a la larga, nos vayamos acostumbrando a sentir la presencia y cercanía de Jesús en nuestra vida, que así se llena de sentido.

EN CLAVE EUCARÍSTICA 

La Guardia de Honor es una Asociación Eucarística, porque ¿dónde podemos encontrar al Corazón de Jesús “vivo ” sino en la Eucaristía? Y ¿no recibe en la Eucaristía también hoy incesantes injurias, olvidos, heridas?

Al comenzar la “hora de guardia”, dirigimos nuestro corazón y nuestro pensamiento hacia Jesús Eucaristía, mediante una comunión espiritual, una mirada del corazón. En algún otro momento durante el día podemos hacerle una visita, y pasar aunque sólo sea unos momentos junto a Él en el Sagrario.

“Postrémonos largo rato ante Jesús presente en la Eucaristía, reparando con nuestra fe y nuestro amor los descuidos, los olvidos e incluso los ultrajes que nuestro Salvador padece en tantas partes del mundo”.

“La presencia de Jesús en el Sagrario ha de ser como un polo de atracción para un número cada vez mayor de almas enamoradas de él, capaces de estar largo tiempo escuchando su voz y como sintiendo los latidos de su Corazón. «¡Gustad y ved qué bueno es el Se ñor!»” ( Juan Pablo II. Mane nobiscum Domine)

LA PRECIOSA OFRENDA
La misión por excelencia confiada a la Guardia de Honor es honrar al Corazón Herido de Jesús y recoger la preciosa Sangre y el Agua que brotaron de él, ofreciéndolas al Padre por las necesidades de la Iglesia y salvación de los hombres.

Eso es lo que hicieron en el Gólgota la Virgen María, Juan y Magdalena en el momento de la Lanzada, inaugurando una especie de “sacerdocio místico” que se prolonga en la Iglesia y que los guardias de honor tienen como valiosa herencia.

APOSTOLADO
Testimonio y oración
Si nos acercamos al Corazón de Cristo quedaremos prendidos en su llama, tendremos sus mismos sentimientos. Él no es más que Amor y Misericordia , luego nuestra vida debe transparentar su presencia.

Todas las necesidades de la Humanidad hallan eco en su Corazón y deben hallarlo en el nuestro. Cada hora del día, además de tener su patrono especial, (la Virgen, S. José, los santos y 9 coros de los ángeles), está dedicada a pedir por una intención particular, aunque se pueden añadir otras.

PATRONOS DE CADA HORA DE GUARDIA

De 12 a 1 : Ntra. Sra. del Sagrado Corazón, 1 a 2: San José y los santos, 2 a 3 : Los Justos de la tierra, 3 a 4 : Los Serafines, 4 a 5 : Los Querubines, 5 a 6 : Los Tronos, 6 a 7 : Las Dominaciones, 7 a 8 : Las Virtudes, 8 a 9 : Las Potestades, 9 a 10: Los Principados, 10 a 11 : Los Arcángeles, 11 a 12 : Los Ángeles

“El celo que devora al Corazón de Jesús debe pasar al corazón de sus amigos. El más humilde “guardia de honor” puede y debe ser apóstol y salvador con Jesucristo”. 
Hna. María del Sagrado Corazón

INTENCIONES PARA CADA HORA DE GUARDIA

De 12 a 1 : La Iglesia. Las causas difíciles y desesperadas, 1 a 2: Las naciones y sus gobernantes, la paz, 2 a 3 : Las instituciones políticas, sociales, económicas, medios de comunicación, 3 a 4:  La familia, el respeto a la vida, 4 a 5 : La enseñanza, los jóvenes, 5 a 6:  El trabajo, los que van de viaje, 6 a 7 : Los pobres, los que sufren, 7 a 8 : La propagación de la fe. Los misioneros, 8 a 9 : La conversión de los pecadores y alejados, 9 a 10: Los agonizantes, 10 a 11 : Las almas del Purgatorio, los asociados y familiares difuntos, 11 a 12: El reinado del Corazón de Jesús. Acción de gracias por los beneficios recibidos.

EL RELOJ DE LA MISERICORDIA
Además, la Asociación brinda la posibilidad de ofrecer una o varias horas suplementarias, llamadas “horas de misericordia” por la conversión de una persona, familia, etc. que esté alejada de Dios. Sus iniciales se escriben en la hora escogida en el llamado “Cuadrante de la Misericordia”. El Corazón de Jesús es Misericordioso, nos llama, nos espera, está siempre dispuesto a perdonar con tal de que nos arrojemos ante Él con arrepentimiento y confianza.

¿Quién puede pertenecer a la Guardia de Honor?
¡Tú! Sí tú, cualquiera que seas: niño, joven, adulto, hombre o mujer, casado, soltero, consagrado a Dios, religioso o religiosa, sacerdote, obispo, Papa…

La facilidad y profundidad de la Guardia de Honor hacen que esté abierta a todo tipo de personas. Ayuda a todos a dar sentido a su vida, a vivir en plenitud la propia vocación.

En los registros de la Asociación figuran tanto papas y reyes como personas sencillas, empresarios y obreros, ricos y pobres. Varios santos y beatos que hoy veneramos en los altares encontraron en la Guarida de Honor una ayuda para su santificación.

¿Quieres formar parte de esta gran Familia?
Sólo tienes que:

– Inscribirte en un Centro de la Asociación
– Escoger una hora y ofrecerla cada día al Corazón de Jesús, sin cambiar tu actividad ordinaria.
– Ofrecer al Padre durante esa hora la Sangre y Agua salidas del Corazón de Jesús, es decir, hacer la ” preciosa ofrenda”.
Nada de esto obliga bajo pena de pecado. Lo importante en la Guardia de Honor, como en el cristianismo, es EL AMOR.
Si el asociado se olvida de la “hora de guardia”, puede comenzarla en el momento que se acuerde.

“Los hijos del Corazón herido hablan todos una misma lengua, que tiene por raíz la palabra AMOR”  (Hna. María del Sagrado Corazón)

Actualidad
Hoy se quiere borrar el nombre y la realidad de Dios de la sociedad, por eso es más urgente que nunca ser testigos de su Amor y hacer presente con nuestras vidas su reino:

– Reino de Verdad y de Vida,
– de Santidad y de Gracia,
– reino de Justicia, de Amor y de Paz.
¡A esto nos ayuda la Guardia de Honor!
Además, la unión hace la fuerza. En la Asociación, podrás beneficiarte de la ayuda espiritual de miles de socios “de toda raza, lengua, pueblo y nación” y formar una cadena ininterrumpida que dé Gloria, Amor y Reparación al Corazón de Jesús, tan poco amado.

Fuente: http://monasteriosvisitacion.com

Dentro del alma

SEÑOR TÚ ERES TESTIGO DE MI VIDA

Tu voto:

Esta lenta oración nada reclama, ni siquiera en palabras se formula; es el mudo latir de un pecho que ama y que en su Amor todo otro afán anula.

Es ante Dios un acto de presencia, un sentirme a su lado satisfecho, un arrastrar sin pena la inclemencia de la vida al abrigo de su techo, un dejarme en sus brazos lo que dure la aguda incertidumbre de la vida, sin pedirle palabras que asegure ni la final jornada tan temida, un decirle “Señor, tu eres testigo de mi vida que oculta se desgasta; y ves que no me quejo; estoy contigo y tu conmigo estás, y esto me basta…”

El sentimiento moral

Decía Pio XII: “Cuánto más concienzudamente la competente autoridad del Estado respeta los derechos de las minorias, tanto más segura y eficazmente puede exigir de sus miembros el leal cumplimiento de los deberes civiles, comunes a los demás ciudadanos”… El Estado se persuadira de que (según confirman las ciencias biológicas) “la espontánea fusión  y asimilación de elementos afines no debilitan la estirpe” y que en consecuencia es, en la convivencia politica, condición esencial de vida y progreso en el orden y en la paz.

En un momento de crisis, como fue la Guerra en aquel momento, el Papa pedía que la conciencia tenía que atender a respetar los derechos naturales que impulsará a los Estados a reconocer también el ámbito de las poblaciones minoritarias, el derecho de los hijos a aprender la lengua materna, que la lealtad mantendrá vivo en estas poblaciones el sentimiento del deber de no descuidar la lengua del Estado al cual pertenecen, y no servirse de la lengua propia o de la propia escuela para combatir al Estado a que tales poblaciones están orgánicamente incorporadas.

Como para la cultura y para el idioma, así para la “capacidad económica” y para la “natural fecundidad”, los impedimentos intolerables y las limitaciones absurdas, en lugar de robustecer la cooperación, provocan profundas disensiones. En cuestión de justicia no gravar a las minorias con cargas fiscales abusivas, proporcionalmente superiores a las de la mayoría, y no excluirlas de la equitativa parte de los beneficios económicos dispuestos por el Estado en favor de los súbditos.

Si la ley moral prohíbe al hombre impedir o limitar la natural fecundidad, es absurdo pensar que leyes del Estado _”Qué son leyes de los hombres y para los hombres”_ fundandose en falaces principios de superioridad de un grupo étnico sobre otro, o en presunciones de íncapacidad productiva de determinados individuos, puedan limitar o negar el derecho a la vida en una determinada categoría  de ciudadanos; esto es, negar el derecho de obedecer al imperativo “crescite et multiplicamini”; negar finalmente a los enfermos, considerados como improductivos, el derecho de esperar en la vida, o también el derecho de hacer de sus padecimientos físicos un instrumento productivo de méritos espirituales.

La amonestación del Vicario de Cristo, dice aquí el profesor Gonella, de L’Osservatore Romano, parece coincidir con algunas situaciones actuales que han entrado a formar parte de nuestro código moral por otras vias, entonces no previstas; la cultura que mueve los hilos de forma persuasoria, con el miedo a las circunstancias que se salen de nuestro control: nacimientos imprevistos, el dolor ante la muerte, el miedo a grupos “diferntes”,.. Es siempre el miedo el que deja mayores problemas cuando no se confía y no se ordenan las dificultades a una razón bien fundada y, de por sí, más propia de nuestra naturaleza humana. Razón humana limitada pero capaz de prevenir, por la ayuda de Dios, siempre ha salido ganadora frente a aquello que impedía su pleno desarrollo.

Qué bien se está aquí

Este miedo impide la entrega total y generosa al Señor y a los hermanos. Hay que convertir nuestros miedos en generosidad, y así podremos seguir experimentado en cada momento y en cada situación de nuestra vida lo bien que se está en el Corazón del Señor. 

Tu voto:

Es el sentimiento que expresa Pedro en el monte de la Transfiguración. Le brota de lo más profundo de su ser. Pedro había subido con Cristo junto a Santiago y Juan al monte Tabor. Habían sido invitados por el Maestro a subir a la montaña alta y allí el Señor se Transfigura delante de ellos. El monte es el lugar de encuentro con Dios. Han subido al monte Tabor a encontrarse de una forma más íntima y personal con el Dios que los ha elegido y los ha llamado a vivir junto a Cristo. Una vez más van a experimentar en sus vidas la cercanía de Dios, ese Dios que nunca los va a abandonar. En el Tabor, Dios les muestra a “su Hijo amado” y les invita a estar atentos a su palabra, a sus signos, en definitiva a estar dispuestos a imitarle a lo largo de sus vidas. Pero a la vez les hace pensar a ellos y también a cada uno de nosotros ama a través del Corazón de su Hijo y nos ama de tal forma que nos quiere y nos acepta tal y como somos.

¿Qué más necesito para ser feliz?
Esta es también nuestra historia personal. Hemos sido llamados y elegidos para vivir en el Corazón de Cristo, en la intimidad más profunda. En cada momento y situación de nuestra vida hemos de tener este mismo sentimiento de Pedro y expresar lo bien que estamos con el Señor. La raíz de nuestra felicidad precisamente está en sentirnos a gusto con el Señor, en disfrutar en cada momento de lo que recibimos del Señor, en los detalles de amor que el Corazón del Señor tiene con cada uno de nosotros. Santa Margarita María que ha experimentado en su vida, a pesar de los sufrimientos y dificultades, lo bien que se está con el Señor nos dice: “estableced vuestra morada en el Corazón de Jesús; en Él encontraréis una paz inalterable y la fuerza para hacer realidad los buenos deseos que Él nos inspire y para no cometer faltas voluntarias” Tenemos un peligro. Nos puede pasar como les pasó a los discípulos al escuchar la voz de Dios, sintieron miedo. Esto puede ser una realidad en nuestras vidas de tal forma que no escuchamos a Dios por miedo a lo que nos pueda pedir, por seguir instalados en nuestra propia comodidad. Hemos de tener muy claro que a Dios más que temerlo hay que amarlo. En muchas ocasiones el Señor dice en el Evangelio: “ no tengáis miedo” .

Este miedo impide la entrega total y generosa al Señor y a los hermanos. Hay que convertir nuestros miedos en generosidad, y así podremos seguir experimentado en cada momento y en cada situación de nuestra vida lo bien que se está en el Corazón del Señor. Que nuestro deseo constante sea el mismo de Pedro: 

¡Qué bien se está aquí, hagamos tres tiendas! Tenemos que instalarnos en el Corazón de Cristo, es el mejor lugar para permanecer y sobre todo para perseverar. 

Juan José Infantes Barroso, pbro.
Director Internacional de la Guardia de Honor

Porque eres persona

Se llama “único” cuando no existe otro exactamente igual en su clase. En este sentido todo individuo es único. / Dic. de Filosofía. J. Ferrater Mora, 2005

Tu voto:

Si de algo sabemos hablar es de nosotros mismos, es un tema inagotable. Somos historia porque hay infinitos aspectos que nos conducen a un lugar de nuestra biografía. La riqueza de una vida se transmite en “historias” vividas. Esa historia no es traducible a un lenguaje exclusivo; hay sentimientos, dolores, experiencias que no se pueden expresar sólo con la voz; hay que recurrir a ejemplos, a las experiencias de otros para transmitir unos aspectos que nos definen y nos dan un panorama para interpretar lo que hacemos, el por qué de nuestra vida. La psicología quiere sanar esa experiencia, nos da “porqués” a cada cambio, cada negación y cada infelicidad; pero no ha dado soluciones para guardar la felicidad. Y es que, cuando recordamos los momentos más felices, “¡nos duelen!”. Hemos perdido el espacio que nos separa de ellos, no somos capaces de explicárnoslo, de volverlo a revivir para otros, para olvidarnos del sufrimiento actual.

Todo esto tiene una razón, es una razón espiritual y teologal. Es la razón histórica de la persona. La razón hay que buscarla. Decimos: “¡no encuentro la razón!” y es verdad. La razón está en nuestro interior más profundo, forma parte de la raíz de nuestra vida y de nuestra forma de vivir, que no se parece a ninguna. En esa razón escondida se encuentra la solución de nuestra vida, porque nos “da razones para seguir y cómo seguir”. Esa razón no está al alcance de un médico, excepto para medicarnos y olvidar. Pero olvidar es adormecer esa razón y “vendarla” para que no pueda descubrirnos el misterio de nosotros mismos, ese amor que nos despertará de un momento a otro y nos iluminará el entendimiento. Ese proceso es un camino de autoconocimiento que no es posible hacerlo solos. Necesitamos ayuda de una persona, que pueda observar y darnos luz hasta que lleguemos a la verdad. Ese encuentro es siempre pleno y feliz. El camino, no siempre será feliz, pero estará lleno de sentido. El sentido está lleno de voluntad que no abandona el camino, al menos que nosotros queramos seguir.

Este camino está escrito en lenguaje histórico, espiritual y teológico, está en el Evangelio. Este camino empezó en la elección de Dios que nos salva, en un Dios que se compadece y nos envía una persona, un mediador para el camino. Es Dios, está en cada situación de nuestra vida, en todo aquello que nos afecta, para el bien nuestro está en cada capítulo de las Sagradas Escrituras, por eso mismo, porque es Dios. Pero hay que “querer” para entender. Quién no “ve” no puede mirar; quien no mira, no puede conocer. Es Dios,  y en Él son las “tres personas”, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La fe nos funda en la misma persona de Jesucristo, por filiación con el Padre, por mediación del Espíritu. La revelación nos dio la noticia, el secreto mantenido durante siglos y manifestado en el presente. (Rm 16, 25)

Pensemos sobre lo que significa “ser persona”.

Conducimos¿Cómo “conducimos” nuestra vida? En el lenguaje cotidiano, la palabra persona hace referencia a un ser con poder de raciocinio que posee conciencia sobre sí mismo y que cuenta con su propia identidad. El ejemplo excluyente suele ser el hombre, aunque algunos extienden el concepto a otras especies que pueblan este planeta.

Persona es un término latino que tiene su equivalente en el griego y es prósopon, que hace referencia a las máscaras que utilizaban los actores en el teatro clásico. De este modo, de acuerdo a la etimología podríamos decir que persona prósopon significa personaje.

Otra explicación etimológica afirma que persona proviene de persono que viene del infinitivo personare que significa hacer sonar la voz, puede tener conexión con la explicación anterior en tanto y en cuanto los actores realizan esta acción para hacerse oír en el teatro.

La tercera teoría se inclina a encontrar el significado del término en una raíz jurídica, considerando que hace referencia a un sujeto legal, con deberes y obligaciones. Es la teoría es la que ha influido más firmemente en los usos filosófico y teológico.¹

«Ningún hombre puede eludir las preguntas fundamentales: ¿qué debo hacer?, ¿cómo puedo discernir el bien del mal? La respuesta es posible sólo gracias al esplendor de la verdad que brilla en lo más íntimo del espíritu humano, como dice el salmista: «Muchos dicen: “¿Quién nos hará ver la dicha?”. ¡Alza sobre nosotros la luz de tu rostro, Señor!» (Sal 4, 7).

Para que los hombres puedan realizar este «encuentro» con Cristo, Dios ha querido su Iglesia. En efecto, ella «desea servir solamente para este fin: que todo hombre pueda encontrar a Cristo, de modo que Cristo pueda recorrer con cada uno el camino de la vida»

“Veritatis Splendor”, Juan Pablo II

“Conócete a ti mismo”, es la inscripción que podía leerse sobre la puerta del templo de Apolo en Delfos.

La introducción a la Carta Encíclica Fides et Ratio del Beato Papa Juan Pablo II, se refiere en su totalidad al tema del conocimiento de si mismo.   En su saludo nos dice:  “Dios ha puesto en el corazón del hombre el deseo de conocer la verdad y, en definitiva, de conocerle a Él para que, conociéndolo y amándolo, pueda alcanzar también la plena verdad sobre sí mismo.”   Nuestro deseo, nuestra inquietud, sólo puede ser respondida conociendo a Dios. 

“Movido por el deseo de descubrir la verdad última sobre la existencia, el hombre trata de adquirir los conocimientos universales que le permiten comprenderse mejor y progresar en la realización de sí mismo. Los conocimientos fundamentales derivan del asombro suscitado en él por la contemplación de la creación: el ser humano se sorprende al descubrirse inmerso en el mundo, en relación con sus semejantes con los cuales comparte el destino. De aquí arranca el camino que lo llevará al descubrimiento de horizontes de conocimientos siempre nuevos. Sin el asombro el hombre caería en la repetitividad y, poco a poco, sería incapaz de vivir una existencia verdaderamente personal…

… La filosofía moderna, dejando de orientar su investigación sobre el ser, ha concentrado la propia búsqueda sobre el conocimiento humano. En lugar de apoyarse sobre la capacidad que tiene el hombre para conocer la verdad, ha preferido destacar sus límites y condicionamientos”.²

¹http://definicion.de/persona/
²http://www.vatican.va/edocs/ESL0036/_INDEX.HTM

Gnôthi seautón³

¡Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera. 

Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa,¿cómo pretendes encontrar otras excelencias? 

En ti se halla oculto el Tesoro de los Tesoros.

¡Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás el Universo y a los Dioses”

³Platón, “Carménides”

Qué haya Paz

El amor de Dios ha sido derramando en nuestros corazones

Tu voto:

cropped-cropped-capilla-sc1.jpgNADIE PUEDE DECIR: “JESÚS ES EL SEÑOR”, SI NO ES BAJO LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO… San Pablo a los Corintios, 13, 12-13.

¿Cómo es que a cada uno le oímos hablar  en nuestra lengua nativa?… (Hch 2, 1-11) Qué todos tengamos oídos y corazón para escucharnos cómo si fuera la lengua nativa la que nos ha dado el Espíritu de Cristo. Qué sintamos como hermanos y no haya fracturas; qué todos hablemos bendiciendo y no minando los pasos que da mi hermano; qué seamos su ayuda, no la lupa que aumenta sus equivocaciones; qué nos alegremos de los dones del Espíritu que reciben aquellos que, a nuestros ojos, pensamos que no hay “merito”. Así será mayor la alegría que causemos a Dios que hoy nos perdona y nos salva.

El Espíritu del Señor llena la tierra

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. (Hch 2, 1-11)

Tu voto:

Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.

Dice San Pablo en 1 En 8, 8-17; “El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Pues bien, si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu  vive por la justificación obtenida. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos  habita  en vosotros, el que resucitó  de entre los muertos  a Cristo  Jesús  vivificara también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros”.

Comentario dedicado a los enfermos de cuerpo y alma, que somos todos: El Espíritu Santo que había prometido Jesús a sus discípulos les llenó de alegría en ese momento y además, recibieron los dones del Espíritu que Jesús había merecido para nosotros del Padre, por su ofrecimiento total a Él.

Para recibir éstos dones, según entendemos, habría que confirmar nuestra fe con asentimiento. Vemos que durante los días después de Su muerte y Resurrección, Jesús se apareció a todos aquellos que dudaron de lo que les había prometido y por eso salieron de Jerusalén volviendo a sus tareas habituales. María Magdalena fue a la primera que se le apareció y a ella la envió para avisar a los demás. A quienes estaban dudosos de todo lo que había sucedido. La desconfianza cierra la puerta al Espíritu Santo. María, su Madre, era la Esperanza del Pueblo de Dios porque nunca desconfio, ella dio su fiat para siempre. Por eso, Jesús se aparece a todos a los que quiere dar su Espíritu y que confían. No se apareció a quienes no confiaban en su venida. Es nuestra fe lo que nos llena del Espíritu de Cristo, que dice San Pablo en la Carta a los Romanos. Es el Amor quien viene a salvarnos y es nuestro amor el que da la medida de la gracia. Por éste motivo Jesús preguntaba a Pedro: “Me amas Pedro”, y lo repetía tres veces mientras Pedro le respondía “Te quiero Señor, tú ya lo sabes”. Amar es un verbo diferente en arameo que “querer”. Jesús sabia lo que le preguntaba a Pedro: ¿cuál es la capacidad que tienes para recibir mi gracia?…. Pedro conocía cuál era; había desconfiado tres veces y ahora Jesús se lo recordaba preguntándole tres veces la medida de su entrega.

Jesús iba a volver y nos llenaría de los Dones recibidos del Padre para quienes estuvieramos abiertos a su Amor. Su Amor supone no desconfiar de Él pase lo que pase. Como hizo María, su Madre. Por eso Ella es “llena de gracia” y fue Ella quien recibió a sus apóstoles en su casa el día de Pentecostés.

A Jesús le llenó de felicidad aquel día saber que su Madre se encontraría con nosotros en el momento que fuéramos a recibir su Espíritu. Porque Ella, firme en su fe, no dudó  nunca y aceptó el dolor y la confusión que causó todas las humillaciones recibidas. Ahora la felicidad plena es de quien ama y da a Jesús su voluntad cómo prueba de fe.

“Corazón” es semejante a “voluntad” en la interpretación de los Santos Padres. El corazón es dar amor con todas nuestras acciones. Es volcar el “querer” nuestro en el “Querer” (Corazón) de Dios.

M. O.

OH DIOS, QUE POR EL MINISTERIO DE PENTECOSTÉS SANTIFICAS A TU IGLESIA, EXTENDIDA POR TODAS LAS NACIONES, DERRAMA LOS DONES DE TU ESPÍRITU  SOBRE TODOS LOS CONFINES DE LA TIERRA  Y NO DEJES E REAÑIZAR HOY, EN EL CORAZÓN DE TUS FIELES, AQUELLAS MISMAS MARAVILLAS QUE OBRASTE EN LOS COMIENZOS DE LA PREDICACIÓN EVANGÉLICA. POR NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.

 

 

3 Jun 17

 

Lo admirable de esas heridas de amor

San Francisco de Sales nos enseña el misterio del amor de Dios y los signos de ese amor en nuestro corazon.
Textos: “El amor, cuando es vehemente, lleva con tal imperio el alma hacia la cosa amada y la ocupa tan fuertemente, que falta a todas sus demás operaciones…
El amor humano está en capacidad, no sólo de herir el corazón, sino de hacer enfermar el cuerpo hasta la muerte; porque así como el dolor y el temperamento del cuerpo tienen mucho poder para inclinar el alma y atraerse la, los efectos del alma tienen una gran fuerza para remover los humores y cambiar las cualidades del cuerpo…..” TRATADO DEL AMOR DE DIOS. p. 387

Tu voto:

“El placer y la confianza que el corazon humano tiene por naturaleza en Dios sólo puede provenirle  de la conveniencia que existe entre la divina Bondad y nuestra alma; conveniencia grande pero secreta; conveniencia que cada uno conoce, pero que pocos entienden; conveniencia que no se puede negar, pero cuyo fondo no se logra facilmente sondear. Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios.”

Creo en Dios

Es poderoso no por su fuerza, sino exclusivamente por la libertad de su amor, que al ser rechazado se muestra más potente que los poderes victoriosos del mundo.

Tu voto:

  • En la actualidad vivimos amenazados por la imposición de unas culturas que se han olvidado de reflexionar acerca del ser del hombre. La verdad es callada porque habla de Dios, de Aquel que nos hace libres, ya que por el logos somos capaces de relacionarnos con Él; es la razón olvidada. Cuando se impide la libertad y la sociedad se aferra al mito, a la ideología, surge el fanatismo de la abstracción de su propio ser vacío de la verdad, el miedo y la inactividad proporcionan el ambiente que cultiva el odio.

¿Qué significa creer en Dios?

Su opción frente a la religio y la costumbre carente de verdad, su opción exclusiva por la verdad del ser.

Vivir la experiencia de “la zarza” es comprender que Dios, que crea la “eterna geometría del universo”, solamente puede serlo porque es amor creador, porque es zarza ardiente de donde nace un nombre que le introduce en el mundo de los hombres.

Es una opción y sólo se alcanza en la opción. “La fe cristiana es ante todo una opción por el primado del Logos“, dijo J. Ratzinger. Cuando decimos que creo en Dios, estamos desarrollando nuestra capacidad de libertad, de amor y una idea en su dimensión más arriesgada pero que nos da un sentido profundo de ser y ser eternamente, como el Dios que profesamos. La fe es una opción que afirma el pensamiento ya que todo ser es producto del pensamiento de Alguien, de una Libertad mayor que la nuestra. Así, la fe tiene un sentido: la opción por la verdad, ya que, según dice el Papa emérito; para ser verdad exige comprensibilidad y sentido en la persona que lo afirma. Ese sentido se adquiere cuando, en esa libertad que la fe otorga, el pensamiento es libre de observar y contemplar lo que le rodea y desarrollar un criterio que se vincula a la realidad revelada y optar por el espíritu objetivo que encontramos en todas las cosas ya que entendemos que todo está impregnado de ese “espíritu subjetivo” que es Dios mismo que cultiva la vida y ofrece su misma libertad al que intenta comprender, pobremente, el ser pensado que son las cosas y encontrar verdad en él.

J. Ratzinger, en el capítulo de su libro “Introducción al cristianismo” nos ayuda a comprender la situación que se vive en la actualidad. Hoy se vive en una cultura de ideologías por haber rechazado la presencia de Dios entre nosotros. La “cultura de la muerte” entre los jóvenes; la “cultura del terrorismo” en la fe musulmana; la “cultura de los nacionalismos” en el panorama europeo,.. Todo esto ha llegado y encuentra espacio entre el mundo vacío de fe en Dios. Se ha entendido la libertad como el “yo hago lo que quiero” y el “yo quiero” no sabe dirigirse sin criterio, sin pensamiento. Y hoy no se razona, no hay un criterio basado en la verdad, sino unas ideas desarrolladas desde la psicología de la persuasión que nos controlan las tendencias y nos dicen “la moda que hay que creer”. El mundo islámico vive esa ceguera ideológica que ha extendido la idea de un mundo árabe, justiciero, que acabará con los “infieles” a su idea de justicia; un mundo donde domina el miedo y el desconocimiento, donde dominan las mentes más radicalizadas en la cultura de la muerte, un mito que promete un estado “sublime”, ese pensamiento romántico que lleva del amor a la muerte envueltos en una desesperación ante el vacío, ante una fe vaciada de la verdad.

Dice J. Ratzinger que antiguamente se “entendía la religión como ordenamiento a la vida moral, no como verdad”, (Rom 1, 18-31). Ya en el Antiguo Testamento (Sab 13, 15) se alude al destino mortal de las antiguas religiones; la separación del Logos y Mythos (Rom 1, 19-23). Antiguamente, la religión permanecía en el “mito inoperante”. Por eso su inevitable descrédito que se debe, dice J. Ratzinger, a que se la vea como pura institutio vitae, es decir, como pura organización y modo de configurar la vida.

Tertuliano: “Cristo no se llamó a sí mismo costumbre, sino verdad”.

Las costumbres quieren que sean norma de vida, de conducta en una comunidad y esta situación choca con la verdad. “El cristianismo se pone decididamente de parte de la verdad y se separa de una concepción de la religión que se reduce a un conjunto de ceremonias a las que, si les busca una interpretación, al final se acaba encontrándoles un sentido”, dice el Papa emérito, Benedicto XVI. Y aclara más adelante:

“La Antigüedad había justificado el dilema de la religión, la separación de la verdad de lo que se conoce mediante la filosofía, con la idea de las tres teologías que existían entonces: física, política y mítica. Había justificado la separación de mito y logos con los sentimientos del pueblo y la utilidad del Estado, ya que la teología mítica posibilita al mismo tiempo la teología política. Es decir: había enfrentado verdad y costumbre, utilidad y verdad. Los representantes de la filosofía neoplatónica dieron un paso más al interpretar ontológicamente al mito, al explicarlo como teología del símbolo y al intentar conciliarlo de esta forma con la verdad por la vía de la interpretación. Pero lo que sólo puede subsistir mediante la interpretación, en realidad ha dejado ya de existir. Se explica, pues, muy bien que el espíritu humano busque la verdad en cuanto verdad y no lo que no es tal verdad, pero que puede ser indirectamente compatible con ella utilizando el método de la interpretación”, p.119.

Ambos hechos son los que nos conducen a la actualidad, dice: “En un momento en que parece desaparecer la verdad” de una religión, reaparecen “en la lucha por” lo religioso precisamente los dos métodos con los que una vez el antiguo politeísmo combatió hasta la muerte y no sobrevivió.

Por un lado la gente deja a un lado “la verdad de la razón” y se retira al campo de la pura fe, una retirada que sin ser voluntaria, “rememora fatídicamente la separación de la antigua religión respecto al logos, la huida de la verdad hacia la costumbre, el abandono de la physis para dedicarse a la política”. 

Por otro lado, dice, hay un proceso que llama religión “interpretativa”, que aniquila la revelación, en el cristianismo aquello que produce escándalo. “De esta forma hace que deje de ser chocante, convierte a la vez su causa en un cliché que se puede desechar, en un rodeo que no necesita para nada que se pierda el tiempo en complicadas elucubraciones para explicar su sentido”.

La opción original cristiana es completamente distinta. La fe cristiana optó, como hemos visto, por el Dios de los filósofos frente a los dioses de las religiones, es decir, por la verdad del ser mismo frente al mito de la costumbre.

J. Ratzinger, “Introducción al cristianismo”, 2013, Sígueme Ed. (p. 113-133)

Azioni appropriate

El mundo moderno no está débil ni cansado. Por el contrario, es muy fuerte y enérgico; sólo que esa su fuerza y energía han sido desviadas de la contemplación a la acción.

Tu voto:

Versione italiana, español

Acciones convenientes

El mundo moderno ha perdido el sentido del fin, desconoce el fin del hombre y se encuentra en un vacío que llena a base de cierto activismo enfocado hacia las cosas. Para sentirse vivo, recurre a la excitación del ánimo; bien inclinándose al riesgo extremo, o bien; buscando sexo negativo (violentando la sensibilidad sin entregarse); ciertos juegos de rol que inundan las redes sociales con retos que pretenden invalidar la libertad; estamos en una vuelta al mundo primitivo por la falta de consciencia del valor de una persona, ser único e insustituible. Dice San Francisco de Sales:

“Tratado del amor de Dios”: “Si existieran hombres dotados aún de la integridad primera en que fue creado Adán, aunque no gozaran de asistencia divina fuera de la que Dios concede a cada criatura para realizar las acciones convenientes a su naturaleza, no solamente sentirían inclinación a amar a Dios sobre todas las cosas, sino que hasta podrían secundarla del modo simplemente natural; pues como este divino Autor y Maestro de la naturaleza empuja al fuego para que se remonte hacia la altura, a las aguas para correr hacia el mar y a la tierra para gravitar y aplomarse, habiendo plantado Él mismo en el corazón del hombre particular inclinación nativa, no sólo amar el bien en general sino también a la divina Bondad en especial, sobre todas las cosas amable y óptima, la suavidad de su providencia soberana requería que contribuyese también a que tan felices hombres tuvieran el auxilio necesario para colmar semejante inclinación”. (p. 108)

A. Moravia es un escritor de ensayos de arte y literatura, gran observador y lleno de sensibilidad psicológica. Da una solución a este proceso que sigue el mundo hacia una cultura de vacío y negatividad; buscar la contemplación. Es el amor de Dios el fin del hombre y, mientras no lo busquemos, Él no se nos abre en todas sus dimensiones salvadoras. Quien busca, encuentra. Pero hace falta una actitud, abrir un espacio en el corazón y vaciarlo de cosas, de actividades vacías que vulneran nuestra libertad y capacidad de contemplar.

“El recurrir cada vez más a la acción como a la única manera de obrar, oscurece cada vez más en el mundo moderno toda idea posible del hombre, y obliga cada vez más al hombre a proponerse fines materiales y a servirse del hombre como medio”.

Si el hombre quiere encontrar de nuevo una idea del hombre y liberarse de la servidumbre en la que ha caído, debe ser consciente de su ser de hombre, y para alcanzar esa consciencia debe abandonar de una vez por todas la acción por la contemplación.

Sabemos que esta afirmación sabe a retorno al pasado. Los eremitas eran los contemplativos por excelencia. Pero los eremitas pertenecen al pasado, y atrás no se vuelve ni es posible volver. En el mundo moderno, la contemplación no significará obligatoriamente ascesis y misticismo. Por el contrario, la contemplación significará, en el mundo moderno, pura y simplemente, transferir la energía humana de un plano a otro. De momento hágase ese traslado, luego se verá. Puede ser que renazcan la ascesis y el misticismo, y puede ser también que nazcan otras cosas de las que no sabemos nada y a las que por eso no es posible dar un nombre.

Esos millones de hombres que tanto admiran el mecanismo de un automóvil se quedan del todo indiferentes ante la proposición moral más sublime. Advierten el latido irregular de un motor que funcione con un cilindro menos; pero no se percatan ni de la injusticia, ni de la crueldad que llena el mundo moderno. Esos millones de hombres, pese a sufrir de no ser sino medios, prefieren hallar una razón de vida en ese sufrimiento que replegarse en sí mismos y encontrar una nueva idea del hombre, o sea, un fin”.

Alberto Moravia; “El hombre como fin; El hombre moderno no se convertirá en una tabaida”, 1962. (p. 212-13)

Attivismo come l’unico modo di agire

Il mondo moderno ha perso il suo senso di scopo che l’uomo conosca e si trova in un vuoto che riempie l’attivismo basato focalizzata su certe cose. Per sentirsi vivi, usa eccitazione stato d’animo; Mentre piegando l’estremità, o rischiare; alla ricerca di genere negativo (non aveva partorito sensibilità violazione); alcuni giochi di ruolo che inondano i social network con le sfide che cercano di invalidare la libertà; siamo in un ritorno al mondo primitivo dalla mancanza di consapevolezza del valore di una persona, essere unico e insostituibile. San Francisco de Sales dice:

“Trattato dell’amore di Dio”: “Se ci sono uomini ancora dotati della prima di integrità che è stato creato Adamo, anche se non godere di divina assistenza esterna che Dio dà ad ogni creatura per eseguire le azioni appropriate per la loro natura, non solo si sentono inclini ad amare Dio sopra ogni cosa, ma potrebbero anche assecondando l’unico modo naturale, perché come questo autore e maestro di natura divina spinge il fuoco in modo che risale al altezza per l’acqua a correre verso il mare e la terra per gravitare e aplomarse, dopo essersi piantato nel cuore dell’uomo inclinazione particolarmente nativo, non solo amare il bene in generale, ma anche alla bontà divina, in particolare su tutte le cose cordiale ed eccellente, la morbidezza della sua provvidenza sovrana anche necessario che contribuirebbero a come gli uomini felici hanno avuto l’assistenza necessaria per compiere una tale inclinazione”. (P. 108)

A. Moravia è uno scrittore di saggi su arte e letteratura, grande osservatore e pieno di sensibilità psicologica. Dà una soluzione a questo processo che segue il mondo verso una cultura del vuoto e negatività; la ricerca per la contemplazione. E ‘l’amore di Dio per l’uomo, e non cerchiamo lui, non si apre in tutte le sue dimensioni di risparmio. Chi cerca trova. Ma ci vuole un atteggiamento, aprire uno spazio nel cuore delle cose e vuoti, le attività vuote che violano la nostra libertà e la capacità di contemplare.

“La sempre più ricorrere ad azioni come l’unico modo di agire, si scurisce sempre più nel mondo moderno ogni possibile idea di uomo, ed è l’uomo sempre più a proporre fini materiali e servire l’uomo come un mezzo.”

Se l’uomo vuole ritrovare un’idea dell’uomo e della libertà dalla schiavitù in cui è caduto, è necessario essere consapevoli del suo essere un uomo, e per ottenere che la coscienza deve abbandonare una volta per tutte le azioni per la contemplazione.

Sappiamo che questa affermazione tornare al passato. Eremiti erano contemplativa per eccellenza. Ma gli eremiti del passato, e non tornare indietro né possibile ritorno. Nel mondo moderno, la contemplazione non significa necessariamente ascetismo e misticismo. Al contrario, la contemplazione significa, nel mondo moderno, puramente e semplicemente il trasferimento di energia umana da un piano all’altro. Crescere momento in cui muoversi, poi si vedrà. Si potrebbe rinascere ascetismo e misticismo, e può anche nascere altre cose che non sappiamo nulla e che quindi non è possibile dare un nome.

Quei milioni di uomini che in modo ammirano il meccanismo di una macchina sono completamente indifferenti alla proposizione morale, più sublime. Avvertire il battito irregolare di un motore funzionante con cilindro inferiore; ma non si rendono conto o di ingiustizia, o la crudeltà che riempie il mondo moderno. Quei milioni di uomini, nonostante la sofferenza significa non essere ma preferiscono trovare una ragione per vivere in quella sofferenza a ripiegare su se stessi e trovare una nuova idea di uomo, cioè, una fine. “

Alberto Moravia; “L’uomo come fine, l’uomo moderno non si trasformi in un tabaida”, 1962. (p 212-13.)

 

Tratamos del amor

ce San Francisco de Sales en “El Tratado del amor de Dios”: “Para que una música sea buena no basta que las voces resulten limpias, claras y distintas; es necesario que éstas concierten para producir consonancia o armonía por la unión en la distinción, y la distinción en la unión, la que, no sin razón, se llama acorde discordante o disonancia acorde”… La belleza y la bondad, aunque guarden relación, no son una misma cosa, dice Sto. Tomás citando a San Dionisio; “bien” es lo que agrada al apetito y a la voluntad; “bello”, lo que agrada al entendimiento y al conocimiento… En este párrafo se encuentra el misterio del amor en una metáfora que llega antes a nuestro entendimiento si escuchamos una melodía que si intentamos describirlo con palabras en 500 folios.

El amor “hay que vivirlo”, es un don de Dios que Él nos ha dejado para perfeccionarnos en otra alma, una vida que nos dará una medida al final de ésta. Pero éste amor no es aquella experiencia, ese cosquilleo o un atracón de sensaciones. El amor depende de un “fiat”, de un fiarse y de un me fío que ambos se requieren, hay que permanecer. Un animal no necesita permanecer para “querer”; en cambio, la persona necesita permanecer al lado del amado para aprender a amarle; amar hasta que se han separado las asperezas, las incomprensiones, las rarezas, las demostraciones falsas, lo que molesta, lo que agrada, todas las cosas… y ha quedado sólo el Amor.

Mi primera revista Refutación de la filosofía moral del siglo XX

En la actualidad todo el tema en las redes sociales se centra en las relaciones, en los grupos, en los chats; eso declara que el corazón, la naturaleza humana, es social.

También es social porque es imperfecta, pero su capacidad es de plenitud. Se distingue la persona del animal por el “sentimiento de ser” que no descansa, es deseo de amar y ser amado, principalmente. Un animal no tiene sentimiento de “desear ser”, ni ama; ansia tener aquello que necesita para vivir, “quiere” a su amo, quiere que le quieran, necesita de él, pero no le ama.

El amor humano, es deseo, no es un “querer”, es algo más profundo; desea fundirse en la persona amada para mirarla en todas sus dimensiones. Es un deseo cognoscitivo. Pero el hombre, actualmente, vive una grave crisis: ¡no se siente amado!

El deseo se ha vuelto dominante de su voluntad; su naturaleza ha sido dominada por su propio deseo de poseer, no de conocer, y ya no goza poseyendo, necesita cosas, las acumula y sigue sintiendo necesidad de más. En el archivo adjunto (link) tratamos de la situación que nos ha traído hasta aquí; “El hombre como fin” es un ensayo del crítico de teatro y arte italiano Alberto Moravia. En este breve ensayo personal, he propuesto imaginar un diálogo: el filósofo Aristóteles en “Ética a Nicómaco” con un escritor ensayista del siglo XX. Ambos pensadores sacan a la luz, a través de un discurso algunos problemas que arrastra el hombre de la modernidad y no han sido resueltos. Os invito a tomar protagonismo para ver posibilidades.

 

Trono de Dios

Una Iglesia que no piensa en sí misma, sino que se dedica a testimoniar y servir al Reino es una Iglesia para los demás

Tu voto:

En Borgoña, al noroeste de Lyon, está la población de Paray-le-Monial. En ella, en el siglo XVII, tuvieron lugar las apariciones del Sagrado Corazón a la hermana Margarita María ingresada en el convento de la Visitación. Este convento ocupaba el antiguo monasterio e iglesia románicos. Desde 1875 se denomina Basílica del Sagrado Corazón de Jesús. La ciudad nació en torno a un monasterio hacia 970. El gran fraile constructor Saint Hugues de Semur (siglo XII), abad de Cluny, fue quién comenzó las obras en la iglesia que hoy conocemos. Habiendo sobrevivido a la revolución después de que los frailes la hubieran abandonado, gracias a que la compró la ciudad, fue restaurada a partir de 1856 por Eugène Millet, alumno de Violet-le-Duc.

El corazón es el trono donde Dios quiere gobernar, donde salva toda la persona. El Corazón de Jesús es el Centro donde reina, es su Iglesia, la misma que está reunida en torno a Jesús, el Padre y el Espíritu Santo; unidad unívoca. El Reino de Dios tiene, en efecto, una dimensión escatológica: Es una realidad presente en el tiempo, pero su definitiva realización llegará con el fin y el cumplimiento de la historia « El Reino de Dios que conocemos por la Revelación, no puede ser separado ni de Cristo ni de la Iglesia… Si se separa el Reino de la persona de Jesús, no es éste ya el Reino de Dios revelado por él, y se termina por distorsionar tanto el significado del Reino —que corre el riesgo de transformarse en un objetivo puramente humano e ideológico— como la identidad de Cristo, que no aparece como el Señor, al cual debe someterse todo (cf. 1 Co 15,27).

El Reino no puede ser separado de su Iglesia. Ella está ordenada al Reino de Dios, del cual es germen, signo e instrumento. Sin embargo, a la vez que se distingue de Cristo y del Reino, está indisolublemente unida a ambos. Dios mira al mundo desde el Sagrado Corazón de Jesús, desde quienes están unidos a Su Hijo en Su Corazón.  « El Reino interesa a todos: a las personas, a la sociedad, al mundo entero. Trabajar por el Reino quiere decir reconocer y favorecer el dinamismo divino, que está presente en la historia humana y la transforma. Construir el Reino significa trabajar por la liberación del mal en todas sus formas. En resumen, el Reino de Dios es la manifestación y la realización de su designio de salvación en toda su plenitud”. (“Dominus Iesus”, nº 16. )

Salvados

Presupuestos que obstaculizan la acogida de la salvación por parte de todos los hombres. Verdad y salvación van unidas, pero ¿Qué nos impide llegar a ella?

Tu voto:

¿Tienen o no las religiones no cristianas valor salvífico o no? Si lo tienen, ¿lo tienen per sé o bien porque tienen una referencia al misterio pascual de Cristo, aunque lo desconozcan? ¿Qué dice la Iglesia la respecto? 

El Señor Jesús, antes de ascender al cielo, confió a sus discípulos el mandato de anunciar el Evangelio al mundo entero y de bautizar a todas las naciones: « Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado » (Mc 16,15-16).

1. Rembrandt « Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo » (Mt 28,18-20; cf. también Lc 24,46-48; Jn 17,18; 20,21; Hch 1,8).

La misión universal de la Iglesia nace del mandato de Jesucristo y se cumple en el curso de los siglos en la proclamación del misterio de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, y del misterio de la encarnación del Hijo, como evento de salvación para toda la humanidad.

El contenido fundamental de la profesión de fe cristiana se encuentra en el Credo Apostólico:

« Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador de cielo y tierra […]. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, consustancial con el Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato: padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro ».

Pero esta misión de extender la noticia de la salvación a todos los hombres está todavía lejos de su cumplimiento. ¿Y las demás religiones? ¿Un hombre religioso, un musulmán, se salvará?

La Declaración conciliar¹,  sobre la relación de la Iglesia con las religiones no cristianas afirma: « La Iglesia católica no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y las doctrinas, que, por más que discrepen en mucho de lo que ella profesa y enseña, no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres ».

Es decir: “La práctica del diálogo interreligioso, no sustituye sino que acompaña en virtud de aquel « misterio de unidad », del cual « deriva que todos los hombres y mujeres que son salvados participan, aunque en modos diferentes, del mismo misterio de salvación en Jesucristo por medio de su Espíritu ». Dicho diálogo, que forma parte de la misión evangelizadora de la Iglesia, comporta una actitud de comprensión y una relación de conocimiento recíproco y de mutuo enriquecimiento, en la obediencia a la verdad y en el respeto de la libertad.

La Declaración lo que quiere indicares que hay algunos problemas fundamentales que quedan abiertos para ulteriores profundizaciones, y confutar determinadas posiciones erróneas o ambiguas, por ejemplo:

  1. El perenne anuncio misionero de la Iglesia es puesto hoy en peligro por teorías de tipo relativista, que tratan de justificar el pluralismo religioso, no sólo de facto sino también de iure (o de principio).
  2. Las raíces de estas afirmaciones (relativistas) hay que buscarlas en algunos presupuestos, ya sean de naturaleza filosófica o teológica, que obstaculizan la inteligencia y la acogida de la verdad revelada.
  3. Sobre la base de tales presupuestos, que se presentan con matices diversos, unas veces como afirmaciones y otras como hipótesis, se elaboran algunas propuestas teológicas en las cuales la revelación cristiana y el misterio de Jesucristo y de la Iglesia pierden su carácter de verdad absoluta y de universalidad salvífica, o al menos se arroja sobre ellos la sombra de la duda y de la inseguridad.

El Concilio Vaticano II supone un giro a anteriores ideas sobre el valor salvífico de las religiones “en tanto que religiones”, especialmente consultar “Lumen Gentium 16” y “Nostra Aetate, 2-4“. Muestra una actitud aperturista y abierta al diálogo, aunque crítica; Las religiones preparan para el Evangelio y pueden reflejar un rayo de esa verdad que ilumina a los hombres; puede haber cosas verdaderas y buenas, elementos de gracia y de verdad, aunque estos elementos deben ser sanados y elevados. Se ha publicado “Redemptor Missio” por Juan Pablo II en 1990 que afirma la presencia del Espíritu Santo en los hombres de buena voluntad; también en las sociedades, culturas y religiones, aunque haya deficiencias. Pero lo fundamental es la referencia a Cristo, fundamental para la salvación.

  1. Es necesario reiterar, ante todo, el carácter definitivo y completo de la revelación de Jesucristo.
  2. Fiel a la palabra de Dios, el Concilio Vaticano II enseña: « La verdad íntima acerca de Dios y acerca de la salvación humana se nos manifiesta por la revelación en Cristo, que es a un tiempo mediador y plenitud de toda la revelación ».9Y confirma: « Jesucristo, el Verbo hecho carne, “hombre enviado a los hombres”, habla palabras de Dios (Jn 3,34) y lleva a cabo la obra de la salvación que el Padre le confió (cf. Jn 5,36; 17,4).

1. Cristo Salvador« En esta Palabra definitiva de su revelación, Dios se ha dado a conocer del modo más completo; ha dicho a la humanidad quién es. Esta autorrevelación definitiva de Dios es el motivo fundamental por el que la Iglesia es misionera por naturaleza. Ella no puede dejar de proclamar el Evangelio, es decir, la plenitud de la verdad que Dios nos ha dado a conocer sobre sí mismo ». Sólo la revelación de Jesucristo, por lo tanto, « introduce en nuestra historia una verdad universal y última que induce a la mente del hombre a no pararse nunca ». Es, por lo tanto, contraria a la fe de la Iglesia la tesis del carácter limitado, incompleto e imperfecto de la revelación de Jesucristo, que sería complementaria a la presente en las otras religiones.

Las palabras, las obras y la totalidad del evento histórico de Jesús, llevan en sí la definitividad y la plenitud de la revelación de las vías salvíficas de Dios, aunque la profundidad del misterio divino en sí mismo siga siendo trascendente e inagotable. La verdad sobre Dios no es abolida o reducida porque sea dicha en lenguaje humano.

Pero el Señor de los tiempos, que prosigue sabia y pacientemente el plan de su gracia para con nosotros pecadores, últimamente ha comenzado a infundir con mayor abundancia en los cristianos separados entre si el arrepentimiento y el deseo de la unión. Muchísimos hombres, en todo el mundo, han sido movidos por esta gracia y también entre nuestros hermanos separados ha surgido un movimiento cada día más amplio, con ayuda de la gracia del Espíritu Santo, para restaurar la unidad de todos los cristianos.

Participan en este movimiento de unidad, llamado ecuménico, los que invocan al Dios Trino y confiesan a Jesús como Señor y Salvador; y no sólo individualmente, sino también reunidos en asambleas, en las que han oído el Evangelio y a las que consideran como su Iglesia y de Dios.

La respuesta adecuada a la revelación de Dios es « la obediencia de la fe ..”(Rm 1,5: Cf. Rm 16,26; 2 Co 10,5-6), Y, la fe es un don de la gracia.

« La fe es ante todo una adhesión personal del hombre a Dios; es al mismo tiempo e inseparablemente el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado ». 

La fe, por lo tanto, « don de Dios » y « virtud sobrenatural infundida por Él », implica una doble adhesión: a Dios que revela y a la verdad revelada por él, en virtud de la confianza que se le concede a la persona que la afirma. Por esto « no debemos creer en ningún otro que no sea Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo ».

La creencia en las otras religiones es esa totalidad de experiencia y pensamiento que constituyen los tesoros humanos de sabiduría y religiosidad, que el hombre, en su búsqueda de la verdad, ha ideado y creado en su referencia a lo Divino y al Absoluto.

Acerca del valor inspirado de los textos sagrados de otras religiones, el Concilio Vaticano II afirma que « por más que discrepen en mucho de lo que ella [la Iglesia] profesa y enseña, no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres ». La tradición de la Iglesia, sin embargo, reserva la calificación de textos inspirados a los libros canónicos del Antiguo y Nuevo Testamento, en cuanto inspirados por el Espíritu Santo.

En el documento “Dominus Iesus” de Juan Pablo II se enumeran los presupuestos que obstaculizan la acogida de la verdad:

  1. Pensar que no tenemos acceso a la verdad divina, ni siquiera por parte de la revelación cristiana. Estamos siempre abriéndonos al misterio y seguimos aprendiendo de las Escrituras pero la Verdad nos ha sido revelada en Jesucristo.
  2. Una dificultad principal es la actitud que tomemos con respecto a la verdad, en la actualidad es una idea relativista de la verdad, “cada uno tiene su verdad”, que no es correcto y conlleva a dificultades insalvables.
  3. Contraposición radical entre mentalidad lógica de occidente y simbólica en oriente. Radicalismo de posturas, no de entendimiento.
  4. Subjetivismo de quien, considerando la razón como única fuente de conocimiento, se hace incapaz de alzar la mirada hacia lo alto (racionalismo inmanentista).
  5. Dificultad de acoger en la historia eventos decisivos y escatológicos, como los milagros, sanaciones, conversiones espontáneas por la acción del Espíritu Santo.
  6. Vaciamiento metafísico del evento de la encarnación histórica del Logos eterno. Pensar que Cristo murió y no se quedó con nosotros, no creer en la Sagrada Eucaristía como presencia viva de Dios.
  7. El eclecticismo de los que asumen ideas derivadas de diferentes contextos teológico-filosóficos. Matizar como poco creíbles aspectos que son entendidos sólo desde la fe.

Todo esto determina en una concepción equivocada del cristianismo y de la Iglesia, diluyéndose todo; quedando un pluralismo religioso en el sentido de dar a todas las religiones el mismo valor.

Hay varias posiciones teológicas sobre el valor salvífico de una religión:

  1. Exclusivísmo ___ Eclesiocentrísmo: “Extra Ecclesiam nulla salvus”.
  2. Pluralísmo religioso___ Teocentrísmo: Pretensión de reconocer otras religiones no cristianas que, con el tiempo, diluyen la misma fe y se acaba perdiendo.
    1. Cristología normativa: Sin Cristo habría también salvación.
    2. Cristología no normativa: Hombres mediadores ante Dios y Cristo uno más entre ellos (Mahoma, Confucio…) que adquiere más valor para los cristianos.
  3. Inclusivísmo___ Cristocentrismo: Magisterio de la Iglesia; no hay salvación si no es por Jesucristo, que es el único mediador entre Dios y los hombres. Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. ¿Cuál es el valor salvífico de las demás religiones?_ Tiene que haber fuera de las fronteras de la Iglesia visible una presencia misteriosa de Cristo y de su Espíritu en virtud de los cuales todos pueden ser asociados al misterio pascual de Cristo.

El exclusivismo se trata de la centralidad exclusiva de la Iglesia, rechazada hoy en día por la Iglesia católica es defendida por algunos teólogos protestantes por su interpretación literal equivocada del clásico principio: “extra Ecclesiam nulla salvus”. Defiende la necesidad de la fe explícita en Cristo y la pertenencia formal a la Iglesia (estar bautizado). La Iglesia Católica dice que “Ecclesiam” no hay que entenderla por Iglesia visible únicamente, también es Iglesia Invisible, de otra forma no se puede conciliar la voluntad universal salvífica de Dios. Pueden salvarse los hombres que nacieron antes de Cristo y, por ello, no le conocieron.

¹ DOMINUS IESUS: SOBRE LA UNICIDAD Y LA UNIVERSALIDAD SALVÍFICA DE JESUCRISTO Y DE LA IGLESIA

Resucitar con Cristo

San Pablo nos conduce por el significado de la muerte y resurrección de Cristo

Tu voto:

“Hay una parte de la vida que ya no está sometida a la ley de la muerte”.

El evangelio que habla de la resurrección de Jesús con más antigüedad de los encontrados hasta ahora es la 1 Carta a los Corintios 15, 1-58. Pablo creía en la resurrección de los muertos como todos los fariseos, no todos los judíos compartían la misma fe en la resurrección después de la muerte. Este hecho es fundamental para entender la misión de Pablo, ya que es un tema central en su predicación. El hace una referencia constante en su teología a ella porque su conversión ocurrió en Damasco cuando Jesús vivo se le apareció glorificado. Y su predicación hace referencia a las Escrituras que la predijeron; por la tradición del kerigma primitivo; por las apariciones de Jesús a sus apóstoles, “personas que son las responsables ante toda la comunidad de creyentes”, ya que él se coloca entre ellos por consentimiento unánime de todos los apóstoles. Él fue testigo directo de la resurrección del Señor y fue enviado igualmente a predicar la nueva Noticia, aunque él no se considere digno de ello, como dice con sus palabras en la Carta:

Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os prediqué, el que recibisteis, en el que os mantenéis firmes, y por el que estáis en camino de salvación, si es que retenéis en la memoria en qué términos os lo prediqué; a no ser que hayáis creído en vano. Pues os transmití en primer lugar lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras; y que fue sepultado; y que resucitó al tercer día según las Escrituras; y que se dejó ver de Cefas; después, de los doce; después se dejó ver de más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales la mayoría siguen vivos hasta ahora, y algunos murieron; después se dejó ver de Santiago; después, de todos los apóstoles; al final de todos se dejó ver también de mí, como del engendro abortado, pues yo soy el más insignificante de los apóstoles, el que no soy digno de llamarme apóstol porque perseguí a la Iglesia de Dios; pero por la gracia de Dios que está conmigo. Así es que, sea yo o sean ellos, predicamos así, y así abrazasteis la fe. (1Cor 15, 1-11)

Esta afirmación de Pablo; “Cristo resucitó al tercer día según las Escrituras”, es una afirmación que se hace en los años 35-38, después de la muerte de Jesús, cuando seguían aún vivos los que le vieron. Pablo remite a algo anterior, a la tradición apostólica y utiliza dos términos paralelos; las Escrituras y el camino de salvación, para hablar del significado de la resurrección, donde supone que ya todos lo saben porque han vivido y presenciado los acontecimientos recientes en el tiempo.

Cuando dice “engendro abortado”, puede querer referirse a “el queda fuera del tiempo” ya que la partícula ab- en latín significa “fuera de”, “no nacido”.

¡Pero el caso es que Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicia de los que reposan! Pues ya que por un hombre vino la muerte, también por un hombre vino la resurrección de los muertos, pues como todos mueren asociados a Adán, así también todos volverán a la vida asociados a Cristo; pero cada uno en su propio rango: la primicia, Cristo; después, los de Cristo, en su venida; después vendrá el fin, cuando entregue el poder real a Dios Padre, cuando haya anulado todo principado y toda autoridad y potencia, pues él tiene que reinar hasta que ponga todos sus enemigos bajo sus pies; el último enemigo que quedará anulado será la muerte; pues “sometió a todos bajo sus pies”; pero cuando diga “todo está sometido” es claro que se exceptúa el que sometió el universo, entonces también el Hijo mismo se someterá al que le sometió el universo, para que Dios esté totalmente en todas las cosas. (1 Cor 15, 20-29)

Es tiempo de la libertad; Dios busca hacer de toda la creación “Hijo”, pero esto no se puede imponer porque nos haría “siervos”, no hijos. Por ello viene la historia de la Salvación que se inicia con Jesucristo.;Dios vendrá a vencer al único enemigo que el hombre no puede vencer, la muerte.

“Sometió a todos bajo sus pies” significa que somete a Sí todas las cosas, citando un salmo; donde “someter” es un término que implicaba la adopción filial según predicación paulina. Es decir; “vivir en obediencia al Padre”. Cuando esto esté logrado, entonces, se manifestará la Parusía en Cristo; toda la Creación será en Cristo; todo será Cristo.

Pero dirá alguno: “¿Cómo resucitan los muertos? ¿Con qué clase de cuerpo vuelven?” ¡Insensato! Lo que tú siembras, si no muere, no vuelve a la vida. Y lo que siembras, no siembras el cuerpo que va a existir, sino un simple grano, qué sé yo, de trigo o de alguno de los otros; y Dios le da un cuerpo como quiso, y a cada una de las semillas su cuerpo propio. No toda clase de carne es la misma carne, sino que la de los hombres es una, la del ganado otra, la carne de las aves otra, la de los peces otra. Y hay cuerpos celestes y cuerpos terrestres; pero uno es el resplandor de los celestes y otro el de los terrestres: el resplandor del sol es uno, el resplandor de la luna otro, y el resplandor de las estrellas otro; pues una estrella se diferencia de otra estrella en el resplandor. (1 Cor 15, 35-41)

Dice Benedicto XVI; “El alma es la continuidad entre lo que muere y lo que resucita”.

Karl Adam, teólogo alemán, dice: “El alma es la psyché que respira”. El cuerpo que resucita es el soma pneumático en un cuerpo hecho de espíritu, espíritu corporal. Es la posibilidad que el cuerpo experimente todo el ámbito de la Divinidad en la incorporación al Cuerpo de Cristo; puesto que lo mortal no puede entrar a vivir en el ámbito de lo inmortal; no puede coexistir; en la resurrección ocurre la transformación.

El aguijón de la muerte es el pecado; y la fuerza del pecado, la ley. Pero, ¡gracias a Dios, que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo! De manera que, queridos hermanos míos, permaneced firmes, inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro trabajo, en el Señor, no es estéril. (1 Cor 15, 56-58)

Lo mortal no puede entrar a vivir en el ámbito de lo inmortal porque no pueden coexistir; se transforma en la resurrección. “La fuerza del pecado, la ley”; la debilidad humana es una experiencia anticipada de la muerte gracias a Cristo y, lo que sabemos, es que Cristo vence el pecado y la muerte.

ISAÍAS

  •  Destruirá para siempre la muerte
  • Y enjugará ‘Adonay Yahveh las lágrimas de todos los rostros
  • Y la ignominia de su pueblo apartará sobre la tierra, / pues Yahveh ha hablado

(Is 25, 8)

OSEAS

  •  ¿Los rescataré del imperio del se’ol? / ¿Los redimiré de la muerte?
  • ¿Dónde están tus epidemias, oh muerte? / ¿Dónde tu peste, oh se’ol?
  • La compasión está oculta a mis ojos. / Ciertamente es fecundo entre sus hermanos,
  • Pero llegará el solano, el viento de Yahveh; / del desierto saldrá,
  •  y secará su hontanar / y agotará su manantial,
  • Saqueará el tesoro / de todo objeto precioso.

(Os 13, 14)

1) ¿Cómo andan diciendo algunos entre vosotros que no hay resurrección de los muertos?

  • El Kerigma predicado y creído: “Cristo resucitó y se dejó ver “. (1 Cor 15, 1-2): “Os recuerdo hermanos, el Evangelio que os prediqué, que habéis recibido… que Cristo murió por nuestros pecados… fue sepultado… resucitó al tercer día… se apareció a Cefas… también a mí… esto es lo que predicamos; esto es lo que habéis creido”.
  • El argumento “a contrario”. (1 Cor 15, 13-19): “Si no hay resurrección de los muertos, tampoco Cristo resucitó… vacía es vuestra fe… falsos testigos… estáis todavía en vuestros pecados… los que durmieron en Cristo perecieron… ¡somos los más dignos de compasión de todos los hombres!
  • Argumento “in recto”. (1 Cor 15, 20-22) La Resurrección de Cristo debe ser anticipo o primicia de la de todos: “Pues del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo”.
  • Aclaración. Es necesaria la historia para la salvación que Dios quiere (filiación de hijos, no siervos) (1 Cor 15, 23-28) Cita reordenado cronológicamente: “Cristo como primicias… debe él reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies… haber destruido tos Principado, Dominación y Potestad… sometido todas las cosas bajo sus pies”.
  • Varios argumentos desde la experiencia o “ad hominem” (1 Cor 15, 29-34): “Si los muertos no resucitan en manera alguna ¿por qué bautizarse por ellos?… ¿Por qué nos ponemos en peligro a todas horas?

2) ¿Cómo resucitan los muertos? Y ¿Con qué cuerpo vuelven a la vida?:

  • Comparación con la semilla (1 Cor 15, 36-38): “siembras un simple grano… Y Dios le da a cada semilla un cuerpo peculiar”.
  • Hay muchos tipos de cuerpos en la misma realidad que podemos observar (1 Cor 15, 39-40): “No toda carne es igual… hombres… animales… aves… peces… cuerpos celestes.
  • Aplicación de ambos ejemplos al cuerpo de la resurrección y prueba de Escritura (1 Cor 15, 41-48): “se siembra corrupción, resucita corrupción… se siembra un cuerpo natural, resucita un cuerpo espiritual… el primer hombre, Adán, alma viviente; el último Adán, espíritu que da vida”.
  • Vivamos ya hoy anticipadamente la resurrección (1 Cor 15, 49): “Llevemos también la imagen celeste”.
  • Lo que era imposible es ahora posible por el poder de Dios para transformar todo (1 Cor 15, 50-53): “La carne y la sangre no pueden heredar el Reino de los cielos… Os revelo un misterio… todos seremos transformados… este ser mortal se revista de inmortalidad”.
  • Canto de victoria e irrisión contra la muerte y el pecado (1 Cor 15, 54-58): “¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado; y la fuerza del pecado, la Ley. Pero ¡gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo! Así pues, hermanos míos amados, manteneos firmes, inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que vuestro trabajo no es en vano en el Señor”.

En Romanos 9, 11 Pablo se presenta a una comunidad que sólo le conocía de oídas, es una comunidad judeo-cristiana en su mayoría.  Lo que dice a los Gálatas no puede decírselo a una comunidad judía, el contexto retórico es distinto. Los Gálatas es un contexto más polémico que en Romanos. En ésta Carta el mensaje trata dos temas principales: Que Dios es poderoso y puede salvar a todos los humanos; primero a los judíos y luego a los gentiles y, segundo: “Los caminos de Dios, no son nuestros caminos”, el modo como Dios salva es misterioso, desconcertante. Rom 9, 29: El “resto” de Israel es un pequeño grupo de creyentes que puede ser entendido que; los que se salvan son pocos. Pablo cita en positivo: “El pequeño grupo de creyentes” va a ser “signo de esperanza para todo el Pueblo de Israel”. Gracias a ellos, los gentiles han aceptado el Evangelio.

Dentro del plan de Dios entra que no todos los judíos creyeran la predicación de Pablo, Rom. 9, 1-33: Si todos los judíos se hubieran hecho cristianos, se habría identificado con el cristianismo y los gentiles no habrían confiado en el cristianismo. Pero surgen celos cuando los judíos ven cómo los gentiles creen en Dios, y les entrarán celos. La predicación del Evangelio a los gentiles va a ser causa de salvación para Israel; Rom 9, 8: “es decir, no son hijos de Dios los hijos de la carne, sino que se cuentan como “descendencia” los hijos de la Promesa”.

Nadie te ama como “Yo”

Los ojos hablan a los ojos, el corazón habla al corazón. Ninguno viene a Mi si Mi Padre no lo atrae…

Tu voto:

El verdadero celo es hijo de la caridad, siendo, como es, su ardor. Esta es su idiosincrasia, y esta filiación lo reviste de todos aquellos rasgos que acompañan al verdadero amor: Por eso, como la caridad, es paciente, benigno, sin turbación, sin disputas, sin odio, sin envidias, y cazador, diligente, solícito, activo, laborioso y muy aficionado a la cacería, pero sin cólera, sin ira, sin agitación; si el trabajo de los cazadores fuera colérico, airado o penoso, no sería tan querido ni estimado. El verdadero celo tiene ardores muy encendidos, pero constantes, firmes, dulces, laboriosos, amables e infatigables…

Rezar es, ante todo, amar y dejarse amar.

No es pensar en cualquier cosa; es encontrar a Alguien. El creyente no ora para exigir, pedir o cambiar. Ora buscando una presencia, descubriendo a Dios en la propia intimidad y reconociendo su amor. Como expone San Juan de la Cruz de una manera muy hermosa, la oración es una comunicación amorosa con Dios: Tener advertencia el alma con amar a Dios, sin querer ni sentir nada. En lo cual pasivamente se le comunica Dios, así como al que tiene ojos abiertos, que pasivamente, sin hacer él más que tenerlos abiertos, se le comunica la luz. Santa Teresa de Jesús lo expresa de una manera muy concisa: A mi parecer, no es otra cosa, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos que nos ama… (canta)

“Una espiritualidad del Amor”, San Francisco de Sales

Tiempo de celebración

es tiempo de celebración y de recogida de los frutos de la Pascua

Tu voto:

La segunda fase de las celebraciones post-pascuales se ha iniciado el II domingo de Pascua y fiesta de la Divina Misericordia (23 de abril). Durará hasta el domingo de Pentecostés (4 de junio). Lo mismo que la Cuaresma (40 días) ha sido un tiempo de preparación a la Pascua, de igual modo, la Cincuentena es tiempo de celebración y de recogida de los frutos de la Pascua. por tanto, os invito a estar atentos a las lecturas bíblicas y las meditaciones de vuestros respectivos sacerdotes pastores durante este tiempo.

La resurrección de Cristo santifica nuestra vida con su esplendor, redimensiona el tiempo para nosotros. Nos hace vivir, ya desde aquí, el Cielo (la intimidad de Dios).

Y. F. Sacerdote

Celebración de la Pascua

La Resurrección de Cristo santifica nuestra vida, redimensiona el tiempo, nos hace vivir

Tu voto:

La celebración de la Pascua, en cuanto a percibir en nosotros los efectos de la conmemoración de la Pascua de Cristo, en realidad, se realiza en una primera fase, en la semana in albis. 

La segunda fase se inicia el segundo domingo de Pascua (23 de abril) y durará hasta el domingo de Pentecostés (4 de junio).

La Resurrección de Cristo santifica nuestra vida con su esplendor; redimensiona el tiempo para nosotros; nos hace vivir ya desde aquí el Cielo,  en la intimidad de Dios.

Y. F. Sacerdote.

Quién es Jesús?

Sobre el Prólogo de “Jesús de Nazaret”, J. Ratzinger

Tu voto:

Referencia: Prólogo de “Jesús de Nazaret”, Benedicto XVI.

Esta pregunta sobre la identidad de Jesús de Nazaret es el resultado de llegar al final de la Pasión y encontrarnos con algo nuevo; se nos ha abierto una ventana, entra la luz y mirar hacia afuera supone un cambio en nuestra vida. Esta situación es real, no es algo que pasó hace dos mil y pico años; es una oportunidad que se me presenta a mí y ahora!. Es una pregunta que se la han formulado los santos, los pecadores, los indiferentes; aquí se la formuló Benedicto XVI, cuando era Joseph Ratzinger y escribió sobre ello más adelante, cuando tuvo todos los datos necesarios para hablar:

“Así, Dios se hizo visible a través del hombre Jesús y, desde Dios, se pudo ver la imagen del auténtico hombre”. 

Muchos autores han buscado una imagen de Jesús que sea adecuada al momento en que vivimos. Esos autores han escrito pensando en un “Jesús histórico” y, en otro sector se escribe sobre el “Cristo de la fe”, el Hijo de Dios vivo que se requiere de la fe para encontrarse con Él. La Iglesia anuncia a Jesucristo Resucitado diferente a un hombre que vive una humanidad plena. Creer en uno y creer en otro parece no encontrarse en un lugar fijo, parece distanciarse de nosotros, en vez de atraernos hacia Él.

Los avances de la ciencia muestran a Jesús como un hombre sencillo pero que revolucionó el sistema político del pueblo Judío tan apegado a la tradición y, la figura de Jesús en la Iglesia, en la que se basa la fe, cada vez va perdiendo un perfil concreto, claro y definible. Parece que gana la investigación que nos acerca al pueblo romano y sus costumbres, que nos llena de imágenes costumbristas. Ante esta duda, Joseph Ratzinger pretende darnos luz y guiarnos al encuentro con el verdadero Jesús.

  • Primero nos aclara que las reconstrucciones historicistas no son más que “una fotografía de sus autores y de sus propios ideales”, más que una clara idea de Cristo. Pero la figura de Jesús sigue siendo borrosa.
  • El problema es que esas reconstrucciones nos alejen de una “íntima amistad con Jesús”.
  • El exegeta católico alemán, Rudolf Schnackenburg escribió “La persona de Jesúcristo reflejada en los cuatro Evangelios”, una investigación que duró toda su vida. Su conclusión fue que “mediante los esfuerzos de la investigación con métodos histórico-críticos no se logra, o se logra de modo insuficiente, una visión fiable de la figura histórica de Jesús de Nazaret” (p. 138); “el esfuerzo de la investigación exegética… por investigar estas tradiciones y llevarlas a lo históricamente digno de crédito… nos somete a una discusión continua de la historia de las tradiciones y de las redacciones que nunca se acaba” (p. 349). “Sin su enraizamiento en Dios, la persona de Jesús resulta vaga, irreal e inexplicable” (p. 354).
    • Su libro se apoya en esto: “Considera a Jesús a partir de su comunión con el Padre. Éste es el verdadero centro de su personalidad. Sin esta comunión no se puede entender nada y partiendo de ella, Él se nos hace presente también hoy”.

Pero hay otra circunstancia que puntualiza Benedicto XVI en el libro del exegeta: “Los Evangelios quieren, por así decirlo, revestir de carne al misterioso hijo de Dios aparecido sobre la tierra…” (p. 354). No necesitaban “revestirle de carne”.

  • Pero fijémonos: Él ya lo había considerado, pero sus discípulos aún no le conocían.

Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: «Muéstranos al Padre»? (Jn 14, 6)

Emaus 1Un paso decisivo en los métodos y en la interpretación de la Sagrada Escritura se encuentra en la Constitución Dei Verbum, sobre la divina revelación. Como colaboración entre método histórico y teología. También hay dos documentos que aportan datos sobre la investigación exegética: “La interpretación de la Biblia en la Iglesia” (1993) y “El pueblo judío y sus Sagradas Escrituras en la Biblia cristiana” (2001), de la Pontificia Comisión Bíblica, Ciudad del Vaticano.

  1. Para la fe bíblica es fundamental referirse a hechos históricos reales. El “factum historicum” es un fundamento constitutivo; “et incarnatus est”; con estas palabras profesamos la entrada efectiva de Dios en la historia real.
    • Pero el método histórico tiene los límites en su propia naturaleza: “debe dejar la palabra en el pasado”; “Busca los diversos hechos desde el contexto del tiempo en que se formaron los textos”; “no puede hacer la palabra actual, ‘de hoy’, porque ello sobrepasaría lo que le es propio”; “su objeto propio es la palabra, en cuanto humana”; “pero la unidad de todos estos escritos como “Biblia” no le resulta como un dato histórico inmediato” y; por último, “todo intento de conocer el pasado debe ser consciente de que no puede superar el nivel de hipótesis, ya que no podemos recuperar el pasado en el presente”.
  2. En la palabra pasada se puede percibir la pregunta sobre su hoy; en la palabra humana resuena algo más grande; los diversos textos bíblicos remiten de algún modo al proceso vital de la única Escritura que se verifica en ellos.

“Exégesis canónica”: “Quien quiera entender la Escritura en el espíritu en que ha sido escrita, debe considerar el contenido y la unidad de toda ella; se han de tener muy en cuenta también la Tradición viva de toda la Iglesia y la analogía de la fe” (Dei Verbum, 12). La formación de la Escritura se configura como un proceso de la palabra que abre poco a poco sus potencialidades interiores, que de algún modo estaban ya como semillas. Quien observa este proceso puede reconocer que el Antiguo y el Nuevo Testamento están íntimamente relacionados entre sí: 

“La hermenéutica cristológica, que ve en Cristo Jesús la clave de todo el conjunto y, a partir de Él, aprende a entender la Biblia como unidad, presupone una decisión de fe y no puede surgir del mero método histórico. Pero esta decisión de fe tiene su razón _una razón histórica_ y permite ver la unidad interna de la Escritura y entender de un modo nuevo los diversos tramos de su camino sin quitarles su originalidad histórica”.

Se ha de tener en cuenta que toda palabra humana de cierto peso encierra en sí un relieve mayor de lo que el autor, en su momento, podía ser consciente. Con ella, el autor no habla simplemente por sí mismo y para sí mismo. Habla a partir de una historia común en la que está inmerso y en la cual están ya silenciosamente presentes las posibilidades de su futuro, de su camino posterior.

El proceso de seguir leyendo y desarrollando las palabras no habría sido posible si en las palabras mismas no hubieran estado ya presentes esas aperturas intrínsecas.

Desde una perspectiva histórica podemos ver qué significa inspiración: el autor no habla como un sujeto privado, encerrado en sí mismo. Habla en una comunidad viva y, por tanto, en un movimiento histórico vivo que ni él ni la colectividad han construido, sino en el que actúa una directriz superior.

Existen dimensiones de la palabra; los cuatro sentidos de la Escritura (saber más) que la antigua doctrina ha explicado. No son significados individuales independientes que se superponen, sino dimensiones de la única palabra, que va más allá del momento. 

EmmausDUCCIO-di-Buoninsegna

La Escritura ha surgido en y del sujeto vivo del pueblo de Dios en camino y vive en él. “La relación con el sujeto ‘Pueblo de Dios’ es vital para la Escritura”. “El pueblo de Dios _la Iglesia_ es el sujeto vivo de la Escritura; en él, las palabras de la Biblia son siempre una presencia”. ” Esto exige que este pueblo reciba de Dios su propio ser, en último término, del Cristo hecho carne, y se deje ordenar, conducir y guiar por Él”.

Ocurrió algo extraordinario, la figura y las palabras de Jesús superaban radicalmente todas las esperanzas de la época y se explica así, la eficacia de su Muerte en la Cruz. Sólo veinte años después de su Muerte se escribió el himno a Cristo en la Carta a los Filipenses (2, 6-11), en la que se dice que “Jesús era igual a Dios, pero que se despojó de su rango, se hizo hombre, se humilló hasta la muerte en la cruz, y que a Él corresponde ser honrado por el cosmos, la adoración que Dios había anunciado en el profeta Isaías (45, 23) y que sólo Él merece”.

El autor, Benedicto XVI, trata en este libro de hacer una interpretación propiamente teológica de la Biblia, que exige la fe, sin renunciar a la seriedad histórica. Señala que: es sólo una expresión de “mi búsqueda personal “del “rostro del Señor” (Sal 27, 8). A partir del cual se invita a todo creyente a leerlo y a hacer su propia búsqueda.

Buscar el “rostro del Señor” es el camino que empieza en la Pascua de Resurrección y no termina a lo largo de toda nuestra vida. Porque el resultado de esa búsqueda nos traerá la paz verdadera y la confianza en la vida eterna.

EmausMuchas veces sentimos que todas las imágenes que encontramos de Jesús no se adaptan a la que tenemos nosotros de Él, como si hubiera una estampa dentro de nosotros que no sabemos expresar; como si ya le conociéramos y necesitamos volver a verle. Esa imagen es Su palabra viva, su persona, que es mucho más que un retrato. Es como cuando pensamos en una persona amada, es más que su fotografía y que, incluso, todo lo que sabemos y hemos vivido con ella, se prolonga en el tiempo de forma infinita. Así nos está acompañando Jesús, vivo y presente en toda la Iglesia. Un día seremos capaces de identificar algunos rasgos.

Prólogo de “Jesús de Nazaret”, Joseph Ratzinger, 2006

por M. Esperanza (18 abr 17) 

Liturgia del Silencio

En efecto, la Pascua es el paso de la tristeza a la alegría, de la muerte a la vida, del odio al perdón, del descreimiento a la fe, es el paso del tu propio al Tú de Cristo.

Tu voto:

La Pascua de Jesús es una de las fiestas cristianas más primitiva  desde que llegó la plenitud de los tiempos, cargado de un valor simbólico único y fuerte. No es nuestra Pascua, sino la Pascua del Señor porque ha hecho posible el paso de la muerte a la vida.

En efecto, la Pascua es el paso de la tristeza a la alegría, de la muerte a la vida, del odio al perdón, del descreimiento a la fe, es el paso del tu propio al Tú de Cristo.

Los pasos que materializan estos milagros se inician el Domingo de Ramos y finalizan el Domingo de Resurrección.  Se participa en el gran tesoro espiritual de la Iglesia: la liturgia como expresión religiosa. Pues comprende momentos, gestos, silencios, movimientos que, por sí solos, nos hablan, nos profetizan y se hacen realidad sin pronunciar palabras fonéticas, pero que, sin embargo, calan en nuestra vida. Por tanto os invitan a la escuela de la liturgia del Silencio religioso.

La celebración de la Pascua, en realidad, se hace la semana in albis y no durante la llamada “Semana Santa”, pues hasta la Resurrección de Jesús no existe ningún día del año santo. La resurrección de Cristo es la que santifica los días porque santifica nuestra vida con su esplendor. El primer fruto de la resurrección es el Octavo día, es decir, el día que no conoce el Ocaso y nos introduce en la eternidad.

Tu vida no conocerá el Ocaso gracias a la resurrección de Cristo.

Reflexión sobre la PalabraPascua 2017

J. F. Sacerdote

Conoceréis la Verdad

Llegar a la Verdad por la sucesión apostólica en la Iglesia: “Pero, si el hombre hace que la realidad llegue a ser lo que ella misma es, esto quiere decir que esta se hallaba alterada o enajenada; y, por otra parte, si el hombre necesita eso que llamamos autenticidad o verdad para poder hacer su vida; cierta vida determinada que imagina o proyecta, que pretende vivir, esto significa a su vez que el hombre, a pesar de estar en medio de la realidad, dentro de ella, se siente extraño”. Julián Marías

Tu voto:

Lo que los Apóstoles transmitieron comprende todo lo necesario para una vida santa y para una fe creciente del Pueblo de Dios; así la Iglesia con su enseñanza, su vida, su culto, conserva y transmite a todas las edades lo que es y lo que cree”. 

Constitución “Dei Verbum”, C 2, nº 8.

“La Iglesia santa, por voluntad de Dios, está organizada y dirigida con una diversidad admirable. En un sólo cuerpo tenemos muchos miembros, pero todos los miembros no hacen lo mismo. Así, muchos somos un sólo cuerpo en Cristo, pero cada uno es miembro de los demás (Rom 12, 4-5)”

El pueblo elegido de Dios es, por tanto, uno: un sólo Señor, una sola fe, un sólo bautismo (Ef 4,5). Los miembros tienen la misma dignidad por su nuevo nacimiento en Cristo, la misma gracia de hijos, la misma vocación a la perfección, una misma gracia, una misma fe, un amor sin divisiones. En la Iglesia y en Cristo, por tanto, no hay ninguna desigualdad por razones de raza o nacionalidad, de sexo o condición social, pues no hay judío ni griego; no hay siervo ni libre; no hay hombre ni mujer. En efecto, todos sois “uno” en Cristo Jesús” (Gal 3, 28; Col 3, 11).

Aunque en la Iglesia no todos vayan por el mismo camino, sin embargo todos están llamados a la santidad y les ha tocado en suerte la misma fe por la justicia de Dios (Pe 1, 1). Aunque algunos por voluntad de Cristo sean maestros, administradores de los misterios y pastores de los demás, sin embargo existe entre todos una verdadera igualdad en cuanto a la dignidad y la actividad común para todos los fieles en la construcción del Cuerpo de Cristo. La diferencia, en efecto, que estableció el Señor entre los ministros sagrados y el resto del Pueblo de Dios lleva consigo la unión, pues los Pastores y los demás fieles están unidos entre sí porque se necesitan mutuamente. Los Pastores de la Iglesia, a ejemplo de su Señor, deben estar al servicio los unos de los otros y al servicio de los demás fieles. Estos, por su parte, han de colaborar con entusiasmo con los maestros y los pastores. Así, dentro de la diversidad, todos dan testimonio de la maravillosa unidad en el Cuerpo de Cristo. En efecto, la propia diversidad de gracias, de servicios y de actividades reúne en la unidad a los hijos de Dios, pues todo esto lo hace el único y mismo Espíritu (1 Cor 12, 11).

Constitución “Lumen gentium”, C. 4, 32

La obra del alma

Cuando decimos el Alma… ¿en qué pensamos? Muchos ven una luz, una flor, una estrella,.. La obra del alma tiene la obligación de la caridad:

“La obra del alma” significa el trabajo concreto, práctico de atender a las necesidades del otro. Otras consideraciones, por importantes o urgentes que pudieran parecer, debían ser relegadas a una posición secundaria, prácticamente como “una tarea adicional (τό πάρεργον)” en comparación con la obligación de cuidar de quien está enfermo o de ayudar a otra persona en cualquier situación.

¿Cuál es la obra del alma que ahora consideramos secundaria y cuál es la que era secundaria y se ha convertido en nuestra obra principal?

El anciano dijo: “Todo lo que se hace para cumplir el mandamiento de Dios (την έντολήν τοΰ Θεοϋ) es la obra del alma; pero trabajar y reunir bienes para uno mismo se debe considerar secundario”. Entonces dijo el hermano: “Explícamelo”. Así que el anciano dijo: “Supón que oyes que se dice que estoy enfermo y que debes visitarme; tú te dices: “¿Debo dejar mi trabajo e ir ahora? No, terminaré mi trabajo y luego iré”. Después surge otra idea y tal vez no vengas nunca; o también que otro hermano te dice: “¡Échame una mano, hermano!” y tú te dices: “¿Debo dejar mi propio trabajo e ir a trabajar con él?”. Si no vas, estás dejando de lado el mandamiento de Dios que es el trabajo del alma (άφίεις την έντολήν τοΰ Θεοϋ ο έστι τό έργον της ψυχής) y haciendo lo que es secundario (το πάρεργον), a saber, la obra de tus manos.

Palabras de Jesús: “Ayunar está siempre a mano, pero a mí no siempre me tendréis” (Jn 12, 8). El ayuno es sin duda una cosa útil y necesaria, pero depende de nuestra elección, mientras que la ley de Dios exige absolutamente el cumplimiento de la caridad. _Recibiendo de este modo a Cristo en vosotros (Mt 25), debo serviros con toda diligencia, pero cuando me haya despedido de vosotros, puedo reanudar la regla del ayuno. Pues, “¿pueden ayunar los invitados a la boda mientras el novio está con ellos? Pero cuando el novio les sea quitado, entonces, ese día ayunarán (Mt 9, 15)”.

El mensaje de este dicho es claro: la ley de la caridad tiene preeminencia sobre cualquier práctica ascética particular observada.

Cumplir el mandamiento suponía tener el coraje de amar en circunstancias en que la respuesta natural impulsaría precisamente en la dirección opuesta.

Tertulia sobre el perdón

Es difícil explicarlo mejor, nos puede suceder

Tu voto:

DescargarTertuliaPerdon_DocDEF

 

Tertulia

En torno a la combinación de ideología, emoción, violencia; el terrorismo es aquello que ejercen quienes son incapaces de expresar sus ideas de forma pacífica. Así imponen la cultura de la muerte con un fin político.
Frente a las emociones que, en un primer momento, el terrorismo nos suscita; entre ellas horror, injusticia, confusión, miedo, dolor, impotencia, rabia, ignorancia, locura, persecución… apuntamos que:
• Se aprecia todo un orden de causantes para tales situaciones o actos. Hechos que al mismo tiempo pueden ser el propio medio de quien ejerce tales acciones.
• En primer lugar un factor que permite la cultura de la muerte es la propia cultura de las armas, con ello se promueve una normalización de la violencia.
• Además encontramos, en nuestra sociedad, una serie de características que favorecen y, al final, suponen ser un medio para esta cultura de la muerte. Por un lado tenemos la falta de afectividad que hay en las familias. Así mismo, por otro lado, cabe añadir la soledad generalizada que sacude a una sociedad altamente tecnologizada. Es decir una sociedad muy virtualmente interconectada pero humanamente distante.
• Finalmente los “sueños rotos” de muchos jóvenes, que no encuentran ni trabajo
ni vocación, suponen una soledad aún mayor.

Estas situaciones que se aprecian en la vida de las personas son caldo de cultivo fértil para la cultura de la muerte y el terrorismo. Por ello, sobre todo, jóvenes y niños son movidos a hacer cosas que, probablemente nunca imaginaron hacer. Así destacamos una serie de situaciones y colectivos que suponen ser objeto de lo mencionado anteriormente.
• Así se juega con esos “sueños rotos” de muchos jóvenes y frente a la mediocridad, el desencanto, el aburrimiento, la baja autoestima y la soledad; la cultura de la muerte les ofrece poder, fama, gloria, ego, una heroicidad y una comunidad.
• Más aún, junto a esas situaciones, junto la cultura de la violencia, se utiliza a los niños para normalizar la crueldad para que, en un futuro, estén acostumbrados a la barbarie.
• El objetivo del terrorismo es, en última instancia, algo político e ideológico.
• Se pretende oponer a la sociedad. Oponer un “nosotros” y un “ellos”.
• Se pretende restar la dignidad de quienes son distintos de lo propio, en un dogmatismo que no deja espacio alguno a la alteridad.
• A lo que finalmente se tiende es a deshumanizar al oponente, pero un oponente que es, a veces sin saberlo, meramente político.

Puede entonces todo resumirse explicitando que, junto con las características nuestra sociedad, se utiliza la situación a niños y jóvenes para instaurar una cultura de la violencia.
Algo que no es más que un fin político. Lo que hacen es señalar a una sociedad carente de humanidad como totalmente inhumana y, por tanto, digna del terror. Pero, frente a todo esto, nosotros, como jóvenes, presentamos una propuesta y una alternativa a este diagnóstico:
• Romper la dinámica, romper la cadena del dolor. Entender el perdón como alternativa a la venganza. Y para ello cabe instar concretamente a las siguientes cuestiones:
• Dar voz a la víctima. Ayudar a quienes han sufrido el terror para poder limpiar sus heridas, pues una herida tapada no se cura. Para ello también es fundamental la apertura y humildad de la víctima: algo tan difícil como excelso.

Abrir un espacio a la familia, entendida como el núcleo de la sociedad y el lugar en el que se puede dar verdaderamente a conocer la cultura del perdón.

• Otorgar al ofensor la posibilidad de cambiar, otorgar la posibilidad de restaurar el mal cometido. Eso supone creer en el ser humano y confiar en el amor como principal restaurador de todo mal. En definitiva esto supone replantear el papel del sistema penitenciario y la cárcel en el proceso de reconciliación.
• Apelamos a la responsabilidad. Tanto de medios de comunicación, como de los gobernantes, como la de nosotros mismos.
• Tener siempre como bandera el diálogo. Con silencio y escucha para poder realmente construir algo juntos como sociedad. Si no nos escuchamos tampoco nos podemos conocer, ni mucho menos reconciliar.
• Con ello hay que evitar la manipulación de la historia con fines particulares, del mismo modo que evitar discursos del odio o de la división.
De este modo, sabiendo que la familia es la base de la sociedad del encuentro y sabiendo que no hay reconciliación alguna -ni social ni personal- sin humildad frente al orgullo, hacemos llamada a un cambio real en el mundo: empezar por nosotros mismos, pues eso es empezar realmente desde abajo, desde la vida misma. Si no somos capaces de perdonar en las
pequeñas cosas tampoco podremos dar solución a los problemas de la dinámica del terror.

Marta G. Outón

Epistolario de santa Margarita

“Quiero que me sirvas de instrumento para atraer los corazones a mi amor”

Tu voto:

CARTA CXXXIII

Una vez me hizo ver en su Corazón adorable dos santidades: la una de “amor”, la otra de “justicia”. Con esta última envolvía al pecador impenitente que había despreciado todos los medios de salvación que le había presentado. Entonces esta santidad de justicia le rechazaba del Corazón de Jesucristo, para abandonarle a sí mismo y hacerle insensible a su propia desgracia. Por medio, pues, de esta santidad me hace sufrir, sobre todo cuando quiere abandonar a alguna alma que le está consagrada.

Me obliga a soportar el peso de esta santidad de justicia, de una manera tan dolorosa, que no hay suplicio en la vida que pueda compararse, y me arrojaría voluntariamente en un horno ardiendo para evitarla. Sería demasiado larga si quisiera expresar lo que en este particular experimento; baste decir que esta santidad no puede tolerar la menor mancha en un alma que conversa con Dios, y aniquilaría mil veces al pecador, si a ello no se opusiera la misericordia.

La “santidad de amor” no es en su modo menos dolorosa, pero sus sufrimientos son para reparar de algún modo la ingratitud de tantos corazones que no corresponden al amor ardiente del de Jesucristo en el divino Sacramento del amor. Porque hace sufrir por no poder sufrir bastante, e imprime deseos tan ardientes de amar a Dios y de que sea amado, que no hay tormentos a que no se expusiera uno para conseguirlo.

Me fue, pues, mostrado que estas dos santidades se ejercitarían continuamente en hacerme sufrir. Por esto no hay nada mejor para mí que vivir y morir en la cruz, oprimida bajo el peso de toda suerte de sufrimientos, y me parece que no podría vivir sin sufrir. Mas, ¡ay de mí! que sucumbiría a cada paso si Él no me sostuviera con su gracia poderosa. Este fue uno de los motivos por los cuales me mandó comulgar todos los primeros viernes de cada mes, o más bien, para reparar los ultrajes que durante el mes ha recibido en el Santísimo Sacramento.

Uno de mis mayores suplicios era cuando este Divino Corazón se me presentaba, diciéndome estas palabras:

“Tengo sed, pero una sed tan ardiente de ser amado de los hombres en el Santísimo Sacramento, que esta sed me consume; y no hallo a nadie que se esfuerce, según mi deseo, en apagármela, correspondiendo de alguna manera a mi amor”.

A veces este amable Corazón es como un sol que lanza sus rayos por todas partes y sobre cada uno de los corazones más sus influencias obran en ellos de bien diverso modo. Las almas de los réprobos son como el barro, y con los rayos de este sol se endurecen todavía más, mientras que las de los justos son con ellos purificadas y santificadas. (p. 338). 

 1647 / 1690 – Santa Margarita María de Alacoque; Vida y obras. Editorial Cor Iesú, Madrid 1977

San Fco. de Sales nos da la razón

Estamos invitados a ser movidos a considerar los acontecimientos con la razón para no perder el espíritu

Tu voto:

Durante más de dos años, el lugar donde comenzaron a pronunciarse estas pláticas fue la casa de Annecy, llamada la Galería… El feliz auditorio supo apreciar el verdadero valor de estos festines espirituales que San Francisco de Sales les procuraba.

Cada parte de este texto está dedicado a crecer en el conocimiento del Amor de Dios donde el santo parte de textos del Evangelio y los explica en torno a las situaciones de esta vida. Por ejemplo, dice: “Cuando Dios dijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza (Ecl 2, 11), le dio la razón y el uso de la misma, para poder discurrir, considerar y discernir el bien del mal, y las cosas que han de ser elegidas de las que han de ser rechazadas. La razón es la que nos hace superiores y señores de todos los animales.

Cuando Dios hubo creado a nuestros primeros padres, les dió el entero dominio sobre los peces de mar y sobre los animales de la tierra (Gn 1, 28), por consiguiente, les dió el conocimiento de cada especie, y los medios para dominarlas y para hacerse dueños y señores de ellas… Santo Tomás dijo que el hombre sabio, es decir, el hombre que se conduce por la razón, se hará dueño absoluto de los astros (Vide, Pars 1ª, Q65, a 4). ¿Que quiere decir esto sino que por el uso de la razón permanecerá firme y constante en la adversidad? En la aflicción, no desespera, sino que aguarda la consolación; en la enfermedad no se atormenta, sino que espera la salud, y si ve que está de tal manera enfermo que ha de sobrevenir la muerte, bendice a Dios, esperando en reposo de la vida inmortal que sigue a aquella..

Quiero darme a entender de una manera más familiar: La mayor parte de las personas del mundo se dejan gobernar y conducir por sus pasiones, y no por la razón; son, pues, ordinariamente inquietos, variables y mudables en sus humores. Si la pasión les mueve a acostarse temprano o muy tarde, así lo hacen; si les impele ir al campo, se levantan muy de madrugada, pero si quieren dormir, no se levantan; ..

Mas esto no proviene sino de que nos dejamos conducir por la propia inclinación, por las pasiones o afectos, pervirtiendo así el orden que Dios había establecido en nosotros, según el cual todo debería estar sujeto a la razón; porque si ésta no domina sobre todas nuestras potencias, sobre nuestras facultades, pasiones, inclinaciones, afectos y sobre todo lo que hay en nosotros ¿qué sobrevendrá sino una continua inestabilidad, inconstancia, variaciones, cambios, ligerezas, que ahora nos harán ser fervorosos; y, poco después, flojos, negligentes y perezosos; ahora alegres y, después melancólicos? Estaremos tranquilos una hora y después inquietos dos días; en una palabra, nuestra vida transcurrirá en la desidia y en la pérdida de tiempo… (p. 39)

Liberarnos es vivir de otra manera

La Virgen de la Liberación / “La Vierge de la Dèlivrance” / Sólo aparta a Dios de nuestro lado el pecado grave, la voluntad intencionada de ofender y de ofendernos. Es cuando herimos a voluntad cuando Dios se oculta.

Tu voto:

marzo17La Misericordia de Dios viene a romper las cadenas de nuestros pensamientos, aquellos que no nos dejan ver con los ojos de Dios.

Cada día el Señor nos mira con ojos nuevos. La vida está esperando ser vivida desde el corazón. Hay que aprovechar cada minuto como si fuera el último, porque ése se va y no vuelve. Disfrutar de cada circunstancia de modo que el alma saque provecho. Mirar todo desde el punto de vista de que sin la voluntad de Dios no sucede nada. Dios abunda en misericordia y nos invita a hacer igual con nuestros hermanos, ser sencillos y perdonarnos los defectos y las faltas. Sólo aparta a Dios de nuestro lado el pecado grave, la voluntad intencionada de ofender y de ofendernos. Es cuando herimos a voluntad cuando Dios se oculta.

El tiempo de oración es tiempo de gracia para solicitar el perdón y la sanación de nuestra alma. Aunque no percibamos la gracia, ésta es derramada en nuestro corazón en el tiempo de oración. La gracia es sentida como una ráfaga de luz; como la brisa fresca en el verano; como el alivio en el sufrimiento. Cuando nos llega la paz al corazón, es Dios quién está dándonos aquello que necesitamos. Sólo hay que apartar el temor para sentir la gracia derramándose. El temor es enemigo de la paz, es enemigo del alma. El temor es una señal de desconfianza en Dios, es lo que nos hace escondernos y sentirnos miserables, es la tentación del enemigo de Dios. Quién no ama, teme. Porque el amor nos hace fuertes, no rodea de una coraza contra todo riesgo, es la fuerza del corazón.

A pesar de los tiempos actuales de poner por delante los razonamientos, las miserias del mundo, las banalidades, Dios sigue esperándonos y lo hace ofreciendo un pacto; la paz en nuestras vidas por nuestra confianza. ¡Déjate amar! quiere decirnos. Deja de desconfiar, ¿qué pierdes al confiar en Dios? No hay nada que perder y mucho qué ganar. Sólo desconfía quién no perdona a su hermano, porque él se siente incapaz de dar confianza al otro. Así piensa que va a comportarse Dios con él, como él haría. En cambio, quien ofrece la mano a sus hermanos, a sus enemigos, sabe que Dios es mas grande que todo lo que nos rodea. Esa actitud atrae la misericordia de Dios más que todos nuestros méritos y penitencias.

Sor Faustina recibió estas palabras interiores: “Deseo que cada una se distinga por estas virtudes: humildad y silencio, pureza y amor a Dios y al prójimo, compasión y misericordia”. (Diario, p. 450)

…………………………………………………………………………

Chaque jour, le Seigneur nous regarde avec des yeux nouveaux. La vie est en attente d’être vécue à partir du cœur. Nous devons saisir chaque minute comme si elle était le dernier, parce que cela va et ne revient pas. Profitez de toutes les circonstances pour que l’âme sortir. Regardez tout ce que du point de vue que, sans Dieu, rien ne se passe. Dieu abonde en miséricorde et nous invite à faire la même chose avec nos frères, être simple et nous pardonne nos fautes et nos manquements. Seulement loin à Dieu de notre côté le péché grave, le désir intentionnel d’offenser et d’offenser. Il est quand nous blessons quand la volonté de Dieu est caché.

temps de prière est un temps de grâce pour demander pardon et la guérison de notre âme. Bien que ne pas percevoir la grâce, il est versé dans nos coeurs dans le temps de la prière. Grâce est ressentie comme un éclat de lumière; comme la brise fraîche en été; que soulager la souffrance. Quand la paix vient du cœur, il est Dieu qui nous donne ce que nous avons besoin. Juste à côté de la peur de se sentir la grâce coulée. La peur est l’ennemi de la paix est l’ennemi de l’âme. La peur est un signe de méfiance en Dieu est ce qui nous fait cacher et se sentir misérable, il est la tentation de l’ennemi de Dieu. Qui ne l’aime pas, la peur. Parce que l’amour nous rend forts, pas entouré par un bouclier contre tous les risques, il est la force du cœur.

Malgré les temps de mettre en avant les arguments, les misères du monde, banalités, Dieu attend et ne proposent un pacte; la paix dans nos vies pour notre confiance. Laissez-vous aimer! Il veut nous dire. Arrêtez la méfiance, ce que vous perdez en faisant confiance à Dieu? Il n’y a rien à perdre et beaucoup à gagner. méfiances seulement qui ne pardonne pas à son frère, parce qu’il se sent incapable de donner confiance à l’autre. Donc, vous pensez que Dieu va se comporter avec lui, comme il le ferait. Au lieu de cela, qui offre sa main à ses frères, ses ennemis, sachez que Dieu est plus grand que tout autour de nous. Cette attitude attire la miséricorde de Dieu plus que tous nos mérites et pénitences.

Soeur Faustine a reçu ces paroles intérieures: «Je souhaite que chacun se distingue par ces vertus: l’humilité et le silence, la pureté et l’amour de Dieu et du prochain, la compassion et la miséricorde.” (Journal, p. 450)

Glorificar, amar y reparar el Corazón de Jesús

Es muy actual hablar del Sagrado Corazón de Jesús. Es el misterio del amor de Dios, herido por el perdón de nuestros pecados; es la prueba más honda y verdadera de la misericordia de Dios con nosotros. Es la gran noticia del remedio de nuestros males. ¿Podemos salvarnos!

Tu voto:

Hna. María Serafina Lemery, 1852-1915 (Cuba): “Quieres ayudarme a llevar esta Cruz? Mira, que te ha de pesar mucho”; “Me lastiman las infidelidades de mis predilectos que las maldades de los impíos”; “Tú, al menos, ámame”.

Era un instrumento en las manos de Dios para la salvación de tantas almas religiosas. Los pecados que más maltratan a Dios son los pecados de los consagrados, pues estando junto al volcán permanecen helados. “Eres mi víctima; más me irritan los justos que los pecadores. Abusan de mi gracia. Mi corazón que es su fuente se secará para ellos”. (p. 117)

Libro recomendado escrito por Pedro Fernández Rodríguez, sacerdote dominico. Licenciado en Filosofía y doctor en Teología. Miembro de la Asociación Española de Profesores de Liturgia y desde el 2004 es uno de los Penitenciarios Dominicos de la Basílica Papal de Santa María la mayor en Roma. Librería Editrice Vaticana.

Escribe sobre la devoción del Sagrado Corazón de Jesús, todas las revelaciones particulares que Dios, rico en misericordia, se manifiesta a tantos apóstoles con la finalidad de llamar a la conversión de las almas y a la reforma de la Iglesia.

La Madre María Angélica para el Corazón de Jesús.Diario“, 11 de junio de 1937

“Gracias, Dios mío, hoy es especialmente un día de reparación, así que yo me gozo grandísimamente en tener estas pequeñas contrariedades que ofrecerte, en reparación de los ultrajes que se han cometido contra tu augusto Sacramento; en reparación también, Dios mío, de mis pequeñas infidelidades.

Todo parece poco para el que ama, quisiera deshacerme para envolver en amor a mi Jesús. Una hermana notando mis desvelos me dijo: ¿Cómo se los premiará Jesús? Yo casi sentí indignación: pues ¿qué mayor premio que permitirme que le sirva yo?”

M. María Angélica, Orden de la Visitación de Santa María

Pedidos: 20 euros más gastos de envío

El Corazón a santa Margarita

La idea del jardín

YAHVEH DIOS plantó un vergel en edén al oriente, para colocar allí al hombre que había formado, e hizo suerte de árboles gratos a la vista y buenos para comer y, además en medio del vergel, el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal brotaba de edén un río para regar el vergel, y desde allí dividíase y formaba cuatro brazos… (Génesis 2, 8-12)

Tu voto:

Radio de la Paz 1…. pulsar link

04_Hortus_Conclususfig6-jardincitodelparaisomtroaltorin-dos

El arte cristiano, como explicamos en el programa, cambió la idea clásica de las plantas y del jardín, dándoles un sentido más simbólico e intentando acercarlas a sus propios intereses y relacionarlas con su ideología, por ello dominaban las plantaciones de rosas, lirios y azucenas, relacionadas con la pureza, la pasión, ..

En pequeños jardincillos que los monjes organizaban libremente cultivando las plantas que eran más de su gusto; los cartujos solían dedicarlos a las rosas para obtener de ellos una producción de pétalos con destino, dadas sus características odoríferas, a la industria perfumera; a veces las dimensiones de estos jardines,..

fig6-jardincitodel YAHVEH DIOS plantó un vergel en edén al oriente, para colocar allí al hombre que había formado, e hizo suerte de árboles gratos a la vista y buenos para comer y, además en medio del vergel, el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal brotaba de edén un río para regar el vergel, y desde allí dividíase y formaba cuatro brazos… (Génesis 2, 8-12)

сердце иисуса христа

«РЕЛИГИОЗНЫЙ SOUL, WILL холст, на котором я буду печатать портной своего ПРИМЕНЕНИЕ, ХАРАКТЕРИСТИКИ MY Небесному». Иисус Святой Маргариты Марии.
«Огонь горит; и душа наполнена любовью Бога, горит, не зная его “.
Гвардейское Святое Сердце Иисуса (Время Сердца Иисуса Присутствия) является универсальным общественным объединением правоверного, возведенное Апостольского Престолом. Родился 13 марта 1863 в Посещения монастыря Санта-Мария-де Бург-ан-Брес (Франция).
Ее основатель и промоутер сестра Мария Святого Сердца Bernaud, что, вдохновленный плаче Господа: «Я искал, кто утешал меня и не нашли его,» он собрал группу людей перенести время будет дано любить и ремонт сердца Иисус.
«Вся религиозная душа находится святилище Святого Сердца Иисуса; потому что религиозная профессия является освящением; но этого недостаточно: необходимо, чтобы возобновить эту любовь посвящения каждый день, каждую минуту, каждую секунду … “
«Во второй мысли о любви, которая длится всю вечность может произойти …»
«Честь Guard имеет свою начальную точку на Голгофе; Он основан на ране Сердца Иисуса; ее модели в первой «почетном карауле», окружавшей одинокого крест, когда это сердце было открыто фурмы, Пресвятая Дева Мария, Святой Иоанн Богослов и Святой Марии Магдалины “.
Люди, которые могут быть частью почетного караула
Каждый один из тех, кто хочет войти, знать и углубить любовь, чтобы получить лучшее представление о Тайне Искупления Иисуса Христа. Таким образом, понять бесконечное значение креста для нашего спасения и в полных причинах для наших существ, любить, честь и прославил Его, теперь и в вечности.
В этой работе они могут начать с детей, даже самый глубокий в религии. Из чего они не могут поверить, но они хотят, даже самую большую убежденную веру. Потому что есть преданность больше, но в самом центре нашего единения с Богом, что делается через Иисус Христос. Кто, предлагая свою жизнь выиграл для всех тех, кто любит его, честь и прославить Его во веки веков. Это тайна сыновства человека к Богу, который не перестает быть объявлено Его Слово к избранным душам, как это было в Санкт-Алакок, для всех, чтобы спастись и жить вечно.
Божья любовь не подарок, который выиграл заслугами, а не человеческими усилиями. Дон больше, чем существо, и то, что ниже, не может покрыть то, что выходит за пределы и может знать до, во время и после его жизни. Таким образом, чувство любви к Богу не причина, называется для. Это не то, что человек знает и доминирует, который формируется как «эксперт» на нем, который может оставаться в состоянии любви только своими силами. Salesas религиозной общины созерцательной молитвы, поддерживает эту работу и поднять наши силы, чтобы каждая душа молитва, которая слышится в общении всех святых, как говорит наш символ веры. То есть миссия, которая оправдывает религиозное объединение, присоединение в молитве и ходатайстве для всех тех, кто или кто просит благодать необходимой.
Любя Бога, мы обязуемся любить наших братьев как самих себя, потому что любовь Божия является божественным, и мы находимся на пути улучшения, где мы учимся видеть то, что отделяет нас от Бога, как вызов будет преодолеть. Так, прости и любовь являются «правая нога» и «левая нога» нашего путешествия. Кто-то против его «брата», он поворачивается и становится. Кто судит другого, как если бы он знал что-то, чтобы стать снова. Для того, чтобы снова быть «как ребенок» известный нуждающимся и не презирать то, что неизвестно. Если бы Бог был раб и пленник слепого, позволили injuriar кроткого и умер, оставив в отце, это было не человеческим разумом; Это был не провал на несправедливое судебное разбирательство, которое он не смог защитить себя. Я был порабощен своим великодушием, для спасения человечества и охватывать весь в любви, что мы можем достичь день уже начался в этом мире, и полностью в новой жизни. Это не то, что мы могли бы понять или получить ослеплены наше понимание, мы нуждались в свете, который освещает все с новой надеждой. Человек живет в темноте, как это не подходит этот свет, который течет из пронзил бок копьем. Это тайна, чтобы созерцать, пока ваши тайны не будут обнаружены. Мы должны настаивать на том, звоните, открыть наши сердца и ждать.
Разве это не достаточно безопасный способ, чтобы достичь нашей полноты? Если это легко, это не будет наши достоинства, но его смертью. Давайте любить Любовь, которая спасает нас и имеет право давать нам пить со своей стороны открытой, как лекарство, чтобы получить здоровое в лоно Отца!

……………………………………………………………….

С самых ранних времен Церковь почитала жертвенную любовь Христа к людям, для которой существовали различные символы. В древности это был образ Доброго Пастыря. В Средние века получил распространение культ пяти Христовых ран и увенчанной тернием главы Христовой. Тогда же возник и культ Сердца Иисуса (как продолжение и развитие культа главной из пяти Его ран – в боку), который постепенно набирал силу. Его следы можно обнаружить, в частности, в монастырях цистерцианок в Саксонии в XIII веке (видения св. Матильды и св. Гертруды Хельфтской), в жизнеописаниях средневековых святых, в практиках доминиканского, францисканского и картезианского орденов. Однако заметным явлением в церковной жизни он стал уже в Новое Время. Почитание Сердца Иисуса практиковалось среди последователей devotio moderna («нового благочестия», принятого в общинах «Братьев совместной жизни» в Нидерландах), поддерживалось некоторыми членами возникших в XVI веке новых монашеских орденов – иезуитами и ораторианами, а также «старых» орденов – бенедиктинцами, кармелитами, францисканцами, и известными в Европе учителями аскетики. Французский священник эпохи Людовика XIV (вторая половина XVII века) св. Жан Эд в 1672 г. с разрешения духовных властей впервые отслужил Мессу Сердцу Иисуса. Он же стал основоположником одной из традиций почитания Сердца Иисусова во Франции.
Огромную роль в распространении культа Сердца Иисуса сыграли мистические видения монахини Маргариты Марии Алакок. Иисус явился ей в октаву праздника Божия Тела 1675 г. и повелел добиваться установления праздника в честь Его Сердца. Сестра Алакок получила поддержку со стороны своего духовника-иезуита Клода де ла Коломбье. В 1684 г. увидела свет книга Коломбье с описанием видений Маргариты Марии, в 1691 г. – биография Маргариты Марии, принадлежащая перу иезуита Жана Круазе, а в 1698 г. – ее собственная книга о почитании Сердца Иисуса. Все они пользовались огромной популярностью в среде французского духовенства, монашества и набожных мирян. Некоторое время формы почитания Святого Сердца, восходящие к отцу Жану Эду, существовали параллельно с традицией Маргариты Марии Алакок и отца де ла Коломбье. Впоследствии оба движения слились воедино.